El objetivo de la intervención es avanzar simultáneamente en la investigación arqueológica, la conservación y la recuperación del conjunto, declarado en 2016 Bien de Interés Cultural (BIC), con categoría de Zona Arqueológica, por su importancia arqueológica e historiográfica y por constituir un complejo monumental de especial trascendencia científica dentro del panorama del termalismo romano en España.

Actuaciones en el conjunto arqueológico
Sánchez destacó especialmente el trabajo desarrollado durante años por la Universidad de Murcia, con el profesor Gonzalo Matilla al frente del equipo investigador, para profundizar en el conocimiento de los Baños Romanos de Fortuna y avanzar en la interpretación histórica y arqueológica de este singular complejo.
Entre las principales actuaciones se encuentra la intervención en el pasillo norte del edificio balneario, afectado por el derrumbe de un arco y por la acumulación de sillares y restos de una antigua cubierta de hormigón.
Asimismo, el proyecto contempla trabajos arqueológicos destinados a delimitar los cimientos de la esquina noreste del edificio balneario, una zona que sufrió importantes alteraciones como consecuencia de la construcción del baño del siglo XVII y de la reutilización histórica de sillares.
La intervención incluye igualmente actuaciones en la piscina norte, con la retirada y estudio de los sillares caídos, así como trabajos destinados a dejar visible el muro de cierre norte del edificio balneario y mejorar la lectura y comprensión del conjunto monumental.
En materia de conservación, uno de los objetivos es también actuar sobre el baño del siglo XVII, integrando así en la recuperación del enclave las distintas etapas históricas que han dejado su huella en este espacio.
Un enclave excepcional del patrimonio arqueológico
Los Baños Romanos de Fortuna constituyen un conjunto patrimonial singular por su vinculación histórica con el aprovechamiento de las aguas termales y por la monumentalidad de las estructuras conservadas.
El proyecto se desarrolla, además, en el marco del convenio de colaboración existente entre el Ayuntamiento de Fortuna y la propiedad del yacimiento para favorecer su conservación, restauración y puesta en valor.
«Cada actuación sobre nuestro patrimonio arqueológico tiene una doble finalidad: conservar el legado que hemos recibido y generar conocimiento y oportunidades para que ese patrimonio forme parte del futuro de nuestros municipios», declaró el director general.













