La inteligencia artificial podría anticiparse a enfermedades y futuras pandemias

La inteligencia artificial se perfila como una de las grandes herramientas para transformar la medicina en los próximos años. Un nuevo proyecto europeo pretende aprovechar su capacidad para analizar millones de datos sanitarios y anticipar enfermedades, mejorar la medicina predictiva y preparar a los sistemas de salud frente a futuras crisis sanitarias, como la vivida durante la pandemia de la COVID-19.

Equipo de la Universidad de Huelva que participa en el proyecto Heracles.

Se trata de HERACLES, una iniciativa financiada por el programa europeo Interreg NEXT MED, que reúne a universidades, hospitales, centros de investigación y empresas de España, Italia, Grecia, Líbano y Túnez para desarrollar herramientas de IA aplicadas a la salud pública. Entre los socios participantes figura la Universidad de Huelva, que coordina la creación de la red internacional de colaboración.

La IA quiere pasar de reaccionar a anticiparse a los problemas de salud

El objetivo de HERACLES es que la inteligencia artificial deje de ser una tecnología experimental para convertirse en una herramienta útil en la práctica clínica. Sus sistemas analizarán grandes volúmenes de información para detectar riesgos de forma temprana, mejorar la toma de decisiones médicas y reforzar la capacidad de respuesta ante emergencias sanitarias.

El catedrático de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad de Huelva, Juan Alguacil, explica que el proyecto busca «crear una red colaborativa entre instituciones académicas, la administración y empresas privadas para desarrollar herramientas basadas en inteligencia artificial que nos permitan responder mejor ante emergencias con impacto en la salud pública».

La iniciativa nace tras las lecciones aprendidas durante la pandemia, que evidenció las limitaciones de muchos sistemas sanitarios. «La pandemia evidenció que no estábamos preparados para responder como sociedad ante una crisis de este tipo, ni desde el punto de vista sanitario ni organizativo», afirma el investigador.

Medicina predictiva basada en millones de datos

Uno de los pilares del proyecto será la medicina predictiva, una disciplina que utiliza modelos matemáticos e inteligencia artificial para identificar patrones que permitan anticipar enfermedades o prever la evolución de los pacientes.

Según Juan Alguacil, «la inteligencia artificial permite manejar grandes cantidades de datos poblacionales y obtener información útil para anticiparnos a problemas de salud y tomar decisiones más eficaces».

HERACLES impulsará además una plataforma digital que facilitará el intercambio de información entre investigadores, hospitales y empresas, además de programas de formación para profesionales sanitarios y campañas de divulgación sobre las posibilidades de la IA en el ámbito de la salud.

Una inteligencia artificial segura y con garantías éticas

El proyecto no solo pretende desarrollar nuevas herramientas tecnológicas. Otro de sus objetivos será estudiar el marco legal que debe acompañar a la inteligencia artificial en medicina, abordando cuestiones como la protección de los datos sanitarios, la propiedad intelectual y la transferencia de tecnología.

«No solo se trata de desarrollar tecnología, sino de garantizar que pueda aplicarse de forma segura, ética y efectiva», subraya Alguacil.

Una red internacional para transformar la atención sanitaria

HERACLES prevé crear una red mediterránea de innovación en salud en la que participarán universidades, hospitales, empresas tecnológicas y administraciones públicas. El proyecto espera implicar al menos a cinco facultades de Medicina, cinco instituciones sanitarias, un centenar de profesionales de la salud y una veintena de empresas, con el objetivo de acelerar la llegada de soluciones basadas en inteligencia artificial a los sistemas sanitarios.

En este contexto, la Universidad de Huelva coordina la creación de la red de colaboración internacional. «Nuestro principal cometido es coordinar la creación de esta red de colaboración internacional, que permita conectar necesidades con soluciones en el ámbito de la salud pública», explica el investigador.

El objetivo final, concluye Alguacil, es que «administraciones, empresas y centros de investigación puedan colaborar de forma ágil para responder de manera eficiente ante cualquier emergencia sanitaria, desde epidemias hasta fenómenos asociados al cambio climático».