No serán los originales, que se exponen en el Museo Metropolitano de Nueva York. Pero el Castillo renacentista de Vélez Blanco volverá a lucir una copia de los salieron de la comarca hace más de un siglo vistiendo al monumento con una muestra de las joyas artísticas que en su día lució.

La consejera de Cultura y Deporte de la Junta de Andalucía, Patricia del Pozo, y el consejero de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural, Ramón Fernández-Pacheco, han visitaso la segunda fase de las obras de restauración del Castillo de Vélez Blanco. Unas obras que, en palabras de los responsables de la Junta de Andalucía, van a acometer “la reconstrucción integral in situ del patio y la escalinata renacentistas del excepcional alcázar, reproduciendo fielmente el original, esculpido en mármol de Macael y expuesto en el Museo Metropolitano de Nueva York. Siempre siguiendo el principio de veracidad histórica mediante un mecanizado a partir de escaneados 3D”.
Con un plazo de ejecución de dos años, la fecha de finalización de la segunda fase de trabajo de reconstrucción del Castillo de Vélez Blanco, que tendrán un coste de casi cuatro millones de euros (3.809.000 €), está prevista para el otoño de 2027. Por su parte, la primera fase de esta actuación, consistente en la restauración en torno a la torre del homenaje y sus aledaños, la sala de los tiros, las torres albarrana y de yedra, así como diversos espacios de la zona palacial, han concluido ya, tras una inversión presupuestaria que superado los dos millones de euros (2.072.884 €).
El curso de los trabajos, iniciados en enero de 2024, han sido compatibles en todo momento con las visitas públicas al monumento, de tal modo que este “no ha cerrado sus puertas a los visitantes ni un solo día”, ha enfatizado Del Pozo.
Joya expoliada del Renacimiento
El castillo de Vélez Blanco fue construido entre 1506 y 1515 a iniciativa de Pedro Fajardo, primer marqués de los Vélez. Este noble no escatimó recursos a la hora de levantar esta auténtica joya del Renacimiento, en la que destacaba sobremanera su soberbio patio, de disposición asimétrica, con gárgolas góticas, arcos rebajados, artesonados de madera y ricos detalles decorativos, que incluyen una rica variedad de flora y fauna, esculpida en mármol de Macael por artistas del norte de Italia.
Durante años, esta fortaleza, que representa el estatus el linaje nobiliario frente al poder central de la Corona, fue vivienda de los miembros del marquesado hasta quedar progresivamente abandonada. Tras sufrir importantes destrozos perpetrados por las tropas napoleónicas durante la Guerra de Independencia, fue víctima del expolio continuado siendo despojado de gran parte de sus exornos. La culminación de este deterioro llegó en 1904, año en el que los elementos originales del valioso patio fueron vendidos a un anticuario francés.
Tras un azaroso viaje, que recaló en Cartagena, Marsella y París, las piezas del patrio del Castillo de Vélez Blanco llegaron a Nueva York. Aunque estuvieron a punto de ser compradas por el fundador de la Hispanic Society of America, Archer M. Hungtinton, finalmente fueron adquiridas en 1913 por el banquero George Blumenthal para decorar su vivienda neoyorquina.
A su muerte, las piezas de mármol del atrio fueron donadas al Museo Metropolitano (MET), que las numeró y almacenó hasta que, finalmente, en 1964, tras la ampliación de sus instalaciones, expuso el patio en la sala 534 de su colección permanente, ubicada en la Quinta Avenida, lugar donde sigue luciendo en la actualidad.
La recuperación del enclave se inició en enero de 2024 con la puesta en marcha de la primera fase de las obras, ya concluida. En la actualidad, se está desarrollando la segunda fase de recuperación, que tiene un plazo de ejecución de 24 meses. Basada en el principio de veracidad histórica, esta actuación reproducirá mediante mecanizado a partir de escaneados 3D el atrio renacentista y su escalera principal, así como los espacios de transición para permitir su puesta en valor.













