Las universidades españolas funcionan a medio gas en eficiencia

Las universidades españolas tienen una asignatura pendiente con su eficiencia. Así se desprende del Informe CYD 2025, el estudio de referencia para conocer el es estado de salud y la evolución del sistema universitario español, que estima la eficiencia de las universidades en 57,58 puntos sobre 100.

El análisis de la eficiencia global evalúa la capacidad del sistema para transformar los recursos disponibles en resultados en cinco funciones estratégicas (gestión del talento, transferencia de conocimiento, empleabilidad, internacionalización y equidad). Inicialmente, el nivel de eficiencia de cada función se ha medido en una escala de 0 (totalmente ineficiente) a 1 (totalmente eficiente); para facilitar la interpretación de los resultados se ha representado en una escala de 100 puntos.

Según explica Sonia Martínez Vivas, directora de la Fundación CYD, «los Indicadores CYD aportan una concepción amplia e integradora de la eficiencia, entendida como la capacidad del sistema universitario para cumplir de manera equilibrada sus múltiples misiones: formar personas, generar conocimiento, transferirlo a la sociedad y contribuir al desarrollo económico, cultural y social. Con una estructura analítica nueva, permiten visualizar la universidad como un sistema interconectado, donde los cambios en un ámbito también repercuten en los demás”.

Para cada una de las funciones analizadas, el indicador compuesto se ha construido a partir de un conjunto de variables seleccionadas por su relevancia y validez analítica, empleando el método de agregación del “beneficio de la duda” (BOD), que tiene en cuenta la diversidad del SUE y permite que cada universidad asigne el peso a sus propios indicadores.

Crecimiento sostenido en eficiencia de un 3,87% en los últimos años

Los indicadores CYD muestran la evolución de la eficiencia global de la universidad en su conjunto y para cada una de las cinco funciones estratégicas, entre los cursos 2020-2021 y 2023-2024, y ponen en evidencia un crecimiento moderado del 3,87%, que señala una tendencia sostenida de mejora en el desempeño medio del sistema.

La universidad española destaca por su eficiencia en las funciones de equidad y empleabilidad y manifiesta notables avances en transferencia de conocimiento y gestión del talento.

Gestión del talento: más estabilidad y equidad de género

El porcentaje de mujeres en el PDI (42,84%) y PDI permanente (42,64%) son los principales pilares que sustentan la gestión del talento, cuya mejora (+10,43%) entre los dos periodos analizados se está logrando a través del refuerzo de la estabilidad y equidad de género en las plantillas.

La gestión del talento mejora gracias a una mayor estabilidad de las plantillas y al refuerzo de la equidad de género. Sin embargo, la persistente falta de renovación del PDI estable y la limitada autonomía universitaria en la gestión de personal continúan siendo las principales barreras para asegurar un relevo generacional eficaz y sostenible a medio plazo

Mayor impacto en la sociedad: transferencia de conocimiento y empleabilidad

Entre los cursos 2020-2021 y 2023-2024, el Informe CYDe pone de manifiesto un avance notable en la función de transferencia de conocimiento (+44,33%) que evidencia el paso de una producción científica centrada en el volumen, a una investigación más orientada al impacto social y económico. Cabe destacar el crecimiento en la colaboración con actores no universitarios (+106,9%) y la caída de mecanismos clásicos de transferencia formalizada como las patentes, licencias y
spin-offs (-20,3%) y contratos de I+D (-38%).

La empleabilidad es una de las funciones más sólidas del sistema, con valores de eficiencia elevados, con 82,76 puntos sobre 100, y que está experimentado un cambio cualitativo: del énfasis salarial a la estabilidad y dedicación completa al empleo, en línea con los objetivos impulsados por la reforma laboral de 2021. En los titulados de grado, el peso relativo del porcentaje de egresados con contrato indefinido se duplica (+103%), y el de afiliados a jornada completa crece un 36%.

Estrategias para afrontar retos globales de la educación superior: internacionalización y equidad

Entre 2020-2021 y 2023-2024, el índice de internacionalización descendió un 9,57%, lo que confirma que la internacionalización sigue siendo una de las principales debilidades estructurales del sistema universitario español. La movilidad de estudiantes sigue concentrada en estancias cortas y se observa un aumento del personal extranjero (+11,2%), aunque su presencia solo supone un 3,3% sobre el PDI total.

La eficiencia en equidad se sitúa en 84,51 puntos sobre 100, y el componente que adquiere más peso es el porcentaje de mujeres graduadas, que crece de forma destacada (+31,40%). Este avance muestra que las universidades están priorizando asegurar el éxito académico de las estudiantes. En el otro extremo, cae de forma significativa (-18,24%) la importancia del indicador que mide el porcentaje de mujeres en el PDI.

Los Indicadores CYD confirman avances significativos en la eficiencia del SUE en los últimos cuatro años analizados, pero dejan entrever que aún persisten retos estructurales cuya solución pasa por mejorar el reto de la gobernanza.