Descubren que herramientas fabricadas en Granada y Huelva llegaron a Portugal hace cinco milenios

Las sociedades que habitaron la Península Ibérica hace 5.000 años estaban mucho más conectadas de lo que se pensaba. Un estudio internacional en el que participa la Universidad de Granada ha demostrado que una parte significativa de las herramientas utilizadas en uno de los principales asentamientos prehistóricos de Portugal procedía de canteras situadas en Andalucía, a varios cientos de kilómetros de distancia.

La investigación, publicada en la revista científica Journal of Archaeological Science: Reports, se centra en el yacimiento de Villanueva de San Pedro, uno de los enclaves fortificados más importantes de la Edad del Cobre en Portugal. El análisis revela que el 24% de los productos líticos tallados encontrados en el asentamiento tenían su origen en el sur de la Península Ibérica.

Herramientas andaluzas en Portugal hace cinco milenios

Cuchillo de sílex andaluz encontrado en Portugal.

El trabajo ha sido liderado por Patrícia Jordão, de la Universidad de Lisboa, y ha contado con la participación de Antonio Morgado Rodríguez, profesor del Departamento de Prehistoria y Arqueología de la Universidad de Granada.

Los investigadores analizaron miles de piezas de piedra, especialmente cuchillos y láminas de sílex, para determinar de dónde procedían las materias primas utilizadas por los habitantes del poblado portugués.

Los resultados muestran que parte de estas herramientas fueron elaboradas con rocas procedentes de la Faja Pirítica de Huelva, situada a unos 250 kilómetros del asentamiento. Sin embargo, el hallazgo más llamativo corresponde al sílex procedente de la Cordillera Bética, en zonas del Subbético de Granada y del entorno de Ronda, localizadas entre 400 y 500 kilómetros de distancia.

Una red de intercambios mucho más compleja de lo que se creía

Los autores sostienen que estos desplazamientos de materiales no respondían únicamente a necesidades prácticas. Algunas de estas materias primas eran apreciadas por su calidad y por el prestigio asociado a su posesión, lo que apunta a la existencia de relaciones sociales y culturales entre comunidades muy alejadas geográficamente.

El estudio refuerza así la idea de que los grandes asentamientos fortificados de la fachada atlántica portuguesa formaban parte de una extensa red de contactos e intercambios que conectaba distintos territorios de la Iberia prehistórica.

Tecnología avanzada para la Edad del Cobre

Procedencia de las herramientas halladas en Portugal.

La investigación también ha permitido identificar diferencias entre las herramientas fabricadas localmente y las llegadas desde Andalucía. Las piezas importadas presentan técnicas de talla especialmente sofisticadas, obtenidas mediante sistemas de presión corporal e incluso mecanismos de palanca, procedimientos que requerían una elevada especialización técnica.

Estos resultados sugieren que, además del intercambio de materiales, también existía circulación de conocimientos y tecnologías entre diferentes comunidades de la Península Ibérica durante el III milenio antes de nuestra era.

Un gran poblado fortificado de la Prehistoria

Vila Nova de São Pedro es uno de los yacimientos más importantes de la Prehistoria reciente portuguesa. El asentamiento destaca por sus tres líneas de muralla y por una estructura defensiva interior que delimita un espacio central comparable a una pequeña acrópolis.

El enclave forma actualmente parte del proyecto de investigación VNSP3000, impulsado por la Universidad de Lisboa para profundizar en el conocimiento, conservación y puesta en valor de este destacado poblado de la Edad del Cobre.

El hallazgo aporta nuevas evidencias de que las comunidades prehistóricas del oeste y sur de la Península mantenían conexiones mucho más amplias de lo que tradicionalmente se había considerado, estableciendo rutas de intercambio que atravesaban cientos de kilómetros varios milenios antes de la aparición de las grandes civilizaciones mediterráneas.