Redes de apoyo: los mejores aliados de la salud mental de adolescentes

Los adolescentes son de por sí vulnerables. Viven una etapa de confusión, de muchos cambios y están expuestos a presiones multifactoriales, que pueden hacer mella en su salud mental. Para ellos, las redes de apoyo son una pieza fundamental para su estabilidad emocional, tal y como ha comprobado un equipo de las universidades Rey Juan Carlos y Oberta de Cataluña.

El equipo interuniversitario lleva a cabo un proyecto para estudiar la salud mental de la población adolescente de entre 14 y 17 años que reside en España y analizar qué redes de apoyo son importantes en esta etapa. Para ello se combinaron metodologías cualitativas y cuantitativas, obteniendo varias muestras: una representativa de 806 adolescentes del ámbito estatal y una muestra adicional de 228 adolescentes LGTBI+ para la encuesta y 44 participantes LGTBQI+ en grupos de discusión.

Con la pandemia afloraron los problemas de salud mental de los jóvenes, que en los casos más graves pueden llevar a riesgo de suicidio. Ese periodo de nuestra historia reciente sirvió para tomar conciencia de la necesidad de cuidar las emociones y de proveer un entorno adecuado para esa etapa fundamental en la vida de todas las personas.

Cuáles son las redes de apoyo para la salud mental de los adolescentes

Este proyecto ha permitido desvelar que la familia, la escuela y las amistades componen la red de apoyo que facilita mantener una buena salud mental y que protege frente a la depresión y el riesgo de suicidio.

Importancia de las redes de apoyo en la adolescencia

Las principales conclusiones obtenidas en la investigación enfatizan la importancia de las redes de apoyo en la familia, el entorno escolar y los iguales en la adolescencia, como elementos esenciales para tener una buena salud mental.

Uno de los actores más importantes es la familia. La conexión familiar hace referencia al sentido de pertenencia, cariño, cuidado, valoración y respeto que se recibe y se percibe por parte de los familiares. Es esencial porque constituye un espacio de seguridad que fomenta el bienestar de los jóvenes.

El segundo vínculo hace referencia a la escuela y a la percepción que tiene el estudiantado sobre si las personas adultas y sus iguales en el centro se preocupan no sólo por su aprendizaje y sus resultados, sino también por sus experiencias personales y su bienestar.

“El apoyo familiar y del entorno escolar son los factores de mayor peso, que generan resiliencia y protección frente a las violencias entre iguales y adversidades que a veces se producen”, resalta la investigadora de la URJC.

Cuál es el grado de felicidad de los adolescentes

Los resultados cosechados en este estudio ponen de manifiesto que el 11,2% de las personas adolescentes de la muestra global afirma sentirse muy o bastante infelices y el 38,8% revela que ha experimentado soledad con regularidad en el último año. En cuanto a situaciones de depresión, un 14% se encontrarían viviendo episodios graves y un 6,6% episodios severos.

Además, este trabajo recoge que un 15,7% de los encuestados asegura haber intentado suicidarse y el 19,8% señala que lo ha considerado, mientras que el 29,3% manifiesta que durante el último año ha realizado conductas autolesivas, de los cuales el 10,5% indica pensar frecuentemente en ello.

Cómo viven la adolescencia personas del colectivo LGTBI+

El estudio ha querido comparar la adolescencia heterosexual con la adolescencia LGTBI+ y se ha percibido un mayor acoso en este último grupo. Los resultados muestran que, a mayor percepción de la violencia recibida y a menor conexión o apoyo familiar, escolar y social (con iguales), el grado de depresión, ideación suicida, autolesiones y soledad no deseada aumenta y, en consecuencia, el grado de felicidad percibida en adolescentes se reduce.

Encontramos que la adolescencia LGTBI+ tiene significativamente menos conexión con la familia y con el entorno escolar. El rechazo familiar, el acoso entre iguales y las microagresiones aparecen relacionados con mayor malestar psicológico en adolescentes LGTBI+”, explica Yolanda Pastor, investigadora principal del estudio y profesora del departamento de Psicología de la URJC.

Este trabajo pone en relieve que las relaciones con los iguales son esenciales en la adolescencia, ya que actúan como un factor protector ante la adversidad. Contar con vínculos saludables fortalece su bienestar y les ayuda a enfrentar experiencias de exclusión, especialmente cuando se generan espacios seguros e inclusivos.