Los aceites de cocina usados y los restos de azufre de la industria petroquímica tienen una nueva vida como un soporte donde se colocan unas microalgas que se encargan de retirar metales pesados de aguas contaminadas. Esta solución circular, el resultado de una investigación de las universidades de Huelva y Umea (Suecia), permite eliminar hasta el 95 por ciento de las partículas de cobre, cadmio y plomo presentes en el agua.

El equipo investigador, liderado por Antonio León-Vaz y el Prof. Juan Urbano pertenecientes a la Unidad de Mejora Genética de Organismos Fotosintéticos y del Laboratorio de Tecnología Sostenible y Circular de la Universidad de Huelva respectivamente, junto a la Prof. Christiane Funk de la Universidad de Umeå, ha diseñado un adsorbente reutilizable y de bajo coste que no solo purifica el agua, sino que además permite recuperar los metales para su posterior reciclaje, según se describe en la revista Green Chemistry de la Royal Society of Chemistry.
Dos residuos problemáticos para atrapar metales en aguas
Según los resultados de este artículo estarían convirtiendo dos residuos problemáticos —aceite de cocina usado y azufre industrial— en una herramienta verde que puede limpiar ríos y aguas industriales, con el objetivo de demostrar que la biotecnología y la economía circular pueden ir de la mano para ofrecer soluciones reales frente a la contaminación.
El nuevo material, combinado con microalgas del género Chlorella, logró eliminar más del 95% de cobre y cadmio, y el 50% de plomo en solo ocho horas, manteniendo su eficacia tras varios usos gracias a un sencillo proceso de regeneración.
Los investigadores subrayan que esta tecnología tiene potencial para aplicarse en el tratamiento de aguas industriales y mineras, un desafío especialmente relevante en regiones como Huelva, afectadas históricamente por la presencia de metales pesados derivados de la actividad minera.













