¿Cuánto contamina la menstruación? Esta es la pregunta a la que trata de responder un estudio liderado por la Universidad de Huelva (UHU) que busca estimar la denominada “Huella de Carbono Roja”, un indicador con el que el equipo investigador pretende aproximarse al impacto ambiental derivado del uso y desecho de los distintos productos de higiene menstrual.
Más de 300 estudiantes de la Universidad de Huelva ya han participado en la primera fase de esta investigación, desarrollada por el Departamento de Enfermería, que también analiza la actitud de las jóvenes universitarias hacia la sostenibilidad y las barreras que encuentran a la hora de adoptar alternativas de higiene menstrual más respetuosas con el medio ambiente.
La Universidad de Huelva analiza el impacto ambiental de la menstruación
La investigación ha despertado un notable interés entre las estudiantes de la Universidad de Huelva. En esta primera fase, más de 300 jóvenes universitarias han informado sobre sus hábitos de utilización y eliminación de diferentes productos de higiene menstrual, entre ellos compresas, tampones, copas menstruales y ropa interior menstrual reutilizable.
A partir de los datos obtenidos, el equipo investigador podrá realizar una estimación del impacto ambiental asociado al uso de estos productos entre las estudiantes de las distintas titulaciones de grado de la Universidad de Huelva.
El estudio pretende así aproximarse a la denominada Huella de Carbono Roja, un indicador que permite analizar el impacto ambiental relacionado con el consumo y la gestión de los productos utilizados durante la menstruación. El concepto incorpora tanto los materiales empleados como los residuos generados durante su utilización y eliminación.
Compresas y tampones frente a las alternativas reutilizables
La literatura científica señala que los productos menstruales desechables, especialmente las compresas tradicionales y los tampones, generan un mayor impacto ambiental debido a los residuos que producen y a los materiales empleados en su fabricación.
Frente a ellos, alternativas reutilizables como la copa menstrual o la ropa interior menstrual, que incluye braguitas y biquinis menstruales, se sitúan entre las opciones más sostenibles al reducir de forma significativa la generación de residuos y la huella de carbono asociada a su ciclo de vida.
La investigación de la UHU no se limita, sin embargo, a cuantificar las diferencias ambientales entre los productos. El proyecto también pretende conocer qué factores influyen en las decisiones de las jóvenes universitarias cuando eligen productos de higiene menstrual y cuáles son las dificultades que pueden encontrar para incorporar alternativas más sostenibles a sus hábitos.
Qué barreras existen para una gestión menstrual más sostenible
Además de cuantificar la Huella de Carbono Roja, el proyecto busca conocer la actitud de las jóvenes universitarias hacia la sostenibilidad aplicada a la higiene menstrual y evaluar su interés por recibir formación específica sobre esta materia.
Los investigadores analizarán también las principales barreras y facilitadores que influyen en la elección de productos menstruales más sostenibles. El objetivo es generar conocimiento que permita diseñar futuras estrategias de sensibilización y educación ambiental desde una perspectiva que integre salud e igualdad.
La investigación está liderada por la Dra. Elia Fernández Martínez, profesora del Departamento de Enfermería de la Universidad de Huelva, y cuenta con investigadores de la propia UHU junto a especialistas de la Universidad Francisco de Vitoria, la Universidad Rey Juan Carlos y la Universidad de Oporto.
En el proyecto también colabora la matrona Ángeles Márquez Carrasco, doctoranda del Programa de Ciencias de la Salud de la Universidad de Huelva, que desarrolla su tesis doctoral en el marco de esta investigación.
Una investigación financiada por el Instituto de las Mujeres
La iniciativa cuenta con financiación pública competitiva del Instituto de las Mujeres, organismo dependiente del Ministerio de Igualdad, dentro de la convocatoria destinada a impulsar investigaciones feministas.
El apoyo obtenido permitirá avanzar en una investigación que aborda la sostenibilidad menstrual desde una perspectiva que combina el análisis ambiental con aspectos relacionados con la salud, los hábitos de consumo y la igualdad.
Más de 300 estudiantes ya han participado en el estudio
El elevado nivel de participación registrado durante esta primera fase pone de manifiesto el interés que la relación entre menstruación y sostenibilidad despierta entre las estudiantes universitarias.
Muchas de las participantes ya han mostrado su disposición a colaborar en las siguientes fases del proyecto y a participar en acciones formativas relacionadas con la sostenibilidad y la higiene menstrual. Esta respuesta abre la puerta a que los resultados de la investigación puedan contribuir a promover hábitos de consumo más responsables y avanzar hacia una gestión menstrual más sostenible.
La investigación de la Universidad de Huelva busca así aportar datos sobre un aspecto del impacto ambiental cotidiano que, según el equipo investigador, puede abordarse también desde la educación ambiental y la promoción de alternativas de consumo más sostenibles.













