Los camiones de hidrógeno adelantan a los diésel en estas situaciones

Los camiones de hidrógeno están llamados a desempeñar un papel clave en la descarbonización del transporte pesado, uno de los sectores más difíciles de electrificar. Sin embargo, la gran incógnita sigue siendo si pueden competir económicamente con los vehículos diésel. La respuesta es afirmativa, aunque solo cuando se cumplen determinadas condiciones.

La rentabilidad de esta tecnología depende mucho menos de un único factor, como el precio del hidrógeno, de lo que se pensaba hasta ahora. Variables como el número de kilómetros recorridos cada año, el grado de utilización del vehículo y la disponibilidad de hidrógeno renovable resultan determinantes para reducir la diferencia de costes frente al diésel.

Esto significa que los primeros camiones de hidrógeno no sustituirán de forma generalizada a toda la flota de transporte, sino que su implantación será más viable en rutas de larga distancia, corredores logísticos, transporte vinculado a puertos, minería y flotas cautivas, donde los vehículos realizan recorridos frecuentes y pueden repostar siempre en los mismos puntos.

Estas son las principales conclusiones de un estudio publicado en la revista Applied Sciences, liderado por investigadores del Centro de Energía de la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC) y realizado junto con la Universidad del Bío-Bío, en Chile. El trabajo comparó el comportamiento técnico y económico de camiones impulsados por hidrógeno verde con vehículos pesados diésel equivalentes, analizando variables como el coste del combustible, el precio de adquisición de los vehículos, el kilometraje anual, el tamaño de las flotas y la infraestructura de abastecimiento para identificar en qué escenarios esta tecnología puede resultar competitiva.

El uso del camión pesa más que el precio del hidrógeno

Uno de los hallazgos más relevantes del estudio es que el coste del hidrógeno no es el único elemento que determina la competitividad de estos vehículos.

Los investigadores comprobaron que el kilometraje anual y el tiempo que un camión permanece en servicio tienen una influencia decisiva sobre su coste total de operación. Cuantos más kilómetros recorre y mayor es su utilización, más se reduce la diferencia económica respecto a un vehículo diésel.

«Realizamos un análisis tecnoeconómico para identificar las condiciones necesarias para implementar camiones de hidrógeno y determinar cuáles son las variables que tienen mayor impacto en su viabilidad económica. Esto permite orientar los esfuerzos hacia aquellos factores que realmente pueden hacer competitiva esta tecnología», explica Ricardo Lizana, investigador del Centro de Energía de la UCSC y autor de correspondencia del estudio.

El investigador añade que «uno tiende a pensar que lo que tiene mayor impacto es exclusivamente el costo del hidrógeno. Si bien es una variable significativa, factores como los kilómetros recorridos y el uso efectivo del vehículo permiten reducir considerablemente esa brecha».

En qué situaciones gana el camión de hidrógeno: en largas distancias

El análisis identifica varios tipos de operaciones donde el hidrógeno ofrece mayores posibilidades de implantación. Entre ellas destacan los corredores logísticos de larga distancia, el transporte asociado a puertos, la minería y las denominadas flotas cautivas, cuyos vehículos realizan recorridos repetitivos y disponen de una infraestructura de repostaje estable.

En estos casos resulta más sencillo amortizar el mayor coste inicial de los camiones y optimizar el uso de las estaciones de suministro de hidrógeno, mejorando la rentabilidad de la inversión.

El hidrógeno renovable puede acelerar su competitividad

Otro de los aspectos analizados por los investigadores es el origen del combustible. En la actualidad, producir hidrógeno verde mediante electrólisis continúa siendo costoso debido, principalmente, al precio de la electricidad.

No obstante, el estudio muestra que el aprovechamiento de hidrógeno renovable generado como subproducto de determinados procesos industriales, allí donde esté disponible, puede reducir de forma importante el coste del combustible y acercar antes esta tecnología a la competitividad.

«Cuando incorporamos esta alternativa, el costo del hidrógeno disminuye significativamente respecto del obtenido mediante electrólisis. Eso hace que la tecnología sea mucho más competitiva, especialmente para camiones que recorren más de 500 kilómetros y realizan esa ruta de manera frecuente», explica Lizana.

El mayor obstáculo sigue siendo el precio de los vehículos

Los investigadores subrayan que los camiones de hidrógeno todavía no son, en términos generales, más económicos que los diésel. El principal motivo es el elevado coste de adquisición de estos vehículos, que mantiene su coste total de propiedad por encima de las alternativas convencionales.

Sin embargo, el estudio indica que esa diferencia puede reducirse de forma considerable en los próximos años si continúa disminuyendo el coste de producción del hidrógeno verde, aumenta el uso intensivo de los vehículos y se desarrolla una red de abastecimiento adaptada al transporte pesado.

Una tecnología llamada a descarbonizar el transporte pesado

Para los autores, disponer de información sobre las condiciones que hacen viable esta tecnología permitirá orientar mejor las inversiones y priorizar aquellos sectores donde la implantación puede producirse antes.

«Esta investigación aporta evidencia sobre las condiciones que deben cumplirse para que los camiones de hidrógeno sean competitivos frente al diésel. Demuestra que existen escenarios donde esta tecnología puede comenzar a implementarse de manera gradual y contribuir a la descarbonización del transporte de mercancías«, concluye Ricardo Lizana.

Aunque todavía quedan retos tecnológicos y económicos por superar, el estudio apunta a que el futuro del transporte pesado con hidrógeno dependerá menos de una sustitución masiva e inmediata del diésel que de una implantación progresiva en aquellas rutas donde sus ventajas técnicas y económicas ya empiezan a hacerse visibles.