La expansión del virus de la gripe aviar H5N1 a mamíferos, incluidas vacas lecheras en Estados Unidos, ha llevado a reforzar la vigilancia de este patógeno con potencial pandémico. En este contexto, un equipo del Instituto de Agroquímica y Tecnología de Alimentos (IATA-CSIC) ha desarrollado un método que mejora la detección del virus en leche y en superficies de explotaciones ganaderas, una herramienta que puede facilitar el control epidemiológico ante posibles brotes.

El trabajo, publicado en la revista Frontiers in Microbiology, optimiza la recuperación del material genético del virus tanto en leche como en el entorno de las granjas, aumentando la sensibilidad de las técnicas de análisis empleadas actualmente.
Aunque la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) considera muy improbable que el H5N1 llegue al ganado bovino europeo, disponer de procedimientos estandarizados permitirá reforzar la vigilancia si el virus continúa expandiéndose entre mamíferos.
¿Por qué preocupa la presencia del virus H5N1 en la leche?
Desde 2024, el virus H5N1 se ha detectado en vacas lecheras y en el entorno de varias explotaciones ganaderas de Estados Unidos. Aunque la pasteurización inactiva el virus, la detección de su material genético en leche y en instalaciones ganaderas ha puesto de manifiesto la necesidad de contar con métodos más sensibles para monitorizar su presencia.
Con este objetivo, el laboratorio VISAFELAB del IATA-CSIC ha optimizado un procedimiento capaz de detectar el virus tanto en leche cruda como en leche pasteurizada y ultrapasteurizada.
La técnica emplea cloruro de aluminio (AlCl₃) para concentrar las partículas virales presentes en grandes volúmenes de leche, facilitando posteriormente su identificación mediante técnicas moleculares.
El nuevo método mejora la sensibilidad para detectar el virus
Los investigadores comprobaron que el procedimiento recupera el material genético del virus con eficiencias medias de entre el 17 % y el 22 %, dependiendo del tipo de leche analizada.
Además, la metodología consigue límites de detección inferiores a los descritos hasta ahora en la literatura científica para virus presentes en matrices lácteas.
«Uno de los principales retos es que la leche es una matriz compleja que dificulta la detección de virus cuando están presentes en bajas concentraciones. Nuestro método permite mejorar la recuperación y aumentar la sensibilidad analítica», explica Gloria Sánchez, investigadora del grupo VISAFELAB del IATA-CSIC y directora del estudio.
Detectar el virus no siempre significa que pueda infectar
El estudio utilizó la técnica RT-qPCR, considerada el método de referencia para detectar y cuantificar el material genético del virus. No obstante, los investigadores recuerdan que esta técnica no diferencia entre virus capaces de infectar y partículas virales ya inactivadas, un aspecto clave para evaluar el riesgo real desde el punto de vista de la seguridad alimentaria.
Por ello, el equipo ensayó distintos tratamientos previos para identificar partículas virales intactas. El procedimiento basado en cloruro de platino (PtCl₄) fue el que ofreció mejores resultados, aunque únicamente tras condiciones de inactivación muy intensas, lo que limita por ahora su aplicación rutinaria.
Los investigadores subrayan que será necesario validar estos métodos en condiciones reales de explotación ganadera, donde el comportamiento del virus puede diferir del observado en laboratorio.
Las superficies de las granjas también pueden revelar la presencia del H5N1
Además de analizar la leche, el equipo estudió cómo detectar el virus en superficies habituales de las explotaciones lecheras, como el acero inoxidable y la silicona de los equipos de ordeño.
Para ello compararon dos sistemas de muestreo diferentes. Los resultados muestran que el protocolo basado en hisopos, utilizado internacionalmente para la detección de virus en alimentos, recupera una mayor cantidad de partículas virales que las esponjas comerciales, especialmente en superficies de acero inoxidable y silicona.
Los ensayos también evidenciaron que la capacidad de recuperación del virus depende tanto del material analizado como del tipo de muestra, lo que pone de manifiesto la necesidad de adaptar los protocolos a las condiciones reales de las explotaciones.
«Las superficies de las granjas pueden actuar como reservorios temporales del virus. Disponer de métodos estandarizados y eficaces de muestreo es esencial para la detección temprana y la prevención de la propagación», señala Alba Pérez-Cataluña, investigadora del grupo y codirectora del estudio.
Un avance para reforzar la vigilancia de la gripe aviar
Los investigadores concluyen que la combinación de métodos de concentración del virus en leche y protocolos estandarizados de muestreo ambiental mejora significativamente la capacidad para detectar el H5N1 en explotaciones lecheras.
Estos avances adquieren especial relevancia tras la expansión internacional de la gripe aviar a aves y mamíferos. Desde 2024, Estados Unidos ha confirmado infecciones en ganado bovino y varios casos en personas, asociados principalmente al contacto directo con animales infectados.
«Aunque el riesgo para la población general se considera actualmente bajo, las autoridades sanitarias mantienen la vigilancia sobre posibles vías de transmisión asociadas a la exposición ocupacional o al consumo de leche no tratada», recuerdan los investigadores.
El trabajo aporta nuevas herramientas para fortalecer la vigilancia epidemiológica de la gripe aviar en la industria láctea y mejorar la capacidad de respuesta ante futuros brotes con potencial zoonótico.













