PAU 2026: ¿cuánto cobran los graduados universitarios?

Cerca de 300.000 estudiantes españoles han realizado las pruebas de acceso a la universidad (PAU), una cita decisiva para quienes buscan acceder a estudios superiores y construir su futuro profesional. Para la mayoría de ellos, la universidad continúa representando el camino natural hacia un empleo estable y mejores condiciones laborales.

Sin embargo, la relación entre estudiar una carrera universitaria y obtener mejores oportunidades laborales ya no resulta tan automática como hace años. Los datos más recientes sobre empleo, salarios y afiliación muestran una realidad mucho más compleja: la elección de la carrera puede marcar diferencias de miles de euros anuales y condicionar las posibilidades reales de encontrar trabajo.

Cuánto cobran los graduados universitarios en España cuatro años después de terminar sus estudios

Los datos del Ministerio de Universidades, elaborados a partir de registros del Ministerio de Educación y la Seguridad Social, muestran que los graduados correspondientes al curso 2019-2020 percibían, cuatro años después de acabar sus estudios, un salario medio de 32.218 euros brutos anuales.

Además, las cifras oficiales reflejan otros indicadores que ayudan a entender la situación actual del empleo universitario:

  • El 76% de los titulados estaba trabajando
  • El 26% mantenía contratos temporales
  • El 45% no superaba los 30.000 euros brutos anuales
  • Más de uno de cada cuatro no alcanzaba los 24.000 euros

Aunque el salario medio se sitúa ligeramente por encima de la media nacional, la distribución salarial evidencia una realidad desigual. Muchos jóvenes titulados continúan enfrentándose a situaciones de precariedad laboral, temporalidad y dificultades para consolidar su carrera profesional.

España tiene más universitarios que Europa, pero persiste un problema de cualificación

Según los últimos datos publicados por Eurostat, correspondientes a 2025, el 52,5% de los españoles entre 25 y 34 años posee estudios superiores, frente al 44,8% registrado en el conjunto de la Unión Europea.

A primera vista podría parecer que España tiene un exceso de universitarios. Sin embargo, los expertos señalan que el problema podría encontrarse en otro punto: la distribución de los estudios elegidos y la desconexión entre la formación y las necesidades del mercado laboral.

Además, España mantiene todavía un porcentaje elevado de jóvenes con bajos niveles educativos. Cerca del 24% de los jóvenes únicamente dispone de estudios equivalentes a la ESO, casi el doble de la media comunitaria, situada en torno al 13,4%.

España lidera la sobrecualificación juvenil en Europa

Otro indicador relevante es el de la sobrecualificación laboral, que mide cuántas personas desempeñan trabajos por debajo de su nivel de formación.

Los datos de Eurostat muestran que el 30% de los jóvenes españoles con estudios universitarios considera estar sobrecualificado para su empleo actual, una cifra muy superior a la media europea, situada en torno al 20%.

Esta situación refleja un desajuste entre la formación universitaria y la capacidad del tejido productivo para absorber determinados perfiles profesionales.

Las carreras con menos salidas laborales siguen concentrando buena parte de las matrículas

Las decisiones que tomarán los estudiantes que afrontan la PAU durante estos días podrían prolongar esta tendencia.

Según estadísticas de la Comisión Europea, aproximadamente un 37% de los futuros universitarios españoles optará por áreas de conocimiento con menores niveles de inserción laboral:

  • Educación: 11%
  • Artes y Humanidades: 13%
  • Ciencias Sociales: 13%

Mientras tanto, únicamente un 26% elegirá estudios con mayores perspectivas de empleo y demanda empresarial:

  • Ciencias de la Salud: 11%
  • Ingenierías: 13%
  • Tecnologías de la Información: 5%

El comportamiento es diferente en otros países europeos. En el conjunto de la Unión Europea, cerca del 33% de los estudiantes se orienta hacia áreas científicas o ingenierías, mientras que el 31% elige educación, ciencias sociales o humanidades.

De salarios cercanos a los 24.000 euros a superar los 40.000: las diferencias entre carreras

Las estadísticas oficiales muestran que la carrera elegida tiene un impacto directo en los ingresos futuros.

Las áreas con menores retribuciones medias presentan cifras como:

  • Artes y Humanidades: 28.259 euros
  • Ciencias Sociales: 29.425 euros
  • Educación: 30.573 euros

Además, algunas de estas titulaciones registran elevados niveles de temporalidad laboral, especialmente Educación, donde esta tasa alcanza aproximadamente el 38%.

En el extremo opuesto aparecen las áreas con mayor demanda empresarial y mejores indicadores de empleo:

  • Tecnologías de la Información: 37.533 euros
  • Salud: 36.204 euros
  • Ingenierías: 35.054 euros

En estos ámbitos, la afiliación laboral supera además el 80% cuatro años después de la graduación.

Medicina e Ingeniería Informática encabezan las carreras mejor pagadas en España

Los análisis desarrollados por el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (IVIE) y la Fundación BBVA sitúan a algunas titulaciones claramente por encima del resto en términos de empleabilidad y salario.

Entre las carreras con mayores ingresos destacan:

  • Medicina: más de 44.000 euros brutos anuales
  • Ingeniería Informática: alrededor de 43.500 euros
  • Ingeniería de Organización Industrial
  • Estudios relacionados con seguridad y protección

En el extremo contrario aparecen algunas titulaciones con menores niveles salariales:

  • Logopedia
  • Arqueología
  • Bellas Artes
  • Conservación y Restauración

En estos casos, las retribuciones medias rondan los 24.000 euros anuales.

La PAU marcará una decisión que influirá en el futuro laboral

Los miles de estudiantes que han realizado los exámenes de acceso a la universidad afrontan una elección que va más allá de la nota de corte o las preferencias personales.

Las cifras muestran que variables como empleabilidad, estabilidad laboral, salarios futuros, demanda empresarial y posibilidades de desarrollo profesional pesan cada vez más a la hora de decidir qué estudiar.

La vocación continúa siendo importante, pero los datos reflejan que la elección de una carrera puede determinar, años después, las oportunidades reales de acceso al mercado laboral.