Dos espectaculares bólidos y un fugaz espectro rojo coincidieron en el cielo durante las noches del 10 y 11 de septiembre y fueron registrados por las cámaras del Observatorio de Calar Alto, en Almería. Los dos bólidos fueron analizados de forma preliminar por el profesor José María Madiedo, del Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC), que apunta a un origen cometario para ambos.
Tres fenómenos astronómicos excepcionales en dos noches desde Calar Alto
El cielo sobre el sureste peninsular y el Mediterráneo dejó entre las noches del 10 y el 11 de septiembre tres fenómenos tan bellos como interesantes. Dos fueron bólidos, incluido un espectacular superbólido, mientras que el tercero fue un espectro rojo, un tipo de descarga eléctrica que aparece sobre las grandes tormentas y que apenas dura unos milisegundos.
Los tres acontecimientos pudieron ser observados y registrados desde el Observatorio de Calar Alto, en Almería, gracias tanto a los detectores del Proyecto SMART como a varias de las cámaras externas que opera el propio observatorio.

Un fugaz espectro rojo apareció sobre una tormenta
El cielo de Calar Alto permitió observar fenómeno que se sale de lo habitual. Durante la noche del 10 de septiembre se desarrolló un potente frente de tormenta, que dio lugar a la aparición de un espectro rojo. A diferencia de los bólidos, estos fenómenos no están provocados por rocas que penetran en la atmósfera.
Los espectros son descargas eléctricas que se producen a gran altitud sobre las tormentas intensas y destacan por su característico color rojizo. Una de sus principales particularidades es también la dificultad para observarlos y estudiarlos. Puede durar entre 3 y 10 milisegundos, por lo que se trata de un fenómeno extremadamente fugaz.
Las cámaras de alta velocidad permiten capturar estas estructuras que pueden resultar prácticamente imperceptibles para el ojo humano. El fotograma extraído del vídeo registrado desde Calar Alto muestra el sprite rojo generado sobre la tormenta.
El bólido del 10 de septiembre pudo tener origen cometario
El primero de los fenómenos se produjo el 10 de septiembre a las 00:29 UT. Fue una brillante bola de fuego que quedó registrada por los detectores del Proyecto SMART, que operan en los observatorios de Calar Alto (Almería), Huelva, La Hita (Toledo), Sierra Nevada (Granada), La Sagra (Granada), Sevilla, Otura (Granada) y Mazagón (Huelva).
El análisis preliminar realizado por el profesor José María Madiedo (IAA-CSIC) apunta a que el objeto que produjo el bólido del 10 de septiembre era una roca desprendida de un cometa.
El objeto penetró en la atmósfera terrestre a una velocidad estimada de 128.000 kilómetros por hora. La fase luminosa comenzó aproximadamente a 98 kilómetros de altitud sobre la provincia de Ciudad Real.
A partir de ese momento, el objeto se desplazó hacia el noroeste hasta finalizar su trayectoria luminosa a unos 38 kilómetros de altura, también sobre Ciudad Real.
El registro desde diferentes estaciones de observación permite reconstruir con mayor precisión la trayectoria de estos objetos y estudiar sus características.
Un superbólido de 238.000 km/h sobre el Mediterráneo
La madrugada del 11 de septiembre llegó el fenómeno más espectacular de los tres: una enorme bola de fuego iluminó la noche y fue captada por los sistemas de observación instalados en el entorno del Observatorio de Calar Alto.
El fenómeno se produjo a las 01:46 UT y también fue registrado por los detectores del Proyecto SMART, que en esta ocasión obtuvieron observaciones desde Calar Alto, Huelva, La Hita (Toledo), Sierra Nevada (Granada), La Sagra (Granada), Sevilla, Sant Celoni (Barcelona) y Mazagón (Huelva).
El análisis preliminar de José María Madiedo (IAA-CSIC) apunta de nuevo a un origen cometario. Según sus cálculos iniciales, se trató de una roca desprendida de un cometa que penetró en la atmósfera terrestre a una velocidad estimada de aproximadamente 238.000 kilómetros por hora. El fenómeno tuvo lugar al noroeste de las Islas Baleares, sobre el mar Mediterráneo.
La parte luminosa del fenómeno comenzó a unos 165 kilómetros de altitud sobre el nivel del mar. El objeto se desplazó entonces en dirección este y terminó su trayectoria luminosa a una altitud aproximada de 74 kilómetros sobre el Mediterráneo.
La extraordinaria velocidad y el brillo del fenómeno explican la espectacularidad de este superbólido, que pudo ser registrado desde diferentes puntos de la red de observación.
Las cámaras de Calar Alto registraron los tres fenómenos
Los tres acontecimientos tienen además un elemento común: fueron registrados por varias de las cámaras externas operadas desde el Observatorio de Calar Alto en Almería.
Las imágenes y vídeos obtenidos permiten observar fenómenos de naturaleza muy diferente. Por un lado, las bolas de fuego producidas por objetos que penetran en la atmósfera terrestre y, por otro, el fugaz destello rojizo generado sobre una tormenta.
La coincidencia temporal resulta especialmente llamativa. En apenas dos noches, el cielo observado desde Calar Alto permitió documentar dos fenómenos relacionados con rocas procedentes de cometas y una de las manifestaciones eléctricas más fugaces de la atmósfera superior.
Los vídeos de los dos bólidos y del sprite rojo, grabados con las cámaras externas del Observatorio de Calar Alto, permiten contemplar estos tres fenómenos registrados durante las noches del 10 y 11 de septiembre.













