La Universidad de Málaga y la empresa tecnológica Wes Trade han puesto en marcha el proyecto piloto IRRIGOPTIMAL, una iniciativa que combina inteligencia artificial, sensores y análisis de datos para transformar la gestión del riego en dos cultivos clave del sur de España: el aguacate y el olivo.
El acuerdo abre una línea de trabajo centrada en uno de los grandes retos actuales de la agricultura: la escasez hídrica agravada por el cambio climático. El sistema permitirá monitorizar en tiempo real la humedad del suelo, los nutrientes y las condiciones meteorológicas para ajustar el riego de forma precisa y automatizada.
Sensores, datos y decisiones inteligentes en el campo
El proyecto contará con un equipo de investigación de la Universidad de Málaga liderado por el catedrático de Geografía José Damián Ruiz Sinoga, junto a los investigadores Paloma Hueso González y José Antonio Sillero.
Su trabajo se centrará en el diseño de dos ensayos experimentales en explotaciones agrícolas reales: uno dedicado al cultivo del aguacate y otro al del olivo. Para ello, se instalará una red de sensores capaces de recopilar datos constantes sobre el estado del suelo y las condiciones ambientales.
Toda esta información será procesada mediante una plataforma de inteligencia artificial que permitirá analizar patrones, anticipar necesidades hídricas y mejorar la eficiencia del riego.
El reto del agua en el olivo y el aguacate en Andalucía
La elección de estos dos cultivos no es casual. Andalucía concentra la mayor parte de la producción española de aguacate, especialmente en las provincias de Málaga y Granada, mientras que el olivar sigue siendo la base estructural de la agricultura andaluza, con más de 1,6 millones de hectáreas y liderazgo mundial en aceite de oliva.
Ambos sectores, sin embargo, se enfrentan a una presión creciente: menos disponibilidad de agua, aumento de temperaturas y mayor riesgo de plagas y enfermedades asociadas al cambio climático.
En este contexto, la agricultura de precisión se perfila como una herramienta clave para garantizar la sostenibilidad de la producción.
IA aplicada a la agricultura de precisión
Wes Trade Ltd, empresa tecnológica con sede en Malta, aportará el equipamiento necesario para el desarrollo del proyecto, incluyendo estaciones meteorológicas, sensores de humedad y nutrientes, y acceso a la plataforma digital IRRIGOPTIMAL®.
La combinación de inteligencia artificial, Internet de las Cosas (IoT) y análisis de datos agrícolas permitirá crear un laboratorio de pruebas reales donde evaluar nuevas soluciones para el sector.
El objetivo a medio plazo es que este tipo de sistemas no solo predigan necesidades de riego, sino que también ayuden a anticipar plagas, enfermedades y otros riesgos que afectan a la productividad agrícola.
Un laboratorio de futuro para la agricultura andaluza
El convenio, con una duración inicial de cuatro años, contempla la creación de un entorno de investigación aplicada que sirva como base para futuros proyectos nacionales y europeos.
La colaboración refuerza además el papel de la Universidad de Málaga como socio científico en el desarrollo de tecnologías aplicadas al sector agrario, en un momento en el que la gestión eficiente del agua se ha convertido en una prioridad estratégica.
La iniciativa también busca consolidar un modelo en el que la investigación universitaria, la tecnología y el sector productivo trabajen de forma conjunta para responder a los desafíos reales del campo.
En un escenario marcado por la sequía y la incertidumbre climática, la inteligencia artificial empieza a convertirse en una herramienta decisiva para algo tan básico como decidir cuándo regar.














