Un equipo internacional liderado por el Centro Nacional de Biotecnología del Consejo Superior de Investigaciones Científicas ha identificado una nueva estrategia experimental que podría reducir la metástasis del melanoma y aumentar la eficacia de la inmunoterapia, especialmente en tumores resistentes al tratamiento.

La investigación, publicada en The EMBO Journal, demuestra en modelos preclínicos que bloquear una molécula llamada NGFR limita la capacidad del cáncer para propagarse a otros órganos y mejora la respuesta inmunitaria frente al tumor.
La molécula NGFR actúa como un “acelerador” del melanoma
Los científicos llevaban años estudiando el papel de NGFR en el melanoma metastásico. Investigaciones previas ya habían mostrado que esta molécula favorece que las células tumorales se desplacen, invadan tejidos y preparen el terreno para que el cáncer se extienda.
El nuevo trabajo confirma ahora que bloquear NGFR no solo reduce las fases iniciales de la diseminación tumoral, sino también la aparición de metástasis en órganos alejados del tumor primario, especialmente en los pulmones, una de las principales causas de mortalidad asociadas al melanoma.
Una combinación experimental que mejora la inmunoterapia
Para bloquear esta molécula, el equipo utilizó un inhibidor denominado THX-B. Aunque este compuesto ya había sido estudiado en otras enfermedades, nunca se había probado como estrategia frente al cáncer.
Los resultados muestran que el tratamiento reduce la capacidad invasiva del melanoma y, además, potencia la eficacia de la inmunoterapia.
«Aunque la inmunoterapia ha transformado el tratamiento del melanoma metastásico, entre un 40% y un 60% de los pacientes no alcanza una respuesta clínica suficiente o duradera, dependiendo del régimen terapéutico utilizado. Por ello, es fundamental identificar nuevos biomarcadores de resistencia y desarrollar estrategias que aumenten la eficacia de la inmunoterapia», explica Héctor Peinado.
Según el investigador, la nueva estrategia ataca el melanoma desde dos frentes: limita la capacidad metastásica de las células tumorales y, al mismo tiempo, ayuda al sistema inmunitario a reconocer y combatir el cáncer.
Cómo el melanoma se vuelve más agresivo
El estudio también profundiza en los mecanismos biológicos que hacen que el melanoma sea más invasivo y resistente a los tratamientos.
Los investigadores descubrieron que NGFR activa una cadena de señales moleculares relacionada con la movilidad celular, conocida como vía RhoA–ROCK. Este mecanismo permite que las células tumorales cambien de forma, se contraigan y se desplacen con más facilidad por el organismo.
Como consecuencia, las células adquieren un comportamiento especialmente agresivo que favorece la invasión de tejidos y la formación de metástasis.
La investigación identifica así el eje NGFR–RhoA/ROCK–MLC2 como una posible diana terapéutica para futuros tratamientos contra el melanoma metastásico.
Una posible herramienta para detectar resistencias
Además de los experimentos en modelos animales, el trabajo incluyó el análisis de muestras tumorales de 45 pacientes con melanoma tratados con inmunoterapia.
Los resultados mostraron que los tumores con niveles elevados de NGFR respondían peor al tratamiento, lo que sugiere que esta molécula podría utilizarse en el futuro como biomarcador para identificar pacientes con mayor riesgo de desarrollar resistencia terapéutica.
«Hemos observado que bloquear NGFR con THX-B reduce la capacidad de las células de melanoma para formar metástasis. Además, cuando este compuesto se combina con inmunoterapia, aumenta su eficacia al limitar la diseminación tumoral y ayudar a revertir la aparición de resistencias, uno de los principales retos actuales de estos tratamientos», señala Laura Nogués.
Aunque los resultados se encuentran todavía en fase preclínica, el estudio abre una nueva línea de investigación para desarrollar terapias más eficaces frente al melanoma metastásico y mejorar la respuesta de los pacientes a la inmunoterapia.













