¿Por qué algunas personas acaban abrazando ideologías extremistas? ¿Qué factores favorecen la radicalización violenta y cómo pueden prevenirse estos procesos antes de que desemboquen en actos terroristas? Estas son algunas de las preguntas que aborda una investigación internacional que ha analizado los mecanismos de radicalización presentes en las sociedades europeas y las respuestas desarrolladas para combatirlos.

El trabajo caracteriza el yihadismo como un fenómeno global y transnacional y estudia los factores políticos, religiosos, sociales y psicológicos que intervienen en los procesos de radicalización. La investigación entiende la radicalización como una etapa previa al terrorismo y evalúa su impacto sobre la seguridad europea en el escenario surgido tras la pandemia de la COVID-19.
Los factores que favorecen la radicalización
El estudio identifica elementos estructurales comunes presentes en distintos países europeos y analiza cómo interactúan diferentes variables personales y sociales en los procesos de radicalización.
Para ello, un equipo multidisciplinar formado por especialistas en psicología social, relaciones internacionales, derecho, criminología y ciencias de la educación ha revisado la experiencia acumulada desde los atentados del 11 de septiembre y la aparición de nuevas formas de extremismo.
La investigación examina la evolución de amenazas como el terrorismo yihadista, el extremismo de derecha, la radicalización en línea y la actuación de individuos que actúan en solitario, fenómenos que han obligado a adaptar las políticas de prevención en toda la Unión Europea.
Qué estrategias funcionan para prevenir el extremismo
Los investigadores también analizan las estrategias impulsadas por las instituciones europeas y los Estados miembros para frenar estos procesos antes de que desemboquen en violencia. Entre las conclusiones destacan que muchas de las medidas aplicadas hasta ahora no han obtenido los resultados esperados, lo que pone de manifiesto la necesidad de desarrollar herramientas preventivas más eficaces.
En este contexto, el proyecto INTERRAD propone indicadores y herramientas que facilitan la toma de decisiones por parte de administraciones y profesionales, reforzando la cooperación preventiva y contribuyendo a combatir el extremismo desde sus causas.
Radicalización digital, salud mental e ideología incel, entre los nuevos desafíos
Los resultados del estudio se recogen en la monografía Policy and Experience in the Prevention of Violent Radicalization in the European Union, que ofrece una visión actualizada sobre las políticas europeas de prevención del extremismo violento.
El volumen ha sido editado por Inmaculada Marrero Rocha junto con el profesor de Psicología Social de la Universidad de Burgos Roberto Muelas Lobato, y ofrece una visión de conjunto sobre las estrategias desarrolladas por las instituciones de la Unión Europea y sus Estados miembros, así como sobre los retos que plantean las nuevas formas de extremismo en el contexto europeo.
La obra analiza cuestiones como la evolución del marco normativo europeo, la cooperación institucional, la prevención en los ámbitos educativo y penitenciario, el papel de la salud mental, la comunicación estratégica y los retos que plantean fenómenos emergentes como la ideología incel o la creciente radicalización digital.
El volumen está dirigido a investigadores, responsables públicos y profesionales implicados en la prevención del extremismo violento, con el objetivo de ofrecer una visión actualizada de los avances alcanzados, las limitaciones existentes y los desafíos que afrontará Europa en los próximos años.













