La Córdoba omeya a través de 23 personajes que dieron vida a al-Andalus

Hace más de 1.000 años, bajo dominio islámico, Córdoba era uno de los grandes centros políticos, intelectuales y culturales de su tiempo. Hoy, su legado la convierte en una de las principales referencias de la historia de al-Andalus y en uno de los destinos turísticos más populares de España. Aunque actualmente lo más visible de ese pasado sean monumentos como la Mezquita de Córdoba o Medina Azahara, la historia de la Córdoba islámica también puede conocerse a través de las personas que la construyeron.

Icónica arcada de la Mezquita de Córdoba.

Gobernantes, sabios, poetas, médicos, juristas, militares, artesanos y diplomáticos fueron quienes dieron vida a la ciudad y contribuyeron a crear su complejidad y esplendor. Ahora, un nuevo libro recupera las historias de 23 de aquellos habitantes para acercar al lector a la Córdoba omeya desde una perspectiva humana.

Si pasear entre el bosque de columnas de la Mezquita de Córdoba, bajo sus característicos arcos rojiblancos, permite trasladarse a aquellos tiempos, recorrer las páginas de Vidas de la Córdoba omeya nos sumerge en ese momento de la historia a través de sus antiguos habitantes. El nuevo libro de la colección Divulgación (CSIC-Catarata) devuelve al presente a 23 figuras históricas y las acerca a todo tipo de público. Vidas de la Córdoba omeya, del CSIC

“Se trata de poblar las calles de Córdoba y sus edificios de época islámica con la presencia y el movimiento de las gentes que habitaban la ciudad entre los siglos VIII y XI, las actividades a las que se dedicaban, las concepciones que tenían del mundo en el que vivían y cómo las reflejaban en las obras que escribían”, resumen Maribel Fierro, Juan Pedro Monferrer-Sala y Javier Rosón, editores del título.

El libro surgió del éxito de un ciclo de conferencias celebrado en la Casa Árabe de Córdoba entre 2024 y 2025. La obra recoge así los conocimientos que se compartieron entonces, todos ellos basados en investigaciones históricas.

“Ofrecer la posibilidad de conocer a los personajes de este modo evita caer en anacronismos o en visiones románticas de un pasado que, como tal, nos puede ser ajeno, pero que no nos debe ser indiferente porque compartimos la misma humanidad”, destacan los editores.

Junto a ellos, han participado como autores más de veinte investigadoras e investigadores dedicados al estudio de la historia de al-Andalus desde distintas instituciones académicas del país, incluidos varios institutos y centros de investigación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).

Córdoba, el gran centro político y cultural de al-Andalus

Cada capítulo del libro está dedicado a uno de esos 23 personajes cordobeses: musulmanes, cristianos y judíos que vivieron en la ciudad desde que al-Andalus se independizó políticamente de Oriente hasta que las luchas internas llevaron a la abolición del Califato de Córdoba.

Al-Andalus era la parte del territorio peninsular bajo dominio islámico durante la Edad Media, con Córdoba como uno de sus principales centros políticos y culturales. Al principio, formaba parte del gran imperio gobernado desde Damasco por la dinastía omeya. Tras ser derrocados en el año 750 por la dinastía abasí, los omeyas que lograron sobrevivir se refugiaron en la península y establecieron el Emirato de Córdoba, lo que supuso la independencia política de al-Andalus.

Casi dos siglos después, en el año 929, al-Andalus dio un paso más con la proclamación del Califato de Córdoba, estableciendo así su independencia religiosa. Durante esta época, que se prolongó hasta comienzos del siglo XI, Córdoba alcanzó su máximo esplendor y se convirtió en una de las grandes ciudades del mundo islámico y de la Europa medieval.

Su símbolo, la Mezquita de Córdoba, ahora mezquita-catedral, da cuenta de aquella dimensión. El edificio tuvo que ser ampliado varias veces hasta convertirse en una de las mezquitas más grandes del mundo musulmán.

Una historia de al-Andalus contada a través de sus habitantes

Debido al gran desarrollo cultural de la ciudad, la literatura sobre la Córdoba islámica es muy abundante. Los personajes incluidos en el volumen son tratados principalmente a través de las fuentes textuales que existen y, por ello, predominan las semblanzas de gentes vinculadas al mundo del saber, gobernantes, miembros de la corte y militares.

“El libro no trata de describir la vida cotidiana de al-Andalus, sino de ofrecer a los lectores la oportunidad de imaginar a las gentes de carne y hueso que habitaron la Córdoba omeya hace siglos, de dar vida a algunos de sus habitantes para quienes vivimos hoy”, aclaran los editores.

