Enseñar a adolescentes a circular en bicicleta y promover su uso en el instituto no garantiza que adopten este medio de transporte en su día a día. Un estudio liderado por la Universidad de Granada concluye que, aunque estas intervenciones mejoran la formación práctica, resultan insuficientes para modificar hábitos de movilidad si persisten problemas como la inseguridad vial, el tráfico o la falta de infraestructuras adecuadas.

La investigación, desarrollada en el marco del proyecto PACO (‘Pedalea y anda al cole’), analizó durante un mes a 256 estudiantes de 3º de ESO de institutos de Almería, Granada, Jaén y Valencia con el objetivo de impulsar la movilidad activa escolar y fomentar el uso de la bicicleta en desplazamientos cotidianos.
Ir al centro educativo andando o en bici puede contribuir a cubrir hasta la mitad de los 60 minutos diarios de actividad física recomendados por la Organización Mundial de la Salud, además de aportar beneficios psicológicos, sociales y ambientales. Sin embargo, los resultados muestran que la educación por sí sola no basta.
El programa no logró cambiar la forma de desplazarse al instituto
La intervención incluyó formación teórica y práctica dentro de las clases de Educación Física, con circuitos cerrados y circulación real en entorno urbano bajo supervisión especializada.
Pese a ello, el principal hallazgo fue que el programa no modificó el modo habitual de desplazamiento ni aumentó de forma significativa la actividad física del alumnado.
Según explica la catedrática de la Universidad de Granada, Palma Chillón Garzón, «los programas escolares de promoción de la movilidad activa, por sí solos, probablemente no bastan». Además, el estudio detectó un efecto inesperado: tras participar en la experiencia, los adolescentes incrementaron su percepción de barreras relacionadas con la seguridad y el entorno urbano.
Esto significa que la práctica real les hizo más conscientes de problemas como tráfico intenso, rotondas, distancia al centro educativo o ausencia de infraestructuras adaptadas.

Una guía que fomenta el desplazamiento a pie o en bici al colegio
Caminar o usar la bicicleta para ir al cole es beneficioso para la salud de los más jóvenes y repercute de manera positiva en el medio ambiente y la economía. La Red Iberoamericana de Investigadores en Desplazamiento Activo, Salud y Sostenibilidad (RIIDASS) ha publicado ‘Desplazamiento activo al colegio. Guía para familias, centros educativos y política pública’, una obra internacional en la que ha participado la catedrática del Departamento de Educación Física y Deportiva de la UGR Palma Chillón, especialista en la materia.
El documento orienta a las familias, los colegios y las administraciones públicas para fomentar este tipo de desplazamientos saludables. «La evidencia científica deja claros los beneficios de ir a pie o en bici a los centros educativos: estas ventajas tienen que ver con la salud física y mental de los jóvenes, pero también con las relaciones interpersonales, el medio ambiente y la economía», explica Palma Chillón.
El desplazamiento activo mejora la forma muscular y el rendimiento cognitivo. Eso, a nivel de salud directa. Además, reduce las emisiones de C02, la contaminación acústica y el efecto invernadero. Económicamente, disminuye los gastos en transporte, en infraestructuras y en salud. Pero también impacta en las relaciones con otras personas, ya que genera comunidad, lazos familiares y vida de barrio.
Los investigadores de la RIIDASS señalan la hostilidad de la «motorización de las ciudades», ante la cual caminar o usar la bici es una alternativa saludable y sostenible.
La guía aporta estrategias para eliminar las barreras que dificultan el ir a pie o en bicicleta al centro educativo. Por ejemplo, las relacionadas con la infraestructura: volumen y velocidad del tráfico, ausencia de cruces seguros y de semáforos. Por ello también se dirige a las administraciones competentes. Igualmente, ayuda a familias y equipos docentes a implementar programas e ideas capaces de contribuir al uso del desplazamiento activo.
En la edición del documento han trabajado investigadores de México, Ecuador, Chile y España. La guía completa se puede consultar en el siguiente enlace:
https://riidass.com/wp-content/uploads/2025/09/Guia-RIIDASS-2025.pdf













