Nuevas placas generan electricidad a partir del sol y la lluvia: la solución para los días nublados

Las fuentes de energía renovable se multiplican. Al éxito que en los últimos años ha experimentado la energía solar fotovoltaica se suma ahora un sistema innovador para producir electricidad por dos vías: el sol y la lluvia. El dispositivo está ideado para paneles solares de perovskita, a los que protege, y además es capaz de producir más de 100 voltios a partir del impacto de una gota de agua.

Las celdas solares de perovskita de haluro son dispositivos fotovoltaicos compuestos por materiales sintéticos con estructura cristalina y excelentes propiedades de absorción de luz solar. A pesar de que la tecnología de silicio es la más utilizada, la de perovskita posee un gran potencial para revolucionar la energía fotovoltaica debido a su alta eficiencia y bajo coste. Sin embargo, su degradación o inestabilidad en condiciones medioambientales es uno de sus máximos inconvenientes.

Cómo es el dispositivo que protege las placas solares y genera electricidad con la lluvia

El nuevo dispositivo que protege las placas de perovskita y que genera electricidad con las gotas de lluvia es resultado de un investigación del Instituto de Ciencia de Materiales de Sevilla (ICMS). Consiste en una lámina delgada de unos 100 nanómetros, a la que se le han acoplado un conjunto de nanogeneradores. Estos elementos generan energía a partir del impacto de una sola gota de agua, en una cantidad suficiente para alimentar pequeños dispositivos portátiles.

El sistema actúa como un encapsulante que protege químicamente las celdas de perovskita y mejora ópticamente su capacidad para absorber la luz; y, por otro lado, posee una superficie triboeléctrica (que genera carga eléctrica por rozamiento o contacto) que convierte la energía cinética de las gotas de lluvia en corriente eléctrica.

Hasta 110 voltios por cada gota de agua

Los resultados muestran la capacidad del nuevo material para generar hasta 110 voltios por impacto de una sola gota de lluvia, suficiente para hacer funcionar un pequeño dispositivo portátil. Además de contar con una producción escalable realizada con técnicas sostenibles, los recubrimientos han demostrado una estabilidad notable en entornos extremos como la inmersión en agua, pueden alimentar dispositivos electrónicos sencillos, como circuitos de LEDs, de forma continua, y permiten a los paneles solares resistir condiciones ambientales asociadas a ciclos de estrés humedad-temperatura.

“Nuestro trabajo propone una solución avanzada que combina la tecnología fotovoltaica de celdas solares de perovskita con nanogeneradores triboeléctricos en configuración de lámina delgada, demostrando así la viabilidad de implementar ambos sistemas de captación energética”, explica Carmen López, investigadora del ICMS.

Disminución de las baterías

Frente a las limitaciones de las baterías convencionales y la pérdida de eficiencia de los paneles solares en días nublados, este avance tecnológico tiene como objetivo proponer una solución innovadora basada en la simbiosis sol-lluvia. Su finalidad es dotar de autonomía energética a los dispositivos electrónicos portátiles e inalámbricos, lo que permite su funcionamiento continuo tanto en condiciones soleadas como lluviosas.

Los autores destacan que el dispositivo desarrollado supone una importante innovación para toda la industria relacionada con el Internet de las Cosas (IoT), como sensores ambientales (humedad, lluvia, contaminación), sensores estructurales (puentes, edificios), estaciones meteorológicas o en la agricultura de precisión.

“Su implementación en las conocidas como ciudades inteligentes es viable, como en la señalización, el alumbrado auxiliar autónomo o la monitorización, ya que resisten condiciones climatológicas adversas y la presencia de lluvia, humedad y ciclos térmicos. También sería aplicable para estructuras de energía distribuidas en zonas remotas poco accesibles o aisladas, como, por ejemplo, en estaciones marinas”, destaca el investigador del ICMS Fernando Núñez.

El trabajo aporta un enfoque novedoso que abre nuevas vías para desarrollar sistemas electrónicos autónomos y robustos destinados a ser utilizados en exteriores. “Nuestra investigación destaca el potencial de los recubrimientos depositados por técnicas de plasma como una solución multifuncional que permite proteger dispositivos energéticos sensibles y desarrollar sistemas capaces de recolectar energía de distintas fuentes ambientales, como los paneles híbridos sol-lluvia, conocidos como rain panel”, concluyen los investigadores.