La UAL crea una formación de 1.163 horas para preparar a bailarines para las grandes compañías

Terminar el conservatorio no siempre significa estar preparado para afrontar una audición profesional. Entre la formación académica y el acceso a una compañía de danza existe un periodo en el que los jóvenes bailarines necesitan acumular horas de escenario, adquirir experiencia y desarrollar herramientas que les permitan competir por un puesto de trabajo.

Para cubrir ese espacio nace la Formación en Danza para la Escena de la Universidad de Almería (UAL), una nueva iniciativa académica orientada a la profesionalización de bailarines y a facilitar su incorporación al mercado laboral.

El programa, organizado a través del Vicerrectorado de Postgrado y Relaciones Institucionales, se desarrollará de forma intensiva entre octubre y julio en el Conservatorio Profesional de Danza ‘Kina Jiménez’ de Almería, aunque también contempla actividades puntuales en el campus universitario. En total, supone 1.163 horas de trabajo y 155 ECTS concentrados en un único curso académico.

La dirección artística corre a cargo del coreógrafo Ángel Rodríguez y el programa contará además con profesorado invitado de reconocido prestigio dentro del sector de la danza.

Una formación para dar el salto del conservatorio a una compañía profesional

Jorge Tarifa, director académico de la formación, ha destacado el carácter novedoso de la iniciativa dentro del sistema universitario español.

“La formación en danza para la escena es la primera a este nivel que se va a realizar en una universidad pública en España, que consiste en formar a los estudiantes que ya han terminado en la danza profesional, pero todavía no tienen el bagaje suficiente como para acceder a las grandes audiciones de las grandes compañías; siempre les faltan horas de trabajo».

El programa nace precisamente para cubrir ese déficit de experiencia práctica. La propuesta plantea más de mil horas de trabajo escénico para que los bailarines puedan llegar a las audiciones con una preparación más cercana a las exigencias de una compañía profesional.

“Aquí lo que se plantea es un curso intensivo que son más de mil horas de trabajo en escenario para que cuando vayan a las audiciones, estén desarrollados y puedan ser competitivos y puedan obtener un puesto de trabajo en una gran compañía, porque está enfocado para todos los bailarines que se quieran dedicar profesionalmente a eso. Actualmente, solo accede el 5% de los bailarines a compañías profesionales, la mayoría de las veces porque no tienen el bagaje suficiente y la carrera profesional del bailarín es muy corta”.

La formación pretende así actuar como puente entre la enseñanza del conservatorio y la vida profesional, proporcionando al alumnado un entorno de trabajo intensivo antes de afrontar las audiciones y los primeros contratos.

Una formación para dar las herramientas a los bailarines

El director artístico del programa, Ángel Rodríguez, plantea la iniciativa como una etapa de preparación específicamente diseñada para quienes acaban de completar su formación en el conservatorio.

“Es una formación para dar las herramientas a los bailarines que acaban de terminar el conservatorio. Es algo bastante importante, aparte de novedoso e innovador aquí en Almería, en la Universidad, pero en España incluso, porque son herramientas que necesitan para acceder a la vida profesional, porque no acaban de terminar de formarse en España, tienen que buscar este tipo de formaciones fuera en el extranjero para luego acceder a una compañía”.

La propuesta combina la preparación técnica con una dimensión eminentemente práctica. Los estudiantes trabajarán con coreógrafos invitados y abordarán diferentes lenguajes y recursos escénicos como si formaran parte de una joven compañía de danza.

“Va a haber muchísima práctica, donde van a trabajar con coreógrafos invitados. Vamos a trabajar diferentes vocabularios, les vamos a dar un montón de pautas, herramientas, nociones de cosas que van a poder necesitar y que les van a servir de mucho a la hora de salir, como interpretación de profesión, presencia escénica o educación nutricional, importantísima, porque es gente muy joven, a lo mejor con 19 años van a salir fuera y se enfrentan a un montón de cosas nuevas, entonces necesitan seguridad, conocerse bien a sí mismos”.

