El ejercicio físico también fortalece el cerebro: mejora la creatividad y el rendimiento académico

Un equipo de la Universidad de Jaén (UJA) ha comprobado que los niños con una mejor condición física son más creativos. Este descubrimiento invita a reformular las clases de educación física y reorientarlas a fortalecer el estado de forma del alumnado, con ejercicios específicos que también tienen repercusiones positivas en su rendimiento académico.

La clase de educación física ayuda a mejorar el rendimiento académico de los escolares.

La clase de educación física ha ganado importancia en los últimos años y muchos colegios han incrementado el número de horas dedicadas a esta materia. Mientras los niños corren, participan en juegos y aprenden un deporte mejoran su estado físico y adquieren hábitos saludables. Sin embargo, los beneficios van más allá. En esa clase entrenan otras partes del cuerpo: ejercitan el cerebro y lo preparan para rendir mejor en tareas creativas.

Un equipo de investigación de la UJA firma una investigación en la que ha encontrado una relación directa entre la condición física de los estudiantes y el desarrollo del pensamiento creativo y la inteligencia fluida, dos pilares del aprendizaje. Los resultados son fruto de un proyecto del grupo Actividad Física y Deportes, en el que sus investigadores han analizado los aspectos que intervienen en el desarrollo del talento infantil; y más concretamente, de un estudio publicado en la revista Healthcare, para el que estudiaron los resultados en creatividad e inteligencia fluida de casi 600 escolares andaluces, de entre 6 y 11 años.

El ejercicio físico mejora la inteligencia creativa de escolares

En la literatura científica había evidencias de la relación entre la condición física y la inteligencia, sin embargo, el grupo de la Universidad de Jaén ha dado un paso más con esta investigación. La la mayoría de los estudios se centran en estudiar aspectos concretos del rendimiento y la capacidad de razonar de los escolares, como por ejemplo sus habilidades en matemáticas, en lengua… Ahora, el grupo de la UJA se han centrado en un aspecto mucho más general, como es la relación entre el estado físico y la creatividad.

El equipo liderado por Karina Elizabeth Andrade Lara, junto con los profesores Pedro Ángel Latorre Román, Eva Atero Mata, José Carlos Cabrera-Linares y Juan Antonio Párraga Montilla, evaluó cuatro componentes clave de la condición física, como la resistencia cardiorrespiratoria, la fuerza muscular y la velocidad. A la vez, midieron la creatividad mediante el Test de Torrance de Pensamiento Creativo, una de las herramientas más reconocidas en psicología, y la inteligencia fluida con el test TEA-1, que evalúa la capacidad de razonar y resolver problemas sin depender del conocimiento previo.

A mayor condición física mayor dominio de la creatividad y la inteligencia fluida

Juan Antonio Párraga, Karina Andrade y Pedro Latorre.

Los resultados fueron claros. «Los niños que demostraron una mejor condición física obtuvieron unos resultados mejores en el dominio de la creatividad y de la inteligencia fluida», explica Karina Elizabeth Andrade. No se trata de una simple coincidencia estadística. La fuerza explosiva, la velocidad y especialmente la resistencia aeróbica, es decir, la capacidad del corazón y los pulmones para sostener el esfuerzo, se asociaron significativamente con el pensamiento creativo y el razonamiento lógico.

El grupo de Actividad Física y Deportes centró el análisis en el pensamiento creativo y la inteligencia fluida porque son dos elementos fundamentales para la capacidad de aprendizaje de los niños. Ambos conceptos comparten una base común, que es la de establecer conexiones entre ideas, resolver problemas nuevos y adaptarse a los desafíos. Son dos elementos que «convergen», afirma la investigadora de la Universidad de Jaén.

Por qué hay una relación directa entre el ejercicio y el rendimiento cognitivo

Pero, concretamente por qué se establece una relación directa entre la condición física de los escolares y su rendimiento cognitivo. La respuesta es bien sencilla: el cuerpo funciona como una maquinaria en la que todos sus componentes funcionan mejor si están bien ‘engrasados’.

Cuando los escolares realizan ejercicio, fortalecen su condición física. Pero los beneficios van mucho más allá. Mejora el funcionamiento cardiovascular y también del cerebro y se produce una mayor irrigación cerebral. Al estar activos, los niños tienen una mayor oxigenación y una mayor concentración de glucosa. Estos elementos potencian la actividad neuronal y aspectos como la concentración, la memoria y los procesos de generación de ideas nuevas.

«El hecho de que nuestro cerebro esté activo y nuestro corazón esté bombeando sangre constantemente con el ejercicio libera dopamina, serotonina y noradrenalina, que son importantes en la creatividad, en la curiosidad, en el desarrollo de ideas nuevas… en el interés de ir un paso más allá», explica Karina Elizabeth Andrade.

Los niños tienen mejor condición física y creatividad que las niñas

En esta investigación se han detectado diferencias de género, relacionadas con los patrones de práctica deportiva de niños y niñas. En los estudios realizados, se comprobó que los niños, de promedio, mostraron un mejor rendimiento físico y puntuaciones superiores tanto en creatividad como en inteligencia. Las niñas, en cambio, presentaron una circunferencia de cintura ligeramente mayor y niveles más bajos de resistencia cardiorrespiratoria.

Estas diferencias no son determinantes biológicas, sino que podrían deberse a factores socioculturales, relacionados con el hecho de que los niños realizan más ejercicio físico, bien en el patio del colegio o en actividades extraescolares de carácter deportivo, de ahí que los investigadores de la Universidad de Jaén consideren importante la puesta en marcha de planes de difusión de la práctica deportiva dirigidos específicamente a las niñas.

Un cambio en las clases de educación física

La investigación realizada por el grupo de Actividad Física y Deportes pone de relieve la importancia de las clases de educación física, no solamente como una materia para el mantenimiento de la condición física del alumnado, sino también como una herramienta más para potenciar su rendimiento académico y su inteligencia.

Además, de este estudio se desprenden una serie de mejoras que se pueden introducir en la dinámica escolar, como pequeños descansos a lo largo de la jornada para realizar ejercicios que ‘reactiven’ el cerebro para continuar con las clases. Y, sobre todo, invita a actuar contra el sedentarismo en edad escolar.

“Las clases de Educación Física deberían ser tan importantes como las de matemáticas o lengua”, recalca Andrade-Lara. “Porque ayudan a desarrollar el pensamiento creativo, la atención y la resolución de problemas, habilidades fundamentales para el aprendizaje y la vida”.

Los investigadores de la Universidad de Jaén recomiendan que las clases de educación física incluyan actividades aeróbicas, coordinativas y cooperativas que combinen esfuerzo físico con retos mentales: por ejemplo, juegos de estrategia, dinámicas de resolución de problemas o deportes que requieran planificación y trabajo en equipo. Asimismo, remarcan la importancia de completar las horas de educación física de la escuela con actividades deportivas de carácter extraescolar.

Tal y como ha demostrado este equipo de la Universidad de Jaén, el cerebro necesita ejercicio físico para rendir mejor. De ahí la importancia de potenciar las clases de educación física como una materia fundamental para la formación de los escolares. Porque el cerebro no deja de ser un músculo más, que necesita ejercitarse y no solo con operaciones matemáticas, también con deporte.