Un recorrido por la muerte desde la Edad del Bronce hasta nuestros días

Todas las sociedades se han caracterizado por rendir culto a sus seres fallecidos. Tanto es así, que los restos de ritos funerarios se convierten en nuestros días en libros abiertos para conocer culturas que vivieron en tiempos remotos: descubrir sus costumbres, su alimentación, así como sus gustos y organización social. Parte de estos vestigios fueron protagonistas, este fin de semana, en la localidad almeriense de Antas, donde se realizó un recorrido por el culto a la muerte desde la Edad del Bronce hasta nuestros días.

El ‘viaje en el tiempo’ se llevó a cabo el pasado sábado, 8 de noviembre, en la tercera edición de la III Jornada de Culto a la Muerte y Patrimonio Funerario.

La vida en la sociedad argárica

La sesión se abrió en el entorno del poblado Argárico con la bienvenida del equipo de la Asociación Cultural Makura, que, en clave de ambientación histórica, ofreció el contexto inicial sobre la vida cotidiana en la Edad del Bronce. A continuación, el público asistió a demostraciones de caza, preparación de alimentos y elaboración de cerámica, así como al acceso al interior de una vivienda, para comprender la organización doméstica.

El programa continuó con la ambientación de los ritos funerarios en torno al fallecimiento de una figura dirigente, explicando símbolos, roles y secuencias del ritual en las sociedades argáricas.

Posteriormente, el profesor de la Universidad de Granada, Gonzalo Aranda Jiménez, impartió la conferencia Las prácticas funerarias de las sociedades argáricas, en la que expuso las formas de enterramiento y las relaciones de parentesco documentadas por la investigación. La jornada concluyó con una visita guiada al Cementerio Municipal de Antas, conducida por Antonio Luis Rodríguez, que conectó los aprendizajes previos con el patrimonio funerario local.

El evento, que combinó el conocimiento académico con una experiencia directa en el terreno, puso de manifiesto que el patrimonio funerario no es sólo un testimonio del pasado, sino también una puerta abierta al futuro. A través de este tipo de jornadas, se pretende no sólo preservar estos lugares, sino también darles un nuevo valor como espacios de reflexión, memoria y, por supuesto, como recurso turístico que enriquece la oferta cultural de la zona. Un enfoque multidisciplinar que refleja también las diferentes inquietudes sobre el tema que aportan los miembros del equipo organizador de la misma, integrantes del grupo CALM Almería, los profesores de la Universidad de Almería Jorge Tarifa Fernández, Emilia Martos Contreras y María Dolores Haro Gil.