La primera edición de la prueba deportiva de ultra-resistencia Backyard Ultra Curillas tiene un formato único en el que los corredores deben completar 6,7 quilómetros cada hora hasta que solo quede una persona en carrera de las 150 que formaron parte de la línea de salida
Varias universidades, como la de Burgos y la de León, estudian cómo influye el error de predicción del esfuerzo físico y el dolor al correr en el nivel de placer experimentado durante una carrera de ultra-distancia. Los resultados de esta investigación aportarán evidencia científica sobre la relación entre dolor, recompensa y placer en contextos de esfuerzo prolongado.

En esta ocasión la carrera finalizó después de 36 vueltas, o lo que es lo mismo, quienes aguantaron hasta el final estuvieron 36 horas corriendo de forma ininterrumpidas. El evento ha servido como escenario idóneo para analizar en tiempo real la experiencia del dolor, el esfuerzo físico, la fatiga y el placer asociados a este tipo de desafíos extremos.
Abel Nogueira López, uno de los investigadores del proyecto, asegura que esta fase de recopilación de datos fue “una experiencia muy gratificante y diferente, alejada del trabajo habitual de laboratorio o de ambiente cerrado para la recogida de datos”, pero también “muy larga”, ya que todos los miembros del equipo debieron permanecer en el circuito durante toda la carrera, e incluso realizaron varias vueltas con algunos de los corredores.
El estudio, titulado “¿Cómo influye el error de predicción del esfuerzo físico y el dolor al correr en el nivel de placer experimentado durante una carrera de ultra-distancia?”, ha sido impulsado por un equipo de investigación internacional formado por docentes de la Facultad de Psicología de la Universidad de Burgos, la Universidad Católica de Lovaina, la Universidad Sigmund Freud de Viena y la Universidad de León.
Su objetivo es analizar cómo las diferencias entre lo que los corredores esperan sentir y lo que realmente experimentan influyen en el nivel de placer percibido, ofreciendo así una nueva perspectiva sobre los procesos psicológicos que acompañan a la ultra-resistencia y aportar pruebas científicas que contribuyan a una mejor comprensión de los procesos psicológicos implicados en el dolor.
Durante la competición se aplicó la metodología de Evaluación Ecológica Momentánea, que permitió recoger datos de 35 de los participantes vuelta a vuelta, sin interferir en su rendimiento, algo que en ocasiones puede resultar complicado ya que, como reconoce Nogueira “nosotros estábamos midiendo a varios corredores y corredoras y veíamos el comportamiento de cada uno, pero no podíamos proporcionarles ninguna información”.
La recogida de datos se estructuró en tres fases: una fase inicial previa a la carrera, otra fase durante el evento a través de una ficha visual de valoración rápida y una tercera fase de carácter cualitativo que se llevará a cabo un mes después de la prueba para profundizar en la experiencia subjetiva de cada participante en el estudio. Esta aproximación ha facilitado un análisis contextualizado y dinámico de variables como el esfuerzo percibido, la intensidad del dolor y el placer experimentado, garantizando en todo momento el cumplimiento de los principios éticos y la confidencialidad de los datos.
Los resultados de esta investigación aportarán evidencia científica sobre la relación entre dolor, recompensa y placer en contextos de esfuerzo prolongado. Además de contribuir al avance de la psicología del deporte y de la salud, estos hallazgos representan un primer paso hacia una iniciativa más ambiciosa y consolidada, que aspira a seguir generando conocimiento innovador y con impacto social sobre cómo las personas afrontan y gestionan el dolor en situaciones extremas.













