El proyecto SEAFOODTURE, de tres años de duración y que comenzó en 2024, avanza en los primeros resultados para una valorización integral de la biomasa de algas, desarrollando así productos alimentarios sostenibles y de alto valor nutricional.

Los objetivos del proyecto son valorizar las algas marinas como fuentes alternativas de proteínas; utilizar los residuos industriales de algas para el desarrollo de materiales de envases bio-basados y estudiar estrategias para mejorar las propiedades nutricionales, tecno-funcionales y la aceptación por parte de los consumidores de productos basados en algas.
Para ello, se exploran las metodologías de cultivo y recolección de distintas especies de algas (entre ellas, Saccharina latissima, Gracilaria spp., Palmaria palmata, Pyropia spp. y Ulva spp.), tanto cultivadas como silvestres, endémicas de diferentes cuencas marinas europeas. Estas se han seleccionado considerando especies pertenecientes a las tres categorías de algas (pardas, rojas y verdes) y en función de su potencial de producción a gran escala y su contenido proteico.
«Las algas marinas son una excelente fuente de proteínas y fibras dietéticas de alta calidad nutricional, y toda su biomasa puede aprovecharse para generar productos alimenticios de alto valor añadido y materiales de envasado mediante métodos de cultivo sostenibles y resilientes, y enfoques de procesado con tecnologías limpias», explica Patricia López, investigadora del IIM-CSIC y co-coordinadora del proyecto.
El proyecto caracterizará las algas en términos de composición química, perfil de aminoácidos, análisis de polifenoles y monosacáridos, así como la micro y nanoestructura de sus tejidos para identificar las especies con mayor contenido proteico y fibra dietética.
Tras esta selección, se aplicarán diferentes pretratamientos para optimizar los procesos de extracción de proteínas, obteniendo productos menos refinados y reduciendo el impacto ambiental del proceso productivo.
Se elaborarán y evaluarán prototipos de alimentos que incorporen extractos de algas. Los prototipos modelo se seleccionarán en función de encuestas y análisis de mercado. Se estudiará la microestructura y la digestibilidad de los prototipos más prometedores para evaluar el impacto de la matriz alimentaria y los métodos de procesamiento. Además, se realizarán análisis sensoriales para evaluar la aceptación por parte de los consumidores de la UE.
A continuación, se caracterizará la composición, la calidad nutricional y las propiedades tecnofuncionales de los ingredientes obtenidos, para evaluar su potencial como ingredientes alimentarios, garantizando su seguridad para el consumo humano.
Los residuos obtenidos de la extracción industrial de polisacáridos o de la producción de extractos ricos en proteinas se procesarán para generar diferentes tipos de envases, como películas, materiales termoformados y almohadillas de aerogel.
El proyecto en su conjunto se evaluará mediante la metodología de «Ánalisis de Ciclo de Vida», siguiendo las normas ISO 14040 e ISO 14044, con el objetivo de determinar el desempeño ambiental de cada una de sus fases y comparar la huella ecológica de los productos alimentarios basados en algas con la de productos convencionales.
Hasta la fecha, el proyecto ha generado avances significativos en el desarrollo y caracterización de ingredientes y productos alimentarios innovadores a base de algas.
«Se han realizado estudios sensoriales de prototipos de snacks y de otros alimentos formulados con las especies de algas de mayor contenido proteico, así como el desarrollo de prototipos de biomateriales destinados a prolongar la vida útil de los alimentos mediante la valorización de los residuos generados tras la extracción de polisacáridos. Paralelamente, se ha llevado a cabo una caracterización exhaustiva de la estructura y composición de distintas especies de algas procedentes de diferentes mares y océanos, permitiendo establecer comparaciones sobre su variabilidad. Asimismo, se ha evaluado la calidad nutricional y la digestibilidad de las diferentes especies y de los prototipos desarrollados», explica Patricia López.
En la actualidad, el equipo de investigación está preparando un estudio de consumidores a gran escala en varios países europeos con el objetivo de identificar los principales factores que impulsan la aceptación y el consumo de productos elaborados con algas. De forma complementaria, continúan desarrollándose investigaciones en profundidad sobre las interacciones moleculares entre los componentes de la pared celular de las algas, con el fin de comprender mejor la relación entre su estructura, su funcionalidad y sus propiedades nutricionales.
El proyecto SEAFOODTURE
Se trata de una iniciativa internacional, coordinada por el Instituto de Investigaciones Marinas (IIM-CSIC) a través de grupo de Química de Productos Marinos y el Instituto de Ciencias de la Alimentación (CIAL-CSIC), en la que participan la Universidad Tarsus de Turquía, la empresa gallega Porto-Muiños, la Universidad Sapienza de Roma (Italia), la Universidad de Aveiro de Portugal, Innovate Solutions (Irlanda), Matís (Islandia), SINTEF Ocean (Noruega) y Seaweesh, y Tartu Ülikool (Estonia).
Está financiada por Alianza para una Economía Azul Sostenible (SBEP) y cuenta con la cofinanciación del Centro para el Desarrollo Tecnológico e Industrial (CDTI) y del Programa marco de investigación e innovación «Horizonte Europa» de la Unión Europea.













