Elegir carrera universitaria suele moverse entre la vocación, los intereses personales y una pregunta que aparece cada vez con más fuerza: ¿qué estudios ofrecen más oportunidades laborales? Los datos más recientes sobre empleabilidad en Andalucía apuntan hacia una tendencia clara: las Ingenierías y las Ciencias de la Salud siguen siendo las áreas con mejores perspectivas de inserción laboral.

Así lo refleja el informe Inserción Laboral de los Egresados en Universidades Públicas de Andalucía, elaborado por el Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía (IECA), que analiza la trayectoria laboral de los estudiantes que finalizaron sus estudios universitarios durante los últimos años. El estudio deja otro dato relevante: tres de cada cuatro egresados del sistema público universitario andaluz trabajan y están afiliados a la Seguridad Social cuatro años después de terminar sus estudios, el mejor resultado registrado desde el curso 2011-2012.
La publicación adquiere especial interés porque coincide con el proceso de acceso universitario. Los estudiantes que han realizado la Prueba de Acceso a la Universidad (PAU) y se encuentran a las puertas de elegir titulación disponen ahora de una radiografía actualizada sobre la relación entre universidad y mercado laboral.
La inserción laboral universitaria alcanza su mejor dato histórico
Los datos muestran una evolución sostenida de la empleabilidad entre promociones universitarias. Entre quienes finalizaron sus estudios en el curso 2020-2021, la tasa de inserción laboral alcanzó el 75,1 % cuatro años después de egresar, el porcentaje más elevado desde que comenzaron a analizarse estas series en el curso 2011-2012.
La evolución es especialmente visible si se compara con la primera promoción analizada. Mientras que los egresados de 2011-2012 registraban una inserción del 60,8 %, la diferencia con la promoción más reciente supone un crecimiento de 14,3 puntos porcentuales.
También mejoran los resultados a corto plazo. Entre los estudiantes que finalizaron sus estudios en el curso 2023-2024, un 59,4 % ya trabajaba un año después de graduarse, el mejor dato registrado hasta ahora para ese periodo temporal.
La única excepción relevante dentro de la serie analizada aparece en la promoción de 2015-2016, cuyo cuarto año tras terminar los estudios coincidió con la pandemia y las consecuencias que tuvo sobre el mercado laboral.
Las Ingenierías y las titulaciones sanitarias ofrecen las mejores perspectivas
El análisis por áreas de conocimiento sitúa a las Ingenierías y Arquitectura como la rama con mejores niveles de empleabilidad. Entre los titulados de la promoción 2020-2021, la inserción laboral cuatro años después de finalizar los estudios alcanza el 84,7 %.
Muy cerca aparecen las Ciencias de la Salud, con un 83,4 %, aunque algunas titulaciones concretas presentan cifras aún mayores. Es el caso de Enfermería, que alcanza una inserción del 91,2 %, y de Medicina, con un 90,4 %.
A cierta distancia aparecen las titulaciones relacionadas con las Ciencias Sociales y Jurídicas, con un 73,5 %, y las Ciencias, con un 72,9 %.
En el extremo opuesto se encuentran las Artes y Humanidades, que registran un nivel de inserción laboral del 61,5 % cuatro años después de finalizar los estudios.
Más formación suele traducirse en más oportunidades
El estudio también identifica una relación entre el nivel académico alcanzado y las posibilidades de encontrar empleo. Los másteres universitarios y los doctorados presentan, en términos generales, mejores niveles de inserción laboral que los estudios de grado.
Otro indicador analizado es la adecuación al puesto de trabajo, que mide si el empleo desempeñado corresponde con la cualificación académica obtenida. Entre quienes terminaron sus estudios en el curso 2023-2024, esta tasa se sitúa en el 49,7 %, aunque vuelve a ser el ámbito de Salud y Servicios Sociales el que presenta mejores resultados, con un 85,1 %.
La investigación también muestra diferencias relacionadas con el género. Entre los universitarios que finalizaron sus estudios en 2023-2024 y residían en Andalucía, la inserción laboral entre los hombres alcanzó el 63,2 %, mientras que entre las mujeres descendió hasta el 59,5 %. El paro registrado también fue más frecuente entre ellas, con un 8,1 %, frente al 6,5 % registrado entre los hombres.













