Este dispositivo solar de bajo costo, creado por estudiantes de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), recopila datos en tiempo real y ayuda a las comunidades nómadas del Cuerno de África a anticiparse a los efectos del cambio climático. El proyecto fue finalista en el congreso Cumbre Tecnológica Digital de Copenhague (Dinamarca), como parte del programa Next Generation Digital, y representó a Hispanoamérica en la Cumbre P4G en Hanói (Vietnam), como una solución que une tecnología, justicia climática y conocimiento colaborativo.

Las sequías e inundaciones cada vez más frecuentes están transformando radicalmente la vida de las comunidades nómadas en regiones áridas como Mandera (Kenia). La búsqueda de agua y pasto obliga a estas poblaciones a desplazarse constantemente, lo que complica la entrega oportuna de ayuda humanitaria. Tumaini, que en su lengua nativa, el suajili, significa «esperanza«, surge como una respuesta tecnológica y solidaria ante estedesafío.
El equipo creador de Tumaini está conformado por los estudiantes Daniel Felipe Zúñiga Hurtado (Ingeniería Mecatrónica), Melisa Yume Parra Takeuchi (Arquitectura), y Manuel Santiago Romero Aragón (Ingeniería Industrial).
«Nuestra base es crear valor para ambos lados: las comunidades reciben acceso democrático a información crítica y las ONG, con su debido consentimiento, acceden a datos que optimizan sus operaciones», explican los jóvenes.
Agregan que, «al integrar tecnologías como sistemas de monitoreo meteorológico y plataformas móviles, Tumaini apoya a organizaciones como el Consejo Danés para los Refugiados en su labor para mitigar el cambio climático y fortalecer la resiliencia de comunidades vulnerables».
Uno de los momentos más importantes del recorrido internacional del proyecto fue su participación en la Cumbre P4G en Hanói (Vietnam), a finales de abril de 2025. Allí, Tumaini fue el único equipo representante de Hispanoamérica en el espacio juvenil de la cumbre, en el cual se elaboró una declaración conjunta entre equipos de Asia, África, Europa e Iberoamérica.
«La idea era que se nos tuvieran en cuenta a los jóvenes en temas como cambio climático, innovación y medioambiente», cuentan los participantes.
Durante los días de feria el equipo tuvo un estand propio donde presentaron el prototipo, además de material gráfico y audiovisual para divulgar el proyecto. Recibieron retroalimentación de importantes actores como Andrés Raigosa, director de la Asociación Nacional de Industriales (ANDI), quien les recomendó trabajar en un mejor storytelling (contador de historias) y consolidar el nombre del proyecto como Tumaini. Una estrategia de este tipo puede abrir puertas, generar alianzas y hacer que una innovación conecte con los decisores.
«Además se abrieron oportunidades con embajadas de países como Dinamarca y Noruega y con emprendedores interesados en aplicar algunas de las tecnologías desarrolladas para monitoreo climático y trazabilidad de cultivos», anotan.
Uno de los logros más relevantes fue la posibilidad de construir alianzas para un plan piloto: «nos propusieron pensar en probar el dispositivo en Kenia o en Colombia, en un escenario similar a La Guajira. Esto nos permitió abrir la posibilidad de trabajar más adelante con P4G y escalar la iniciativa internacionalmente», relatan.
Tecnología para anticiparse al clima extremo
Tumaini, que funciona con energía solar e internet satelital, recopila datos ambientales como temperatura, ubicación y niveles de contaminación, y además aprende continuamente de las interacciones de la comunidad con el dispositivo, lo que permite obtener información valiosa sobre sus necesidades y comportamientos, mejorando así las respuestas humanitarias.
Gracias a los sensores incorporados y a un modelo de lenguaje de gran escala, el dispositivo proporciona información climática en tiempo real, lo que permite anticipar riesgos. Este sistema inclusivo facilita la interacción incluso con personas que no saben leer ni escribir, permitiéndoles acceder a datos cruciales a través de comandos de voz. La información generada es utilizada tanto por las comunidades como por las ONG para mejorar la resiliencia frente a los desafíos climáticos y optimizar la respuesta humanitaria.
«Nuestra solución consiste en un asistente alimentado por energía solar, similar a Alexa, que mediante sensores recopila datos en tiempo real sobre las condiciones climáticas –ubicación, temperatura y contaminación– y ‘aprende’ de las interacciones de la comunidad para mejorar su efectividad», aportan los creadores de Tumaini.
Esta tecnología busca reducir la brecha entre las necesidades urgentes en territorios de difícil acceso y la capacidad de respuesta humanitaria, transformando los datos en decisiones efectivas. Además de ofrecer asistencia por voz, el prototipo incluye una estación meteorológica con GPS, acceso a contenidos educativos y está diseñado con materiales sostenibles como sisal o palma.













