Descubren las zonas clave donde sobreviven los tiburones en el Mediterráneo español

    Las poblaciones de tiburones en el Mediterráneo occidental dependen de un conjunto de áreas concretas que resultan esenciales para su alimentación, reproducción y migración, según un nuevo estudio liderado por el CSIC.

    La investigación ha identificado las principales zonas de supervivencia de estos grandes depredadores marinos en el litoral español, desde Blanes hasta Cartagena, revelando auténticos “corredores ecológicos” bajo el mar.

    Las rutas ocultas de los tiburones en el Mediterráneo

    El estudio ha sido desarrollado por personal investigador del Instituto de Ciencias del Mar (ICM-CSIC) y del Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC), con financiación de la Fundación Biodiversidad.

    Mediante la combinación de marcaje satelital de ejemplares vivos y el análisis de muestras biológicas, el equipo ha seguido los movimientos de especies como la tintorera (Prionace glauca), el marrajo (Isurus oxyrinchus) y otros grandes depredadores marinos.

    Los resultados señalan la importancia de tres áreas clave: los cañones submarinos de la costa catalana, el Golfo de Alicante y la costa de Almería, zonas fundamentales para su supervivencia.

    Por qué estas zonas son clave para la conservación de tiburones

    Los tiburones desempeñan un papel esencial en los ecosistemas marinos como depredadores apicales, regulando el equilibrio de las cadenas tróficas.

    Sin embargo, se trata de uno de los grupos de especies más amenazados del planeta, según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).

    La investigadora del ICM-CSIC, Elena Fernández, subraya que aún existen grandes lagunas de conocimiento sobre su comportamiento:
    “Disponer de datos sobre sus movimientos y la conectividad entre distintas áreas es esencial para avanzar hacia medidas de gestión y conservación más eficaces”.

    Ciencia, pesca y tecnología para seguir a los tiburones

    Uno de los elementos clave del proyecto ha sido la colaboración con el sector pesquero, que ha participado en la localización, captura, marcaje y liberación de los ejemplares.

    Además del seguimiento satelital, el equipo ha analizado muestras biológicas de distintas especies para estudiar su conectividad poblacional y comprender si forman grupos diferenciados o compartidos en el Mediterráneo.

    Según el investigador Sergi Taboada (MNCN-CSIC), estos datos son fundamentales para diseñar estrategias de conservación más precisas a escala regional e internacional.

    El especialista del Zoo de Barcelona, Pablo Cermeño, destaca también el papel del sector pesquero:
    “La implicación del sector pesquero ha sido fundamental para poder desarrollar el proyecto con éxito… la colaboración entre ciencia y pesca es imprescindible para avanzar en la conservación de los océanos”.

    El proyecto COTI y la protección de tiburones en el Mediterráneo

    Esta investigación forma parte del proyecto COTI, coordinado por el ICM-CSIC y financiado por la Fundación Biodiversidad dentro del Programa Pleamar, con cofinanciación del Fondo Europeo Marítimo, de Pesca y de Acuicultura (FEMPA).

    El objetivo es compatibilizar la actividad pesquera con la conservación de los tiburones pelágicos amenazados, identificando áreas ecológicamente importantes en el Mediterráneo noroccidental.

    El equipo espera que los resultados permitan seguir desarrollando nuevas estrategias de conservación basadas en evidencia científica y cooperación entre ciencia, administración y sector pesquero.