La inteligencia artificial es la tecnología del momento. Ofrece soluciones aplicables en todos los ámbitos de la vida y la empresa y facilita tareas como la atención al cliente, la traducción y la organización de procesos. Sin embargo, las empresas todavía tienen cierto recelo a la hora de incorporarla, porque no acaban de ver el retorno de la inversión. Pero llega.

El Centro de Inteligencia Digital de Alicante (CENID) organizó ayer la segunda edición del Foro Alia, donde el director del Centro Singular de Investigación en Tecnologías Inteligentes (Citius), Senén Barro, y el catedrático de Lenguajes y Sistemas Informáticos en la Universidad de Jaén, Alfonso Ureña, aclararon algunas cuestiones relacionadas con la aplicación de la IA generativa y otras tecnologías de inteligencia artificial en el mundo de la empresa.
El Foro Alia es una actividad enmarcada en el Proyecto ALIA (Artificial Language Intelligence Alliance), una iniciativa pionera en la Unión Europea que busca proporcionar una infraestructura pública de recursos de inteligencia artificial, como modelos de lenguaje abiertos y transparentes, para fomentar el impulso del español y las lenguas cooficiales del estado.
Inteligencia artificial para las empresas
En el segundo Foro Alia, Senén Barro y Alfonso Ureña pusieron sobre la mesa que antes de incorporar cualquier sistema de inteligencia artificial a una empresa debe haber un trabajo previo. Su afirmación se basa en que ninguna tecnología tiene éxito por sí sola, sino que necesita de personas que sepan manejarla y debe haber sido implementada con un objetivo claro.
Senén Baño pidió paciencia. «El retorno de la inversión producida por la IA llegará. No lo está, porque tiene un grado de sofisticación mayor que el de la introducción de la ofimática o la computación». Este especialista explicó que las empresas pueden recurrir a la inteligencia artificial para ahorrarse gastos en personal, pero advirtió de que ese es un planteamiento de «corto recorrido, porque esa pérdida supone a su vez, perdida de experiencia y lo que es un ahorro tentador. No es la mejor estrategia».
Por otro lado, habló de las empresas que buscan aumentar su capacidad con esta tecnología, una estrategia donde la inteligencia puede aportar el mayor potencial.
La inteligencia artificial solo funciona en el 5 por ciento de los casos
Por su parte, Alfonso Ureña centró su exposición en los obstáculos para sacar todo el partido a la inteligencia artificial. «En este foro lo que pretendemos es que la IA funcione. Y no lo está haciendo, solo lo hace en un 5 %», según los últimos estudios«.
Para Ureña, el problema radica en una falta de liderazgo interactivo, que se aprecia en las empresas españolas, pues el uso se fija en «solo en el 9% de las compañías».
«No es un proyecto al uso, es una transformación del negocio. Exige definir problema de uso y que cada uno tenga un responsable. Se necesita conocimiento y acompañamiento», dijo Ureña.
Los empresarios interesados en utilizar esta tecnología deben contar con un proyecto piloto bien dimensionado tanto a efectos económicos como de hitos que luego se puedan escalar. «Hay que conocer las consecuencias de ese impacto. En resumen, la IA generativa no es un ‘plug and play’ aún», dijo Senén Barro. En este sentido, introdujo como otro imprescindible contar con un socio o acompañante en estos procesos. A lo que Ureña sumó que «sería interesante plasmar una hoja de ruta pragmática con casos de uso».
En el segundo Foro Alia también participaron el periodista, Toni Cabot, que guió un coloquio con los expertos; el director del CENID, Manuel Palomar; el responsable de la empresa tecnológica Lynux View, David Ivorra.















