El prototipo SELF observa de forma directa explanetas desde Canarias, y en un futuro rastreará posibles señales de vida fuera del Sistema Solar

El telescopio SELF (Pequeño Buscador de Exovida), es un prototipo tecnológico desarrollado para probar nuevas soluciones destinadas a la futura observación directa de exoplanetas y, a más largo plazo, a la búsqueda de posibles señales de vida fuera del Sistema Solar

SELF es un telescopio experimental de aproximadamente 3,5 metros de diámetro, formado por 15 espejos primarios de medio metro, distribuidos en una estructura circular. Su objetivo no es competir en tamaño con los grandes telescopios actuales, sino servir como plataforma real para desarrollar y validar nuevas tecnologías ópticas, mecánicas y de control que puedan escalarse posteriormente a instalaciones mucho mayores

Foto del IAC.

El Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) ha presentado en la conferencia internacional «Trazando el futuro de la espectroscopia estelar y de exoplanetas» (CHASES 2026) los avances del telescopio SELF (Pequeño Buscador de Exovida / Small ExoLife Finder), un prototipo tecnológico desarrollado para probar nuevas soluciones destinadas a la futura observación directa de exoplanetas y, a más largo plazo, a la búsqueda de posibles señales de vida fuera del Sistema Solar.

Nicolas Lodieu, científico del proyecto SELF en el Laboratorio de Innovación en Optomecánica (LIOM) del IAC, expuso el estado actual del proyecto y las tecnologías que se están desarrollando en Canarias para la futura generación de grandes telescopios especializados en el estudio de exoplanetas.

La conferencia se celebró del 21 al 25 de septiembre en Procchio, en la isla italiana de Elba, y reunió a especialistas internacionales en instrumentación, espectroscopía estelar y caracterización de exoplanetas.

Un prototipo para validar nuevas tecnologías

SELF es un telescopio experimental de aproximadamente 3,5 metros de diámetro, formado por 15 espejos primarios de medio metro, distribuidos en una estructura circular. Su objetivo no es competir en tamaño con los grandes telescopios actuales, sino servir como plataforma real para desarrollar y validar nuevas tecnologías ópticas, mecánicas y de control que puedan escalarse posteriormente a instalaciones mucho mayores.

El prototipo constituye un paso previo hacia ELF (Buscador de vida exterior), un concepto de telescopio de gran apertura diseñado específicamente para obtener imágenes directas de planetas alrededor de otras estrellas y estudiar sus propiedades. Uno de sus objetivos científicos a largo plazo es analizar las atmósferas y superficies de estos mundos en busca de posibles biomarcadores asociados a la vida.

«SELF nos permite probar estas tecnologías en un telescopio real antes de trasladarlas a una infraestructura mucho mayor como ELF. Necesitamos comprobar cómo funcionan conjuntamente la óptica, la estructura y los sistemas de control en condiciones reales, porque ese aprendizaje será fundamental para diseñar la siguiente generación de telescopios dedicados al estudio directo de exoplanetas», explica Nicolas Lodieu, científico del proyecto SELF en el LIOM del IAC.

Observar directamente un exoplaneta supone un enorme reto porque su luz es extremadamente débil frente al brillo de la estrella que orbita. La estrategia de ELF se basa en combinar la luz recogida por múltiples espejos de forma que la señal de la estrella pueda reducirse de manera muy precisa mientras se preserva la procedente del planeta.

En su presentación en CHASES 2026, Lodieu explicó cómo el equipo de LIOM trabaja en tecnologías como la interferometría de cancelación, el control extremadamente preciso de múltiples espejos, la fotónica avanzada, los espejos ligeros y nuevas estructuras mecánicas de bajo peso. La ponencia mostró además el uso de técnicas de aprendizaje automático para ayudar a corregir en tiempo real pequeñas diferencias de posición entre los diferentes elementos ópticos del telescopio.

SELF ya toma forma en Tenerife

El proyecto ha avanzado de forma significativa durante 2026. La estructura principal de SELF fue recibida a comienzos de año en las instalaciones de IACTEC, en el Parque Tecnológico y Científico de Las Mantecas, tras superar las pruebas de aceptación en fábrica. Allí comenzó una nueva fase centrada en la integración, el alineado y la validación de sus diferentes subsistemas.

