La brecha de seguridad detectada en aparatos domésticos conectados a la red

La lavadora, el televisor, el aire acondicionado o el robot de limpieza. En cada hogar suele haber cerca de una decena de aparatos y electrodomésticos conectados a la red, dispositivos del conocido internet de las cosas, que además de realizar la función para que fueron fabricados, son una amenaza a la privacidad. Un equipo de la Universidad de Granada ha presentado un estudio en el que identifican la principal brecha de seguridad de estos electrodomésticos conectados.

La investigación, publicada en la revista Journal of Information Security, es una revisión bibliográfica en la que Miguel J. Hornos, Carlos Rodríguez-Domínguez y el doctorando Yaqin Shaheen han analizado más de 2.000 artículos científicos para identificar los principales problemas actuales del internet de las cosas.

Esta tecnología incluye desde dispositivos del hogar inteligente hasta sistemas de salud conectados, sensores urbanos o maquinaria industrial, genera enormes volúmenes de datos personales. Su creciente adopción trae consigo importantes preocupaciones sobre la privacidad, debido a la heterogeneidad de los dispositivos, las distintas arquitecturas utilizadas y la frecuente ausencia de mecanismos de protección integrados desde el diseño.

La brecha de seguridad de los aparatos conectados

La brecha de seguridad de los aparatos conectados viene de la falta de integración sistemática de la privacidad en el ciclo de vida del software, carencia de herramientas específicas para desarrolladores, dificultades para aplicar marcos normativos como el GDPR en entornos de internet de las cosas y ausencia de metodologías comunes.

“El desarrollo de sistemas de internet de las cosas no puede limitarse a incorporar seguridad al final del proceso”, explica Miguel J. Hornos, profesor del Departamento de Lenguajes y Sistemas Informáticos. “Nuestro trabajo demuestra que la privacidad debe ser considerada desde las primeras fases del diseño para evitar riesgos que afecten a los ciudadanos y a las organizaciones que dependen de estas tecnologías”.

La investigación propone además una taxonomía jerárquica, que organiza cómo se abordan los retos de privacidad en las distintas fases del desarrollo de software, ofreciendo una visión clara de las carencias actuales y de los campos donde será necesario avanzar. Esta herramienta servirá de apoyo a la comunidad científica y a los equipos de ingeniería que desarrollan soluciones IoT en ámbitos tan diversos como la salud, las ciudades inteligentes o la industria 4.0.