Consiguen ahorrar entre un 10 y un 15 por ciento de agua en cultivos con una nueva herramienta tecnológica

La tecnología se ha convertido en aliado fundamental para el desarrollo de una agricultura más sostenible. El uso de imágenes de satélite, drones y análisis de datos se ponen en valor para conseguir metas como el ahorro de agua, con riegos más precisos y justamente en la cantidad que se necesita. La plataforma HIDRONUT SAT es un ejemplo de la aplicación de la tecnología para la mejora de la sostenibilidad de los cultivos, con la que se consigue ahorros de agua de entre un 10 y un 15 por ciento.

Un dron toma imágenes de un cultivo.

Esta plataforma es resultado de la colaboración entre el grupo de investigación de ‘Manejo integrado de recursos agrícolas y naturales | AGR-227’ de la Universidad de Huelva, adscrito al Campus de Excelencia Internacional Agrolimentario (ceiA3), la Asociación para el Desarrollo Rural del Andévalo Occidental-Adrao y el grupo García Carrión 1890.

Cómo se ha conseguido el ahorro en recursos hídricos en cultivos

El ahorro de entre el 10 y el 15 por ciento de agua en cultivos se ha logrado mediante la aplicación de técnicas de teledetección, que han permitido tener un control de la humedad del suelo, combinadas con análisis nutricional de los cultivos sin necesidad de pasar por análisis foliares costosos

Estas técnicas proporcionan datos fiables para que los técnicos de la empresa puedan tomar sus decisiones. “Por eso, la metodología ha consistido en el muestreo de campo, para la recogida de tomas que se iban a correlacionar  con las imágenes satélites en la misma fecha o parecida, y a partir de ahí se han incorporado esos datos, se han analizado y se han buscado las variables más relevantes”, explica Alberto Zabalo, investigador ceiA3 del grupo de investigación de la Universidad de Huelva.

Qué satélites se han empleado en este proyecto

En este proceso, ha sido fundamental comprobar qué satélites aportaban mayor información al proyecto. Así, aunque inicialmente se planificó el uso de imágenes de Sentinel y Platero, un satélite andaluz, finalmente se vio que Platero no proporcionó imágenes y fue sustituido por Planet, un satélite comercial.  “El objetivo de HIDRONUT SAT fue evaluar el estado hídrico y nutricional de toda la finca a través de teledetección, lo cual se logró mediante la correlación entre la respuesta espectral de la vegetación y su estado nutricional real” , apunta Eduardo Moreno, investigador ceiA3 de la Universidad de Huelva.

Satélite ENMAP con imágenes hiperespectrales

En este caso, se dio un paso innovador al incorporar el satélite ENMAP, un satélite hiperespectral alemán que cubre más de 200 bandas del espectro electromagnético, ofreciendo perspectivas muy potentes para afinar la caracterización hídrica y nutricional. Igualmente, se utilizó el WorldView para imágenes de alta resolución espacial y se realizaron vuelos de drones sobre las parcelas piloto, lo cual aportó información valiosa al modelo.

Con todo ello, esta plataforma, que ha recibido el nombre del propio Grupo Operativo, HIDRONUT SAT, resulta novedosa por su modo sencillo e intuitivo de presentar los resultados a los agricultores (por ejemplo, mapas de déficit hídrico), a pesar de su complejidad interna.

Afinar predicciones y mostrar alertas sobre el estado de los cultivos

«Es una plataforma abierta que permite integrar nuevas fuentes de información, afinar las predicciones y mostrar alertas y recomendaciones. Su arquitectura modular facilita la incorporación de nuevos satélites, sensores, datos meteorológicos y análisis foliares, creando un modelo predictivo cada vez más robusto. Cada usuario puede configurar sus propios umbrales de alerta, seleccionar las variables más relevantes para su cultivo específico y personalizar la visualización de resultados según sus necesidades.», apunta Javier Morillo, desarrollador de la plataforma. Además, la herramienta es aplicable a cualquier cultivo y en cualquier lugar, ya que descarga imágenes de servidores globales.

“Lo que hemos comprobado es que existe un interés importante en el sector agroalimentario por el ahorro y la eficiencia en el uso del agua de riego, ya que es un recurso cada vez más limitado, por lo que existe un control mayor, cada vez, del agua empleada. Y también en lo que respecta al exceso de otros elementos como el nitrógeno, fósforo o potasio, lo cual no redunda en una mejora de la cosecha, pero supone un gasto y un impacto ambiental negativo”, aclara Eduardo Moreno.

En este sentido, el proyecto ha permitido optimizar el uso de agua (ahorrando entre un 10% y un 15%) y nutrientes, lo que se traduce en ahorro económico y una reducción de la huella ambiental, obteniendo excelentes correlaciones entre los datos de campo y las interpretaciones satelitales, con una fiabilidad de aproximadamente el 80% en el análisis de humedad. Además, en determinadas parcelas y condiciones específicas, el potencial de ahorro podría ser aún mayor, lo que refuerza la utilidad de la plataforma como herramienta de apoyo a la toma de decisiones.