El avispón oriental (Vespa orientalis) continúa avanzando y acaba de alcanzar una nueva fase de desarrollo. Investigadores del Instituto de Agricultura Sostenible (IAS-CSIC) han detectado, en Córdoba, las primeras obreras de la temporada, un hallazgo que permite seguir reconstruyendo el ciclo biológico de esta especie invasora en entornos urbanos y mejorar futuras estrategias de vigilancia y control.
La observación se produjo el pasado 5 de junio durante el seguimiento de varios nidos primarios localizados en distintos puntos de la ciudad. Los ejemplares identificados pertenecen a la primera generación desarrollada por las reinas fundadoras tras salir de la hibernación y constituyen un momento clave en el crecimiento de las colonias.
Los investigadores habían detectado las primeras reinas activas el pasado 19 de marzo, mediante un sistema de trampeo utilizado para monitorizar tempranamente la especie. Entre aquella primera observación y la aparición de las nuevas obreras han transcurrido 78 días, un periodo que coincide con la llamada fase fundacional de la colonia.

Durante esta etapa, las reinas construyen el primer nido, buscan alimento y crían solas a las futuras obreras. Los individuos observados pertenecen a la denominada generación nanítica, formada por avispas de menor tamaño que se desarrollan bajo las limitaciones nutricionales propias de las primeras fases de crecimiento de la colonia.
“La detección de las primeras obreras aporta una referencia importante para comprender el desarrollo estacional de la especie en Córdoba”, explica la investigadora del IAS-CSIC, Mónica Fernández-Aparicio. Según señala, el intervalo observado entre la aparición de las reinas fundadoras y la emergencia de las primeras obreras proporciona información relevante para caracterizar la fenología de Vespa orientalis en las condiciones climáticas de la ciudad y mejorar las futuras estrategias de seguimiento y control.
El avispón oriental entra en una fase de crecimiento de las colonias
La aparición de estas primeras obreras supone además un cambio en el funcionamiento interno de las colonias. Hasta ahora, las reinas fundadoras asumían en solitario tareas como la construcción del nido, la búsqueda de recursos o la alimentación de las larvas. Con la llegada de nuevas obreras, estas funciones empiezan a repartirse.
“Durante esta fase temprana las reinas continúan realizando vuelos de forrajeo para obtener recursos alimenticios destinados al mantenimiento de la colonia y al desarrollo de nuevas larvas. En consecuencia, el trampeo dirigido a reinas fundadoras sigue siendo potencialmente útil como herramienta de control”, apunta Fernández-Aparicio.
Durante las próximas semanas los investigadores esperan un crecimiento progresivo del tamaño de los nidos y un incremento del número de obreras, que alcanzará sus valores máximos a finales de verano y principios de otoño.
Cómo identificar un posible nido en zonas urbanas
El seguimiento realizado por el IAS-CSIC muestra además un patrón repetido observado en campañas anteriores. Los nidos monitorizados durante este año aparecen asociados a estructuras construidas por el ser humano, especialmente cavidades y huecos presentes en edificios urbanos.
Los investigadores recomiendan prestar atención a movimientos repetidos de avispones entrando y saliendo de lugares concretos como cajas de persianas, tejados, fachadas, muros o pequeñas cavidades en construcciones.
En caso de detectar un posible nido, los especialistas recomiendan comunicarlo a los servicios municipales o, si existe riesgo para las personas, contactar con los servicios de emergencia.
No es lo mismo un avispón oriental que un avispón europeo
Los investigadores recuerdan además la importancia de evitar confusiones entre Vespa orientalis y el avispón europeo (Vespa crabro), una especie autóctona también presente en Córdoba.
Aunque ambas especies pertenecen al mismo género, presentan diferencias importantes relacionadas con su morfología, comportamiento e impacto ecológico y económico.
Además del seguimiento del ciclo anual de la especie, el equipo del IAS-CSIC estudia también las fuentes de alimento utilizadas por las reinas fundadoras durante los primeros meses tras abandonar la hibernación. Entre ellas han identificado melazas producidas por pulgones y cochinillas, flores, exudados vegetales y proteína procedente de otros insectos, como moscas, abejas, avispas y mariposas.
Los investigadores continuarán monitorizando las colonias para completar el conocimiento sobre el comportamiento y la evolución de Vespa orientalis en entornos urbanos, un trabajo que permitirá comprender mejor la dinámica de esta especie invasora y diseñar medidas más eficaces de gestión y control.













