Los proyectiles de plomo de la Segunda Guerra Púnica revelan cómo se abastecieron los ejércitos en Jaén

Un análisis de los proyectiles de plomo utilizados durante la Segunda Guerra Púnica ha permitido reconstruir parte de las rutas de suministro de materias primas que siguieron los ejércitos romano y cartaginés y las poblaciones iberas del Alto Guadalquivir. El estudio, realizado por investigadores de la Universidad de Jaén (UJA), la Universidad Autónoma de Madrid y la Universidad del País Vasco (UPV/EHU), ha identificado además diferentes calibres de proyectiles empleados en los enfrentamientos que tuvieron lugar en el territorio de la actual provincia de Jaén entre los siglos III y II a.C.

Modelos Digitales del Terreno (LRM) de la acrópolis del oppidum de Iliturgi (Mengíbar) (superior) y del oppidum de Puente Tablas (Jaén)(abajo) con la localización de los proyectiles de plomo analizados en el trabajo.

El trabajo, publicado en Journal of Archaeological Science: Reports, combina el análisis del peso y tamaño de los proyectiles de honda, conocidos como glandes, con el estudio de sus isótopos de plomo mediante espectrometría de masas MC-ICP-MS.

Los investigadores Miguel Ángel Lechuga, Juan Pedro Bellón, Javier Rodríguez y Fernando Quesada han analizado materiales procedentes de tres escenarios vinculados a la Segunda Guerra Púnica estudiados arqueológicamente durante las últimas dos décadas: Baecula, donde tuvo lugar una batalla en 208 a.C.; Iliturgi, escenario de un ataque romano en 206 a.C.; y el oppidum ibérico de Puente Tablas.

Los resultados aportan información no solo sobre las armas empleadas en estos enfrentamientos, sino también sobre el origen de las materias primas y los movimientos de los ejércitos durante la guerra entre Roma y Cartago.

Proyectiles de entre 30 y 40 gramos para atacar las fortificaciones iberas

Una de las principales conclusiones del estudio es la existencia de un calibre de proyectiles de honda estandarizado, con pesos situados aproximadamente entre los 30 y los 40 gramos.

Junto a estos proyectiles, los investigadores han identificado un tipo mucho más pesado, cuyo peso llega a triplicar la media de los proyectiles analizados anteriormente. Su tamaño y características apuntan a que fueron fabricados para desempeñar funciones específicas en ataques y asedios contra los oppida iberos.

Estos proyectiles de mayor calibre aparecen vinculados especialmente al ataque romano contra Iliturgi. Su utilización habría formado parte de una acción coordinada con la artillería de torsión, empleada para despejar defensas y parapetos estáticos durante el asedio.

El análisis de los proyectiles permite así aproximarse a la estrategia militar empleada por el ejército romano y a la forma en la que determinadas armas se adaptaron a las necesidades de los combates contra las fortificaciones iberas.

Los isótopos del plomo permiten rastrear su procedencia

La parte más novedosa del estudio se encuentra en el análisis de la huella isotópica del plomo. Los distintos yacimientos mineros presentan composiciones isotópicas características que pueden utilizarse para comparar un objeto arqueológico con posibles áreas de procedencia de la materia prima.

Para realizar esta comparación, el equipo ha empleado el algoritmo de lógica analítica AMALIA y ha cotejado los resultados con la base de datos internacional ORACLE, que reúne más de 150.000 registros.

Esta metodología ha permitido identificar diferentes procedencias del plomo utilizado para fabricar los proyectiles y reconstruir, al menos parcialmente, las rutas de abastecimiento de los ejércitos y de las comunidades iberas del Alto Guadalquivir.

Los resultados muestran que el plomo utilizado en algunos de los proyectiles procedía de diferentes áreas mineras, lo que refleja la existencia de redes de suministro complejas durante el conflicto.

Linares y Cartagena aparecen en los proyectiles de Baecula e Iliturgi

Los proyectiles recuperados en el campo de batalla de Baecula, así como algunos de los documentados en Iliturgi dos años después, presentan una elevada heterogeneidad isotópica.

Los investigadores relacionan esta diversidad con la mezcla de plomo procedente del distrito minero de Linares y de Cartagena. La composición de los materiales refleja, por tanto, el uso de materias primas procedentes de diferentes áreas mineras.

El distrito de Linares tuvo además un papel destacado entre las poblaciones iberas de la zona. El plomo procedente de esta área fue utilizado para fabricar objetos de uso cotidiano, como contrapesas de redes de pesca, y también aparece en algunos de los proyectiles empleados por los habitantes de Iliturgi para intentar repeler el ataque romano.

La información isotópica permite de esta manera distinguir entre diferentes circuitos de utilización del plomo y relacionarlos con los contextos arqueológicos en los que fueron encontrados.

Los proyectiles más pesados apuntan al suministro cartaginés de Cartagena

El resultado más llamativo aparece al analizar los proyectiles de mayor calibre. Todos presentan una misma huella isotópica, que los investigadores relacionan con el distrito minero de Cartagena.

Esta coincidencia aporta una pieza adicional para reconstruir el abastecimiento del ejército romano durante la campaña contra Iliturgi. Según la interpretación planteada en el estudio, los datos son compatibles con que las tropas dirigidas por Escipión el Africano se abastecieran de armas y materias primas procedentes de territorios que habían estado bajo control cartaginés.

La hipótesis encaja con el contexto histórico conocido tras la conquista romana de Qart-Hadasht, la capital cartaginesa de la península Ibérica, en 209 a.C. Las fuentes escritas conservadas ya describen el aprovechamiento por parte de Roma de los recursos obtenidos tras la conquista.

El análisis de los proyectiles proporciona ahora una evidencia material que permite estudiar cómo pudieron circular esas materias primas y cómo fueron incorporadas a la logística militar romana.

Un vínculo con el norte de África en Puente Tablas

Los resultados obtenidos en Puente Tablas presentan otra particularidad. Los proyectiles de plomo documentados en este oppidum muestran firmas isotópicas que no coinciden con las principales procedencias peninsulares identificadas en los otros contextos.

Los investigadores consideran que estas firmas son compatibles con depósitos del norte de África, concretamente de la actual Túnez.

El hallazgo podría apuntar a la presencia o a la influencia territorial de contingentes norteafricanos entre las comunidades ibéricas del Alto Guadalquivir a finales del siglo III a.C. Se trata de una interpretación que abre una nueva vía para estudiar las relaciones entre las poblaciones iberas y los grupos vinculados al ámbito cartaginés.

El plomo como huella de la logística de la Segunda Guerra Púnica

Más allá de identificar el arma o su procedencia, el estudio demuestra cómo un objeto aparentemente sencillo como un proyectil de honda de plomo puede aportar información sobre la logística de una guerra desarrollada hace más de 2.200 años.

El peso de los glandes permite identificar diferentes usos militares, mientras que su composición isotópica ayuda a rastrear el origen de la materia prima. La combinación de ambas técnicas permite relacionar armamento, minería, redes de abastecimiento y movimientos militares.

Los resultados obtenidos en Baecula, Iliturgi y Puente Tablas ofrecen así una nueva perspectiva sobre la Segunda Guerra Púnica en el Alto Guadalquivir y sobre la capacidad de los análisis arqueométricos para reconstruir aspectos de un conflicto que las fuentes históricas solo permiten conocer de forma parcial.