La ansiedad competitiva en el fútbol de élite está relacionada con un aumento del deseo por determinados alimentos, especialmente dulces, según un estudio que analiza cómo el estrés de la competición influye en la conducta alimentaria de futbolistas profesionales.

La investigación muestra además diferencias significativas entre hombres y mujeres, con mayores niveles de antojo de comida y estrés en las jugadoras, lo que abre nuevas perspectivas sobre la preparación física y psicológica en el deporte de alto rendimiento.
Un estudio sobre psicología, nutrición y rendimiento en futbolistas de élite
El trabajo, desarrollado en la Universidad Pablo de Olavide, ha analizado la relación entre presión competitiva, ansiedad y conducta alimentaria en futbolistas profesionales, tanto hombres como mujeres. El estudio ha sido publicado en la revista Humanities and Social Sciences Communications.
La investigación ha contado con la participación de 75 futbolistas profesionales, 33 mujeres y 42 hombres, que fueron evaluados mediante cuestionarios psicométricos validados internacionalmente.
El equipo investigador analizó el deseo intenso por determinados alimentos, su frecuencia y los niveles de ansiedad competitiva, combinando dimensiones cognitivas, emocionales y conductuales en un contexto deportivo real.
Más ansiedad, más antojos: diferencias claras entre hombres y mujeres
Los resultados muestran que las futbolistas presentan mayores niveles de antojos, especialmente hacia alimentos dulces, además de mayores indicadores de estrés y ansiedad competitiva.
El estudio identifica también una relación directa entre ansiedad y deseo alimentario, lo que sugiere que ambos factores no deben analizarse por separado en el deporte de élite.

La nutrición deportiva también depende de la psicología
Los autores señalan que estos resultados refuerzan la necesidad de abordar la preparación deportiva desde una perspectiva integral, que combine nutrición, psicología y rendimiento físico.
La nutrición en el deporte profesional no debería limitarse a la planificación dietética, sino incluir variables como el estrés competitivo, la ansiedad o la autoconfianza, que influyen directamente en la conducta alimentaria.
Un sesgo histórico en el deporte de élite
El estudio también señala que tradicionalmente la investigación en rendimiento deportivo ha estado marcada por un enfoque androcentrista, tomando al deportista masculino como referencia implícita.
Esto ha generado un sesgo en la comprensión del rendimiento femenino, por lo que los investigadores proponen incorporar de forma sistemática la variable sexo en futuros estudios para diseñar intervenciones más precisas y equitativas.













