Un equipo de la Universidad Politécnica de Valencia, perteneciente al Instituto HUMAN-tech, está llevando a cabo un proyecto – Game2Gamble– que estudia la relación entre el uso de videojuegos y el juego de azar. En él, analizan cómo determinadas características de los videojuegos influyen en la experiencia de juego y en el comportamiento de quienes juegan. Y lo hacen con dos objetivos fundamentales: contribuir al diseño responsable de los videojuegos y apoyar a la prevención y detección temprana de conductas de riesgo.

«Los videojuegos forman parte del ocio de millones de personas. Con Game2Gamble queremos entender mejor cómo determinadas características de los juegos afectan a la experiencia y al comportamiento, para poder ofrecer información útil que contribuya a un uso más consciente y a un diseño más responsable De los videojuegos», destaca Eleonora Minissi, investigadora postdoctoral del Instituto Human-Tech (UPV) y responsable de la línea de Neurociencia Social y Cognitiva (SCN).
En el marco del proyecto, que está financiado por el Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030, el equipo de Human-Tech UPV ha desarrollado el videojuego experimental Rompe Bloques. Se trata de un juego de habilidad en el que se destruyen bloques con una bola y una plataforma, diseñado específicamente con fines de investigación -no como producto comercial- para recoger datos sobre la experiencia de juego y el comportamiento.
Presentado en OWN Valencia 2026
El equipo de la UPV presentó el pasado mes de julio su proyecto en OWN Valencia 2026, el festival de videojuegos, juegos electrónicos y cultura digital que se celebra en la Feria de Valencia.
«Estar en OWN Valencia nos permite acercar la investigación a la ciudadanía y contar con su participación, que es clave para conseguir los retos que plantea este proyecto», concluye Eleonora Minissi.













