Este proyecto de restauración forma parte de los objetivos que el actual equipo de gobierno se marcó en 2003 de recuperar y poner en valor el patrimonio histórico-cultural de la ciudad. En este sentido, cabe destacar que se han llevado a cabo ya obras importantes, tales como la rehabilitación de la Iglesia de La Alquería, la desafectación de inmuebles para que la Junta de Andalucía pudiera proceder a restaurar los Torreones que son BIC, iluminación exterior de la Iglesia de la Inmaculada (XVI-XIX); Arco de las Ánimas (XVIII) o el Molino del Lugar (XVIII) entre otros.
La Torre de Los Perdigones forma parte del conjunto industrial del siglo XIX de la Fundición de San Andrés, una fundición de plomo pionera en España en aquella época. En dicha torre se elaboraban los perdigones obtenidos del enfriamiento del plomo derretido que se dejaba caer desde su parte más alta, siendo su altura de 45 metros la necesaria para dar forma al perdigón durante la caída.
Fundición de San Andrés S. XIX
La fundición de San Andrés, creadaen 1822 por la familia Rein de origen inglés, fue una de las primerasindustrias mecanizadas del país. Durante el periodo 1827-29 el nivel deproducción de la fundición alcanzó unas 37.000 toneladas anuales, hecho quehizo que España ocupara el segundo lugar de Europa en la producción de estemineral.
La fundición de San Andrés contó a partir de 1827, con una de las primeras máquinas de vapor de España, que cumplía la función de triturar el mineral y dar viento a los hornos. Además, sela dotó de seis hornos ingleses, con los que se obtuvieron unos resultados extraordinarios, con lo que se aumentó en cinco más el número de este tipo de hornos de la fábrica.
En esta fundición se elaboraba el plomo en sus cuatro variedades: barras, planchas tubos y perdigones. Estos últimos eran elaborados en la torre de los perdigones, de 45 metros de altura y convertida actualmente en la imagen emblemática de la ciudad. En comunicación con los hornos existía, una torre conocida como la del “Humo”, conservada en la actualidad, de veintinueve metros de altura. Su función era hacer de tiro a través de una larga chimenea subterránea donde se depositaba el plomo volatilizado en los hornos. El plomo elaborado era posteriormente exportado alas principales ciudades europeas, donde era utilizado para la elaboración de cañerías, cubrimiento de tejados, pinturas, municiones, fabricación de cristales y esmaltes, alfarería, etc. El incremento de la producción mundial y el descenso del valor del plomo a mediados de siglo incrementó su consumo en todo el continente europeo. En España, sin embargo este consumo era muy reducido debido al escaso desarrollo económico del país.
La compañía dio en quiebra en1833, año en el cual salió a subasta y fue adquirida por Josías Lambert, quien creó la sociedad “Colíman y Lambert”, que a su vez la vendería en 1837 al empresario malagueño Manuel-Agustín Heredia, por tres millones de reales. Él fue quien dotó a la función de San Andrés de la torre de los perdigones y latorre del humo, introducidas para paliar en parte los “humos plomizos”, que provocaban el “emplomamiento”, una gran enfermedad que afectaba a los peones dela fábrica.
Tras la muerte de Manuel-Agustín Heredia en 1846, la sociedad pasó a denominarse “Hijos de Don Manuel A.Heredia”, en la que participaron sus descendientes don Manuel y don TomasHeredia Livermore, entre otros. Continuarían con la actividad industrial de lafundición hasta finales del siglo XIX, siglo en el cual esta familia se centraría principalmente en el comercio del azúcar.
Actualmente del complejo minero de San Andrés se conserva la Fábrica del Vinagre, que alberga el Centro de Arte, y la Torre de los Perdigones, obra de ingeniería de 45 metros de altura, convertida hoy en la imagen emblemática de la ciudad.














