La Palma conectará mediante tecnologías cuánticas varios telescopios ópticos del Observatorio del Roque de los Muchachos (ORM) para que puedan funcionar como un único instrumento. La iniciativa permitirá combinar la luz captada por distintos telescopios y alcanzar una resolución angular de decenas de microsegundos de arco, hasta mil veces superior a la del telescopio espacial Hubble.

Personas vinculadas al proyecto y representantes institucionales se reunieron del 8 al 10 de septiembre en IACTEC, en La Laguna (Tenerife), durante el encuentro LPQI 2026, donde se presentaron los últimos avances y se definieron las próximas fases de esta iniciativa internacional.
El proyecto cuenta actualmente con la participación de dos telescopios del Observatorio del Roque de los Muchachos y articula la colaboración de instituciones de España, Italia, Taiwán y los países nórdicos.
Cómo funcionará la red cuántica de telescopios de La Palma
LPQI empleará técnicas de interferometría para combinar la luz visible captada por telescopios situados a grandes distancias entre sí. El objetivo es que el conjunto pueda comportarse como un único instrumento con una capacidad de resolución mucho mayor que la de cada telescopio individual.
Para conseguirlo, el proyecto utiliza también sensores SPAD, unos microchips capaces de detectar fotones individuales y registrar el momento de su llegada con una resolución temporal de picosegundos. Los grupos españoles participantes en LPQI trabajan en el diseño de estos sensores y de su electrónica, además de caracterizarlos para su utilización en astronomía.
La comparación de los tiempos de llegada de los fotones a los distintos telescopios permitirá distinguir detalles extremadamente pequeños en los objetos observados. El proyecto aspira así a alcanzar una resolución angular de decenas de microsegundos de arco, una capacidad que puede llegar a ser hasta mil veces superior a la del Hubble.
La concentración de grandes telescopios en el Observatorio del Roque de los Muchachos y la calidad de su cielo convierten a La Palma en un emplazamiento especialmente adecuado para desarrollar esta tecnología.
Agujeros negros, exoplanetas y estrellas entre sus objetivos científicos
Las capacidades que pretende desarrollar LPQI abrirán nuevas posibilidades para estudiar algunos de los fenómenos más extremos del universo.
Entre sus objetivos científicos se encuentran el estudio de agujeros negros y otros fenómenos extremos, la exploración de nuevas vías para detectar exoplanetas de tamaño terrestre y la determinación, mediante supernovas cercanas, de la constante de Hubble, que mide el ritmo de expansión del universo.
La futura red también permitirá realizar mediciones de los diámetros y las atmósferas de las estrellas.
“El LPQI representa una apuesta estratégica por desarrollar en el Observatorio del Roque de los Muchachos tecnologías que pueden transformar la forma en que observamos el universo”, señaló Valentín Martínez Pillet, director del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC).
Para Martínez Pillet, el proyecto refuerza además el papel del Observatorio como entorno de referencia para la innovación astronómica y abre nuevas oportunidades de colaboración científica y tecnológica.
El primer paso: conectar dos telescopios separados 550 metros
La primera fase del proyecto recibe el nombre de LPQI Pathfinder y conectará el Nordic Optical Telescope (NOT) y el Telescopio Nacional Galileo (TNG), separados por unos 550 metros.
Esta etapa permitirá validar la tecnología necesaria para construir la futura red de telescopios. La hoja de ruta del proyecto contempla obtener los primeros resultados científicos en la primavera de 2028, con una resolución angular de 160 microsegundos de arco.
“El Pathfinder permitirá medir el tamaño angular de las estrellas más brillantes y será el primer paso hacia una red más amplia de telescopios equipados con espectrógrafos”, explicó Francisco Prada, investigador principal del proyecto LPQI, investigador afiliado del IAC y profesor de investigación del Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC).
Sensores, cámaras y sincronización a escala de picosegundos
Uno de los principales desafíos tecnológicos del proyecto es conseguir que los telescopios compartan una referencia temporal con una precisión extrema. Los telescopios deberán sincronizarse con una precisión de picosegundos mediante enlaces de fibra óptica.
Un picosegundo equivale a una billonésima de segundo. En ese intervalo, la luz recorre apenas 0,3 milímetros. Los colaboradores españoles del LPQI tienen previsto instalar y calibrar el sistema durante este otoño.
Las sesiones técnicas del encuentro celebrado en IACTEC también abordaron el desarrollo de los sensores SPAD, las cámaras, la electrónica ultrarrápida, los sistemas de refrigeración, la sincronización temporal, la integración de la tecnología en los telescopios NOT y TNG y el análisis de datos mediante inteligencia artificial.
Los grupos de trabajo establecieron asimismo las siguientes fases de integración y validación del proyecto.
FIRNAS será el primer espectrógrafo del proyecto
Durante el encuentro también se presentó FIRNAS, el primer espectrógrafo del LPQI, concebido para el Isaac Newton Telescope.
“FIRNAS separará la luz de las estrellas en distintas franjas para mejorar la sensibilidad de las mediciones y facilitar la incorporación del Isaac Newton Telescope a la futura red del LPQI”, explicó Arturo Manchado, investigador principal de FIRNAS y responsable del LPQI en el IAC.
El proyecto también contempla experimentar con sistemas de sincronización basados en relojes cuánticos de extrema precisión y técnicas que utilizan fotones entrelazados.
Estas técnicas permitirían recuperar información sobre la fase de la luz y reconstruir imágenes con mayor precisión. “Combinar estos fotones con la luz de las estrellas podría permitirnos acceder a información hasta ahora inaccesible y sentar las bases de una nueva generación de redes cuánticas de telescopios en el ORM”, señaló Luis Fernando Rodríguez, colaborador del LPQI, investigador principal del laboratorio de Comunicaciones Ópticas en Espacio Libre (FSOC) y jefe del Departamento de Electrónica del IAC.
Una tecnología con aplicaciones más allá de la astronomía
Las tecnologías desarrolladas dentro del LPQI pueden tener aplicaciones que van más allá de la observación del universo. Entre los ámbitos señalados por el proyecto se encuentran las comunicaciones cuánticas, las ciencias del mar, los satélites y la medicina.
La iniciativa también incorpora una dimensión territorial vinculada al desarrollo de talento y al fortalecimiento del ecosistema innovador de La Palma.
Durante el encuentro, representantes institucionales abordaron precisamente las posibilidades de generar formación, empleo cualificado y nuevas empresas tecnológicas en la isla. Héctor Izquierdo, comisionado especial para la Reconstrucción de La Palma, planteó una visión de la isla en la que la ciencia y la tecnología tengan un peso creciente en su economía.
Izquierdo señaló que la consolidación de centros de investigación permanentes y el desarrollo de ámbitos como el LPQI, la vulcanología y los riesgos naturales, la geotermia, la observación oceánica o la economía azul podrían contribuir a configurar una “isla-laboratorio atlántica”.
El comisionado subrayó además que esta transformación debe alcanzar al conjunto de la sociedad y de los sectores productivos: “La ciencia puede contribuir a una agricultura más tecnológica y eficiente en el uso del agua, a un turismo de mayor valor añadido vinculado a la astronomía, la naturaleza y el conocimiento”.
El desarrollo del LPQI queda resumido en el lema que acompaña al proyecto: “Más que ciencia. Una isla que descubre. Una sociedad que prospera”.












