Más de 2.000 años para que al final se ‘haga justicia’ con los orígenes romanos de un pueblo de Badajoz

El origen de la actual Casas de Reina, en la provincia de Badajoz, se remonta al siglo I de nuestra era, cuando en este territorio se encontraba Regina Turdulorum. Ahora, un equipo de investigación de la Universidad de Granada (UGR) hace justicia con esta ciudad romana, más de 2.000 años después.

Resultado de la aplicación del filtro XSHADE de la Universidad de Princeton a la fotogrametría de la inscripción romana estudiada por los investigadores de la UGR.

El equipo de arqueólogos de la UGR ha aplicado técnicas de análisis de última generación, para estudiar un inscripción en la que se define la condición de esta antigua ciudad de la Hispania romana, y cerrar un debate histórico acerca de esta ubre romana ubicada en la actual provincia de Badajoz.

Justicia 2.000 después con los orígenes romanos de un pueblo de Badajoz

Las técnicas digitales aplicadas a una inscripción romana han permitido hacer justicia con los orígenes de esta población de Badajoz, al aclarar que Regina Turdulorum fue un municipio flavio durante el siglo I d.C.

El grupo de trabajo ha podido corroborarlo tras el reestudio de una inscripción ya conocida en la cercana localidad cordobesa de Fuente Obejuna, aplicando técnicas digitales que han permitido desvelar dos líneas de texto que habían permanecido ocultas durante siglos. La clave es la mención «[mun(icipes)] municipi[i fl]av(ii) Regine(n)sis», que identifica a los ciudadanos de Regina como miembros de un municipio flavio.

Los resultados de este estudio, que ya fueron presentados en un congreso celebrado en Granada en 2024 y se publicarán próximamente en la revista Zeitschrift für Papyrologie und Epigraphik, zanjan una discusión histórica sobre el estatus jurídico de esta ciudad, cuyo esplendor coincidió con la dinastía Flavia.

Un error mantenido durante siglos

Las interpretaciones de esta inscripción, dedicada al sacerdote imperial Sempronio Sperato, se basaban en una transcripción manuscrita del siglo XVI realizada por Ambrosio de Morales. Sin embargo, el equipo de investigadores de la UGR, usando una serie de procesados digitales para la mejora de las imágenes y mediante la generación de microtopografías, ha podido corregir los errores heredados durante siglos gracias a la combinación de filtros aplicados a la fotogrametría de la inscripción, haciendo que pueda leerse una parte del texto que había sido obviada hasta ahora.

El fragmento que se podía leer está intencionalmente dañado. La nueva lectura confirma que Regina obtuvo el estatus de «municipium» bajo el gobierno flavio, un privilegio que impulsó su desarrollo urbano, incluida la reforma de su emblemático teatro.

De izquierda a derecha, los investigadores del Departamento de Prehistoria y Arqueología de la UGR responsables de este estudio: Araceli Cristo Ropero, Pablo González Zambrano y Javier Martínez Jiménez, durante la presentación de los resultados en la ciudad de Regina.

Regina, declarada Bien de Interés Cultural en 2012, surgió como un «oppidum» túrdulo en el Cerro de las Nieves antes de trasladarse al llano en época de Claudio. Su ubicación estratégica —entre las rutas que unían Emerita Augusta (Mérida) con Hispalis (Sevilla)— y su riqueza agropecuaria y minera, explican su importancia. Aunque Plinio ya la citó entre los «oppida non ignobilia», fue bajo los Flavios cuando alcanzó su máximo esplendor, como atestiguan las inscripciones conocidas hasta la fecha que mencionan su «res publica».

Recuperar información que escapa al ojo humano

Este trabajo, que ya fue presentado en la propia Regina durante una charla organizada por el Ayuntamiento de Casas de Reina en el marco del curso de arqueología sobre la ciudad romana que organiza la Junta de Extremadura, pone también de manifiesto cómo el uso de microtopografías digitales está revolucionando la epigrafía clásica. «Estas técnicas permiten rescatar información que el ojo humano o las copias antiguas pasaban por alto», destacan los investigadores responsables del estudio.

Con este hallazgo, los investigadores de la UGR confirman el papel de la ciudad de Regina como ejemplo paradigmático de la romanización en Hispania. Una urbe que, de ser un modesto oppidum, ascendió a municipio y dejó un legado monumental que hoy sigue desvelando sus secretos gracias a las nuevas tecnologías. Su mención en las Actas del Concilio de Sevilla (619 d.C.) como protagonista de un pleito eclesiástico confirma, además, su relevancia incluso en época visigoda.