Un equipo de la universidades de Málaga y Córdoba ha creado un sistema anticopia hecho con perovskita, aplicable a joyas, obras de arte, papel moneda y cualquier otro elemento del que se necesite garantizar su autenticidad. Se trata de un sello a escala nanométrica que se acompaña de una aplicación para verificar su autenticidad.

La inmensa mayoría de la población no se gasta cientos de miles de euros en un reloj de lujo o una joya exclusiva. Pero quien lo hace, desea estar cien por cien seguro de que el producto que ha adquirido es original y no se trata de una falsificación. Hasta ahora, la única manera de verificar la autenticidad de estas joyas era recurrir a especialistas, para que dieran fe de que realmente se trata de un producto auténtico. Pero eso está a punto de cambiar.
Sistema anticopia infalible hecho con perovskita
Un equipo de investigación de las universidades de Málaga y Córdoba ha logrado desarrollar una etiqueta única, hecha con perovskita, que funciona como un sistema anticopia prácticamente inviolable. Este producto acaba de salir del laboratorio y todavía le queda un recorrido largo para llegar al mercado, pero supone una innovación casi sin precedentes para el sector de la autentificación, aplicable a productos de alto valor, así como a otros que comprometen la seguridad de la ciudadanía.
El negocio de la falsificación se ha convertido en una amenaza para empresas de todo el mundo, que ven cómo se vulnera su propiedad intelectual, por parte de delincuentes, que ponen en el mercado productos prácticamente indistinguibles de los originales. Para luchar contra este fraude, los fabricantes han ideado etiquetas sofisticadas que garantizan su autenticidad. Pero, de la misma manera que se falsifica el producto, se hace lo propio con la etiqueta, y no hay forma de luchar contra este negocio ilegal que representa el 3,5 por ciento del comercio mundial, según algunas estimaciones.
El sector del lujo, la moda, la industria farmacéutica y la tecnología son los más afectados, que ven cómo esta actividad les roba un porcentaje de su negocio y, además, les supone una merma en su reputación, porque los productos falsificados no alcanzan los niveles de calidad de los que imitan.

Un sello de autenticidad imposible de replicar
El investigador del Departamento de Física Aplicada de la Universidad de Málaga, Pablo Romero Gómez, propone un sello de autenticidad infalible, casi imposible de replicar que, a diferencia de los que hay en el mercado, ofrece un sistema en línea para comprobar la autenticidad del producto que se tiene en las manos, sin necesidad de recurrir a expertos o a los servicios ofrecidos por los propios fabricantes.
El dispositivo anticopia propuesto por la Universidad de Málaga se basa en una etiqueta hecha con perovskita, un material sintético por el que el sector tecnológico ha mostrado mucho interés y que se emplea, por ejemplo, en la fabricación de células solares de paneles fotovoltaicos. Este mineral es un material orgánico, que adapta muy bien a los diferentes procesos empleados en la fabricación de esta etiqueta.
El resultado son unas películas de nueva generación, en cuya superficie se generan patrones microscópicos únicos, que pueden ser utilizados como marcas de autenticidad en productos. Estos patrones se capturan mediante microscopía óptica y son procesados mediante redes neuronales convolucionales para su reconocimiento automático. Se trata, salvando las distancias, de una especie de códigos QR microscópicos y de nueva generación, que guardan información sobre la autenticidad del producto al que van adheridas.
Qué características tienen estas etiquetas anticopia de última generación

A diferencia de las etiquetas empleadas en la actualidad para certificar productos de electrónica, como las de sistemas operativos o de procesadores que presentan los ordenadores portátiles, estas etiquetas son imperceptibles a simple vista, pero detectables con microscopía óptica, y muy difíciles, por no decir imposibles de replicar.
«Se trata de una película a escala nanométrica que es imposible de quitar», explica Pablo Romero. A diferencia de las etiquetas de certificación que llevan los aparatos electrónicos, la desarrollada en esta investigación se fabricaría encima del material del producto, lo que impide que se pueda retirar de un producto original, para pegarla en una imitación.
Los patrones, es decir, la imagen impresa en esta etiqueta, se logran al modificar las condiciones de fabricación. Sobre el material del producto a proteger se genera una película de perovskita mediante una disolución. Esta película genera una imagen superficial que se usará para identificar el producto.
Un patrón único para cada etiqueta detectable con una aplicación especial
«En la superficie del nanomaterial se genera un patrón que puede verse con un microscopio o una lupa y tiene un aspecto de mosaico aleatorio, pero tiene unos patrones que, debido a las condiciones de fabricación, van a permitir reconocerlo», explica Pablo Romero.
La etiqueta sola no valdría de nada. Para que tenga funcionalidad, se necesita un sistema que la lea y que certifique su veracidad. Esto se logra con un sistema informático adicional basado en aprendizaje automático, capaz de reconocer los patrones impresos en la etiqueta, que también ha desarrollado este equipo de la Universidad de Málaga y que permite a cualquier usuario comprobar la autenticidad de un producto concreto, solamente con hacer una foto con el móvil a la etiqueta y subirla a la plataforma de lectura.
En qué productos se pueden emplear estas etiquetas de verificación
Las aplicaciones de estas nuevas etiquetas son tantas como los productos a proteger. Se pueden emplear en documentos de identidad, títulos académicos y papel moneda, que incorporan métodos muy sofisticados, pero cuya verificación no está al alcance del usuario mediante una aplicación, como sí ofrece este sistema. También, como se ha mencionado anteriormente, en productos de lujo y moda, fármacos, recambios de aeronáutica y automoción, incluso a obras de arte.
El grupo de Málaga y Córdoba trabaja en el desarrollo de nuevas formas de fabricación de esta etiqueta, que se sumarán a las cinco de las que ya disponen. Al mismo tiempo, investiga si alguna de las muchas propiedades de la perovskita contribuye a mejorar la seguridad de estas etiquetas.
De momento, estas etiquetas anticopia se han podido fabricar en laboratorio y a muy pequeña escala, pero es cuestión de que empresas se interesen por ellas y afinar el proceso, para que se pueda producir en mayor número y poder aplicarlo a nivel comercial, como uno de los mejores sistemas anticopia del mundo, para luchar contra el negocio de las falsificaciones que ocasiona pérdidas de miles de millones.