Técnica, escenario y preparación para la vida profesional

La formación no se limita al entrenamiento artístico. El planteamiento busca que los jóvenes bailarines conozcan también algunas de las circunstancias a las que tendrán que enfrentarse cuando comiencen su carrera profesional.

La interpretación, la presencia escénica y la educación nutricional forman parte de un programa que pretende proporcionar herramientas tanto para el escenario como para la vida cotidiana de un bailarín que puede tener que trasladarse a otro país con apenas 19 años.

El objetivo es que el alumnado gane experiencia y seguridad antes de enfrentarse a procesos de selección en compañías profesionales. En este sentido, la elevada carga práctica del programa pretende reproducir en la medida de lo posible las dinámicas de una agrupación profesional.

La UAL quiere convertir el programa en una joven compañía

La iniciativa nace además con vocación de continuidad. El propósito de sus responsables es que la formación pueda evolucionar hacia una joven compañía de danza de la Universidad de Almería, aumentando progresivamente las oportunidades de trabajo escénico.

“Pretendemos que esto evolucione y realmente queremos una joven compañía de la Universidad de Almería y que realmente la práctica sea todavía mucho mayor, pero la intención es hacer muchísimas cosas con la UAL, como prácticas, hacer un estreno aquí, hacer una pequeña gira, hacer todas las colaboraciones que podamos con el Conservatorio Profesional de Danza Kina Jiménez, con la ciudad, que la ciudad sepa que esto existe y que es de Almería y que pertenece a la Universidad”, ha apuntado Ángel Rodríguez.

La propuesta pretende de esta manera conectar la formación universitaria con el tejido cultural de Almería y generar nuevas oportunidades para los bailarines dentro de la propia provincia.

21 estudiantes de España y otros países comienzan esta formación

La primera promoción está integrada por 21 estudiantes procedentes de diferentes puntos de España y del extranjero. Entre ellos hay alumnos internacionales procedentes de Francia, Corea y Japón.

Jorge Tarifa ha subrayado precisamente la respuesta obtenida por el programa y la apuesta de la Universidad de Almería por incorporar una formación de estas características a su oferta.

“La danza dentro del arte necesita un poquito más de confianza y el apoyo, y en este caso la Universidad de Almería, el Vicerrectorado de Postgrado y Relaciones Institucionales, fue quien dio el apoyo al coreógrafo Ángel Rodríguez y apostó por esta formación, así que también es un poco nuevo para todos porque por parte de la universidad no tenemos este tipo de enseñanza ni el grado en arte o artística. Así que todo es muy novedoso y es una apuesta arriesgada, pero confiamos mucho en ella porque ha tenido una gran acogida. Tenemos incluso tres estudiantes internacionales de Francia, de Corea y de Japón”.

La jefa de estudios del Conservatorio Profesional de Danza ‘Kina Jiménez’, María Dulce Gómez, ha destacado también el impacto que puede tener la iniciativa en la provincia.

“Este tipo de formación supone poner al conservatorio y a la provincia de Almería en el foco de una actividad cultural como es la danza. También supone que nuestro alumnado pueda tener una proyección de futuro sin salir de la provincia, una formación profesional cuando terminen sus estudios en el conservatorio y también supone una vida para la ciudad de cultura, que ayudará a atraer a futuro público y amantes de la danza y a futuro alumnado”.

Los bailarines tendrán acceso a servicios de la Universidad de Almería

Además del programa específico de danza, los 21 estudiantes tendrán acceso a servicios y actividades universitarias de la UAL, como UAL Deportes y la programación cultural de la institución.

De este modo, la ‘Formación en Danza para la Escena’ no se plantea únicamente como un periodo adicional de entrenamiento artístico, sino como una experiencia que conecta la preparación de los bailarines con el entorno universitario y cultural de Almería.

La iniciativa sitúa así a la Universidad de Almería en un ámbito formativo poco habitual dentro de la universidad pública y plantea un modelo centrado en uno de los principales obstáculos que afrontan los jóvenes bailarines tras terminar el conservatorio: acumular la experiencia práctica necesaria para dar el salto a una compañía profesional.