El ejercicio físico ayuda a la salud independientemente del lugar en que se realice. Así lo demuestra un equipo de la Universidad de Granada, con un programa de ejercicio físico en línea. Han conseguido mejorar la salud ósea de niños y adolescentes supervivientes de cáncer y no solo eso, sino que han comprobado la eficacia de este modelo de entrenamiento dirigido todavía poco extendido.

La investigación, realizada con 116 participantes de entre 6 y 18 años, analizó el efecto de una intervención de ejercicio físico de nueve meses de duración en la salud ósea. El programa combinaba ejercicios de fortalecimiento del tren inferior con actividades de impacto como saltos, específicamente diseñados para estimular el tejido óseo y favorecer su desarrollo.
Beneficios para la cadera y el mineral óseo
Los resultados muestran un efecto positivo general en la cadera, una de las regiones de referencia para la evaluación de la salud ósea. En concreto, se observó una mejora significativa en el contenido mineral óseo, un indicador relevante de la fortaleza y resistencia de los huesos.
Este avance tiene especial interés en la población de supervivientes de cáncer infantil, que con frecuencia presenta alteraciones en la salud ósea derivadas tanto de la enfermedad como de los tratamientos recibidos. Los datos obtenidos refuerzan el papel del ejercicio físico como herramienta útil para mejorar su salud a largo plazo.
El trabajo forma parte de la tesis doctoral de Andrés Mármol Pérez y se enmarca en el proyecto iBoneFIT, liderado por Luis Gracia Marco, profesor de la Facultad de Ciencias del Deporte de la UGR.













