Las chicas de 10 a 15 años, las más vulnerables a los efectos negativos de las redes sociales

La adolescencia es un periodo de especial vulnerabilidad a los efectos de las redes sociales, debido a los cambios sociales, hormonales, neurocognitivos y emocionales propios de esta etapa vital. Aunque son las niñas de 10 a 15 las que más expuestas están a esta influencia negativa, según se destaca en el informe Menores y redes sociales elaborado por un equipo de expertos, a petición de la Oficina de Ciencia y Tecnología del Congreso de los Diputados.

En el estudio se pone de manifiesto que las plataformas están diseñadas para generar beneficios económicos, por lo que buscan maximizar la atención y el tiempo de uso. De manera que, desde su aspecto, favorecen patrones de “uso problemático” que afectan a entre el 3 % y el 8 % de los menores en España.

Qué lleva a que las chicas sean las más vulnerables a las redes

Tal y como revela el equipo de expertos que han elaborado el documento Menores y redes sociales, las chicas muestran unos niveles de vulnerabilidad mayor debido, en parte, a un uso más centrado en la imagen y a distintas formas de violencia digital.

Los riesgos digitales se agrupan en contenidos, contactos, conductas y consumo, además de otros transversales que afectan a la salud, la privacidad o la seguridad. El tiempo de uso, especialmente por encima de las dos horas diarias, puede relacionarse con efectos negativos, pero los expertos advierten que para qué se utilizan las redes sociales y en qué contexto son factores determinantes. El informe subraya que las redes sociales también distorsionan el sueño, la autoimagen y la forma en que se desarrolla la identidad social y sexual de los adolescentes.

Al mismo tiempo, la comunidad científica coincide en que las redes también ofrecen oportunidades para el desarrollo social, intelectual y ciudadano. Facilitan la autoexpresión, el aprendizaje, la participación y la exploración de la identidad, aunque pueden simultáneamente satisfacer y frustrar las mismas necesidades como, por ejemplo, reforzar la autonomía y a la vez generar dependencia.

Estrategias de protección de los usuarios de redes sociales

El objetivo de este informe es diseñar las intervenciones públicas en materia de protección de la salud, el bienestar y los derechos de la población más joven desde la evidencia científica. En él, se recogen los datos obtenidos en casi 400 estudios y se ha consultado a 21 personas expertas en la materia.

Además de reunir la evidencia científica más actual, los expertos proponen un conjunto de medidas para reducir los riesgos y maximizar los beneficios del entorno digital. Una de las claves sería legislar un “diseño seguro por defecto”. Es decir, las plataformas deberían garantizar y demostrar de forma transparente que sus productos son seguros y que el acceso a contenidos o servicios dañinos está limitado con sistemas eficaces de verificación de edad.

Al mismo tiempo, recomiendan un enfoque de protección integral de los menores que involucre simultáneamente los ámbitos de salud, educación, familia y bienestar social. Finalmente, consideran que la colaboración internacional y la transparencia de los algoritmos son claves para la supervisión efectiva y la protección de la infancia en entornos digitales globales.