Así se prepara España para controlar la expansión del alga asiática

Un proyecto nacional busca mejorar la capacidad de respuesta frente a la expansión de Rugulopteryx okamurae, conocida como alga asiática, una especie invasora que se ha extendido por numerosas zonas del litoral español y que afecta a la biodiversidad, la pesca y el turismo.

La iniciativa, denominada Eco-Rok, pretende acelerar la transferencia de conocimiento y tecnología hacia los sectores afectados por esta macroalga invasora. Para ello, desarrollará herramientas destinadas a mejorar su detección temprana, monitorización y gestión, así como modelos capaces de anticipar su expansión.

El proyecto está coordinado por el Instituto de Hidráulica Ambiental de la Universidad de Cantabria (IHCantabria) y reúne a entidades de seis comunidades autónomas. Ha sido la sexta propuesta mejor valorada de las 64 presentadas a nivel nacional y cuenta con financiación del Centro para el Desarrollo Tecnológico y la Innovación (CDTI), dependiente del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades.

Detectar antes el avance del alga asiática

Uno de los principales objetivos de Eco-Rok es mejorar la capacidad para detectar y seguir la expansión de Rugulopteryx okamurae.

El proyecto desarrollará diagnósticos regionales y herramientas de detección temprana, además de sistemas de monitorización ambiental y técnicas de modelización predictiva. La combinación de estas herramientas permitirá obtener una visión más precisa de cómo se está extendiendo la especie y facilitar una respuesta coordinada ante nuevos focos.

Eco-Rok también trabajará en la integración de datos para favorecer el intercambio de información entre los distintos agentes implicados y avanzar hacia un futuro Espacio de Datos Marinos compartido.

Modelos predictivos y pruebas en entornos reales

La iniciativa no se limitará a recopilar información sobre la presencia del alga asiática. El proyecto plantea también desarrollar y probar soluciones que puedan utilizarse en condiciones reales.

Para ello se crearán laboratorios vivos, espacios de experimentación en los que se podrán testar soluciones y herramientas en entornos afectados por la expansión de la especie.

La modelización predictiva será otra de las líneas de trabajo, con el objetivo de mejorar la capacidad para anticipar la evolución de la expansión de Rugulopteryx okamurae y facilitar la toma de decisiones de administraciones, empresas, investigadores y sectores productivos.

Una especie invasora que ya afecta a las costas españolas

Rugulopteryx okamurae es una macroalga originaria del sudeste asiático que se ha convertido en una especie invasora en distintas zonas costeras españolas.

Su presencia en España se detecta desde 2015 y, en los últimos años, su expansión ha alcanzado también el litoral cantábrico, con presencia en playas de Cantabria y el País Vasco.

La proliferación del alga asiática genera consecuencias ambientales y socioeconómicas. Entre los sectores y ámbitos afectados se encuentran la biodiversidad marina, la pesca y el turismo, lo que convierte su expansión en un problema que requiere tanto seguimiento científico como herramientas de gestión.

Precisamente por ello, Eco-Rok plantea una estrategia que combina investigación, tecnología, intercambio de datos y colaboración entre distintos sectores para mejorar la respuesta ante la especie invasora.

Un proyecto que conecta investigación, administraciones y sectores afectados

Eco-Rok reunirá a entidades científicas, administraciones, empresas y representantes de sectores productivos de seis comunidades autónomas con el objetivo de desarrollar respuestas coordinadas frente al avance del alga asiática.

El consorcio está integrado por el Instituto de Hidráulica Ambiental de la Universidad de Cantabria (IHCantabria), como coordinador; la Fundación CEIMAR-Campus de Excelencia Internacional del Mar y la Organización de Productores Pesqueros Artesanales Lonja de Conil OPP72, ambas de Andalucía; la Universidad Católica de Valencia; el Campus Mare Nostrum, integrado por la Universidad Politécnica de Cartagena y la Universidad de Murcia; y la Fundación Marilles, de Illes Balears.

Como colaboradores participan la Universidade da Coruña (UDC) y el Instituto Mediterráneo de Estudios Avanzados (IMEDEA, CSIC-UIB).

El Campus Mare Nostrum aportará al proyecto su experiencia en monitorización y desarrollo y uso de herramientas para mejorar la toma de decisiones, el seguimiento de la especie y la coordinación de actuaciones destinadas a detectar su expansión. También contribuirá a conectar a investigadores, administraciones, empresas, sectores productivos y otros agentes regionales y nacionales.

El objetivo final de Eco-Rok es avanzar hacia una respuesta más rápida, coordinada y basada en datos ante la expansión de Rugulopteryx okamurae y mejorar la capacidad para detectar, monitorizar y gestionar el avance del alga asiática en las costas españolas.