El resultado es una aproximación a la Córdoba omeya a través de las personas que la habitaron, más allá de los grandes monumentos que han llegado hasta nuestros días.

Yahya al-Gazal, el poeta que llegó hasta Constantinopla

Entre las vidas que destaca el libro se encuentra la de Yahya al-Gazal, uno de los poetas más conocidos de la corte omeya durante el Emirato de Córdoba. La principal fuente que ha preservado su historia es al-Muqtabis, la crónica parcialmente conservada del historiador cordobés del siglo XI Ibn Hayyan.

Al-Gazal, cuyo nombre significa «la gacela» y que fue llamado así debido a su hermosura o a su mirada y movimientos gráciles, llegó a vivir 94 años, entre el 772 y el 866. Era experto en varios estilos poéticos y habitualmente utilizaba su prosa y verso, cargados de sarcasmo, para insultar la ambición y la hipocresía de otros miembros de la corte y cuestionar sus riquezas.

“El temor que le tenía la élite y su fama en la corte como ‘mancillador de honras’ era compensado por la popularidad que poseía entre las gentes, gracias a versos en los que critica las desigualdades sociales”, señala Elsa Cardoso, investigadora en la Escuela de Estudios Árabes del CSIC en Granada.

Sin ser embajador y contando probablemente con casi 70 años, el emir lo envió por su labia y experiencia a ganarse el favor del emperador bizantino en Constantinopla. Una tarea que realizó con éxito y que ha quedado señalada como uno de los episodios más fascinantes de su vida, pues, según los editores, “no es fácil deslindar de este relato lo histórico de lo novelesco”.

Abbas Ibn Firnas, el inventor que quiso volar

En torno a la misma época vivió también Abbas Ibn Firnas, que además de poeta y músico era astrónomo e inventor.

“Ibn Firnas ocupa un lugar singular en la historia intelectual de al-Andalus como exponente de una curiosidad insaciable y de una práctica del saber inseparable de la experimentación”, subraya Mònica Rius Piniés, especialista en estudios árabes en la Universitat de Barcelona.

Ibn Firnas construyó un reloj de agua, unas «piedras de lectura» que funcionaban como lentes para leer textos y hasta un planetario doméstico “con efectos sonoros y visuales que imitaban tormentas, relámpagos y truenos” abierto a visitantes.

No obstante, ha pasado a la historia principalmente por realizar, con más de 60 años, un intento de volar basado en la experimentación.

Subh, una mujer con poder en el Califato de Córdoba

Durante la época del califato destaca también la figura de Subh, una mujer de origen esclavo del norte de la península, nombrada en las crónicas árabes como «la vascona», que se casó con el segundo califa omeya, al-Hakam II.

“Según el gran historiador cordobés Ibn Hayyan, Subh disponía de una gran influencia tanto en el ámbito del alcázar como en la política general del califato”, detalla Manuela Marín, investigadora del CSIC.

A la muerte de al-Hakam II, Subh mantuvo una alianza relevante con Almanzor, político y militar que fue acumulando cada vez más poder en el califato hasta convertirse en su gobernante de facto.

La historia de Subh muestra además cómo la Córdoba omeya estuvo protagonizada también por mujeres que alcanzaron posiciones de influencia política, una dimensión que permite alejarse de una visión exclusivamente monumental o institucional de la historia de al-Andalus.

23 personajes para recuperar la Córdoba que hubo detrás de los monumentos

Yahya al-Gazal, Abbas Ibn Firnas y Subh son solo tres de las 23 figuras históricas que aparecen en Vidas de la Córdoba omeya. A través de sus vidas, el libro propone acercarse a una época en la que Córdoba fue uno de los grandes centros políticos, culturales e intelectuales de al-Andalus.

Estas y otras veinte figuras históricas esperan, un milenio después, a que los lectores del presente las conozcan en primera persona en este volumen y se acerquen, desde lo humano, a un periodo único de la historia de Córdoba.

Más allá de la Mezquita, Medina Azahara y los grandes vestigios arquitectónicos, la Córdoba omeya también puede entenderse a través de las personas que caminaron por sus calles, escribieron sus obras, gobernaron sus territorios, investigaron, comerciaron o participaron en la vida política y cultural de la ciudad.

Ese es precisamente el recorrido que propone Vidas de la Córdoba omeya: devolver nombre, rostro y protagonismo a algunos de los habitantes que contribuyeron a convertir Córdoba en una de las ciudades más importantes de la Edad Media.