Comienzan en Almería las excavaciones en busca de las evidencias del único cráter hecho por un meteorito en España

Hace ocho millones de años, lo que hoy es el municipio de Alhama de Almería (Almería) cambió abruptamente por la caída de un objeto llegado desde el espacio. Aunque hoy día no se aprecia, el impacto creó un enorme cráter en este entorno y en el aledaño Desierto de Tabernas.

Investigadores de la UAL que han descubierto las huellas dejadas por el meteoro.

Ahora, un equipo de la Universidad de Almería (UAL) lidera una excavación en el epicentro del cráter, en busca de las evidencias que confirmen definitivamente que el cráter ahora tapado por sedimentos tuvo un origen extraterrestre, informa Diario de Almería.

Bajo la dirección Juan Antonio Sánchez Garrido, la prospección en el terreno espera alcanzar los 500 metros de profundidad en busca de cuarzo chocado y otras señales propias de la caída de un meteoro.

Este mineral es crucial para confirmar el origen extraterrestre de la perturbación. Según explicó el propio Sánchez Garrido en Nova Ciencia, la formación del cuarzo chocado solamente es posible bajo unas condiciones de presión muy extremas, que solamente se podrían producir por un impacto de este tipo.

Un objeto extraterrestre caído hace ocho millones de años

Los investigadores estiman que el responsable del cráter fue un objeto de entre 500 y 1.000 metros de diámetro, que llegó a la Tierra a unos 80.000 kilómetros por hora. Esa velocidad abrió una boca en la tierra de unos 22 kilómetros de diámetro y 750 metros de profundidad.

El impacto se estima en el Tortoniense tardío, hace unos ocho millones de años. A esta misma época corresponden unas formaciones que evidencian el hundimiento de una gruesa capa superior de sedimentos principalmente clásticos poco consolidados que cubren un basamento rígido y cristalino.

Todos los signos hallados por los investigadores de la Universidad de Almería hacen pensar que «el impacto causó el colapso de gran parte de la Cuenca de Tabernas, y que el impacto probablemente ocurrió en un paleoambiente acuático poco profundo

Evidencias del único cráter provocado por un meteoro en España

Según investigaciones de Sánchez Garrido, en el entorno se hallaron «seis granos de cuarzo impactados con potenciales características metamórficas de choque en margas y brechas polimícticas en posiciones estratigráficas, geográficas y altitudinales anómalas».

Restos de cuarzo chocado formados por la caída del meteoro.

Además, han identificado «un área de 5 km de ancho con una extensa brecha de basamento delimitada por un borde volcado, un lecho de brecha de varios metros de espesor (es decir, eyecciones) fuera de este borde, marcada anomalía geoquímica, así como posibles conos de rotura en el centro de la estructura del basamento», que se corresponden con los formados por un impacto.

Cuáles fueron los primeros indicios de la caída de un meteorito

Hace más de una quincena de años ya comenzaron a observar anomalías geológicas tanto en Alhabia como en otras zonas aledañas del Desierto de Tabernas que evidenciaban que ahí se había registrado un fenómeno extremadamente violento, que podría corresponderse con la caída de un meteorito.

La morfología de la zona fue el primer indicio. Los especialistas detectaron que hay una capa de sedimentos de unos mil metros de espesor, lo que hace pensar que en su día ahí hubo un agujero, al menos, de esa profundidad, que la erosión está exponiendo, argumenta Juan Antonio Sánchez Garrido.

Este indicio no fue el único. En un radio de unos diez kilómetros se ha constatado la presencia de rocas que no deberían estar ahí. Como explica Sebastián Sánchez Gómez zonas del Desierto de Tabernas, como las faldas del Cerro Alfaro, justo al lado de la A-92, están llena de rocas de procedencia sospechosa, que probablemente salieron despedidas debido al impacto y que denotan la situación caótica que se pudo vivir en este fenómeno.

Entorno donde se formó el enorme cráter.

Pero además, en unos 30 kilómetros a la redonda hay múltiples surgimientos termales, entre los que todavía están en uso como balneario los de Alhama de Almería, que habitualmente empleaba en sus tratamientos el presidente de la Primera República, Nicolás Salmerón; y el de Sierra Alhamilla.

El impacto fue de tal calibre que se llegó a fracturar la corteza terrestre, lo que favoreció la aparición de fuentes de agua caliente. Y no solamente eso, sino que es probable que la riqueza minera de todo el entorno estuviera asociado también al desbarajuste que causó la caída del meteorito.