Durante la presentación en Italia, el equipo mostró imágenes recientes de la estructura ya montada y del emplazamiento previsto para el telescopio en el Observatorio del Teide, donde se instalará para realizar sus pruebas sobre cielo. La cúpula que albergará el instrumento ya se encuentra instalada en el Observatorio.

SELF permitirá ensayar progresivamente nuevas soluciones. En una primera etapa utilizará una estructura y espejos convencionales, que podrán ir sustituyéndose por tecnologías más ligeras y experimentales desarrolladas por LIOM, como espejos ultraligeros y estructuras basadas en cables pretensados. El objetivo es comprobar si estos conceptos permiten construir telescopios de gran apertura con una masa y un coste significativamente menores.

Un laboratorio para observar otros mundos

SELF se desarrolla dentro del Laboratorio de Innovación en Optomecánica (LIOM) del IAC, dedicado al diseño y validación de tecnologías ópticas y mecánicas para la próxima generación de telescopios terrestres y espaciales.

Entre sus líneas de investigación se encuentran los espejos ultraligeros, las estructuras de tensegridad (basadas en elementos rígidos y cables sometidos a tensión), la fotónica avanzada y nuevas técnicas para medir y corregir las deformaciones que afectan a la luz durante las observaciones astronómicas.

La presentación realizada en CHASES 2026 mostró también algunos de los desarrollos que el laboratorio está llevando a cabo de forma paralela: desde prototipos ópticos a escala de laboratorio hasta sensores fotónicos y algoritmos de inteligencia artificial destinados al control de los espejos.

Estas tecnologías son especialmente relevantes para la observación directa de exoplanetas. Para separar la débil señal de un planeta de la luz mucho más intensa de su estrella es necesario alcanzar niveles muy elevados de resolución, sensibilidad y contraste, además de controlar con enorme precisión la posición y la forma de cada espejo del telescopio.

Nicolas Lodieu, científico del proyecto SELF en el Laboratorio de Innovación en Optomecánica (LIOM), ha dado a conocer en la conferencia internacional CHASES 2026 los avances de este telescopio experimental, concebido para validar tecnologías destinadas a la observación directa de mundos fuera del Sistema Solar. Foto del IAC.

De detectar exoplanetas a estudiarlos directamente

Además de servir como demostrador tecnológico, SELF tendrá capacidad científica propia. Entre los casos científicos previstos se encuentran la detección directa de determinados exoplanetas, el estudio de posibles lunas alrededor de planetas y enanas marrones, el análisis de la rotación y variabilidad de objetos de masa planetaria y la búsqueda de compañeros subestelares alrededor de estrellas cercanas.

Una de sus principales ventajas será disponer de un telescopio específicamente dedicado a este tipo de investigaciones, con un número significativo de noches de observación disponibles para desarrollar programas que requieren seguimientos prolongados.

De este modo, SELF combinará dos funciones: generar ciencia propia y, al mismo tiempo, proporcionar al equipo la experiencia técnica necesaria para avanzar hacia ELF y hacia futuros instrumentos capaces de estudiar con mayor detalle planetas similares a la Tierra.

Una línea estratégica del proyecto CELESTE

El desarrollo de SELF y las actividades de LIOM forman parte de CELESTE (Un salto de vanguardia hacia la excelencia en tecnologías espaciales y ópticas), iniciativa liderada por el Instituto de Astrofísica de Canarias para reforzar las capacidades de Canarias en tecnologías ópticas avanzadas y espacio.

A través de CELESTE, LIOM y otros laboratorios especializados constituyen un ecosistema tecnológico que abarca desde la investigación y el diseño hasta la integración, validación y transferencia de nuevas tecnologías. Esta estrategia busca reforzar la capacidad del IAC para desarrollar instrumentación astronómica de vanguardia y situar a Canarias como un nodo internacional para el desarrollo de tecnologías ópticas avanzadas.

La participación del IAC en CHASES 2026 permite situar estos desarrollos en el debate internacional sobre la próxima generación de instrumentación para el estudio de estrellas y exoplanetas. El encuentro, organizado conjuntamente por ESO, INAF y OCA, abordó los avances en espectroscopía de alta precisión, caracterización de sistemas planetarios y nuevos instrumentos para grandes telescopios, así como los retos científicos y tecnológicos que marcarán las próximas décadas.

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