El decano de la Facultad de Educación de la UNED, Mario Pena Garrido, ha defendido la necesidad de transformar la formación del profesorado y los modelos pedagógicos para responder a los desafíos actuales de la enseñanza. Durante su participación en la mesa redonda Educación: innovación y transformación educativa, celebrada en el marco del IV Foro Económico Español en Ceuta, reclamó una mayor estabilidad legislativa, más formación práctica para los futuros docentes y una integración de la tecnología y la inteligencia artificial al servicio del aprendizaje.

La formación del profesorado necesita más preparación pedagógica y práctica
Una de las principales reivindicaciones de Mario Pena Garrido fue la necesidad de alcanzar un consenso que permita dotar de estabilidad al sistema educativo español. El decano de la Facultad de Educación de la UNED recordó la sucesión de reformas legislativas desde 1970 y defendió una ley educativa duradera, respaldada por la investigación científica y capaz de mantenerse al margen de los cambios de gobierno.
En relación con la preparación de los futuros docentes, consideró insuficiente el modelo actual, especialmente en Educación Secundaria. Apoyándose en las conclusiones del Libro Blanco del Máster en Formación del Profesorado (2025), impulsado por la Conferencia de Decanas y Decanos de Educación, propuso ampliar la formación pedagógica del máster y reforzar el peso de las prácticas en los centros educativos.
También defendió que los procesos de selección de docentes valoren, además de los conocimientos específicos de cada especialidad, las competencias pedagógicas, la capacidad de innovación y el dominio de las herramientas digitales aplicadas a la enseñanza.
Innovación educativa: la tecnología debe mejorar el aprendizaje
Otro de los ejes de su intervención fue la necesidad de distinguir entre digitalización e innovación educativa. Para Pena, sustituir los libros por ordenadores o las pizarras tradicionales por pantallas digitales no garantiza por sí mismo una mejora del aprendizaje.
«La tecnología no es el fin en sí mismo sino el medio para mejorar el proceso de enseñanza y aprendizaje», señaló el decano de la Facultad de Educación de la UNED, insistiendo en que cualquier decisión tecnológica debe responder a un modelo pedagógico y a unos objetivos educativos definidos.
Esta reflexión sitúa la innovación educativa más allá de la incorporación de dispositivos y plataformas digitales. El reto consiste en utilizar los recursos tecnológicos para mejorar las metodologías docentes, favorecer la participación del alumnado y conseguir aprendizajes más eficaces.
La inteligencia artificial obliga a cambiar los modelos de evaluación
La irrupción de la inteligencia artificial en la educación ocupó también un lugar destacado en las reflexiones de Mario Pena. El decano puso el foco especialmente en las implicaciones de estas herramientas para los sistemas de evaluación.
A su juicio, los modelos educativos deben superar los planteamientos centrados exclusivamente en la memorización y avanzar hacia una evaluación que tenga en cuenta competencias como el pensamiento crítico, la creatividad y la capacidad de tomar decisiones.
En este contexto, defendió una utilización de la inteligencia artificial como herramienta de apoyo que no sustituya la responsabilidad del estudiante ni la del docente. También planteó la necesidad de evaluar tanto los resultados como el proceso de aprendizaje, una cuestión especialmente relevante ante las posibilidades que ofrecen las nuevas tecnologías para generar contenidos y resolver tareas académicas.
Las competencias emocionales también mejoran la labor docente
Pena abordó igualmente la relación entre la educación y el mercado laboral, rechazando que exista una contradicción entre preparar profesionales competentes y formar ciudadanos empáticos.
A partir de investigaciones sobre las competencias emocionales del profesorado, explicó que los docentes con mayores habilidades emocionales presentan menores niveles de agotamiento profesional y un mayor compromiso con su trabajo, además de estar mejor preparados para afrontar las exigencias del aula.
Esta dimensión pone de relieve que la transformación educativa no depende únicamente de los recursos tecnológicos o de los conocimientos académicos. También requiere prestar atención al bienestar de los docentes y al desarrollo de habilidades emocionales que repercuten en la convivencia y en la calidad de la enseñanza.

El futuro de la educación, a debate en el Foro Económico de Ceuta
La mesa redonda Educación: innovación y transformación educativa contó también con la participación de Fernando Trujillo, director de la Cátedra Ceuta-IATEB de Inteligencia Artificial y Tecnologías Emergentes para el Bienestar de la Universidad de Granada; José Manuel Pérez Rivera, presidente del Foro de la Educación de Ceuta, y Mariano Fernández Enguita, catedrático emérito y honorífico de la Universidad Complutense de Madrid.
El IV Foro Económico Español en Ceuta, organizado por El Español e Invertia, se celebra en el Parador de Ceuta. La primera jornada fue inaugurada por Pedro J. Ramírez, presidente ejecutivo y director del diario, y contó con la intervención institucional de Juan Jesús Vivas, presidente de la Ciudad Autónoma de Ceuta.
El encuentro continúa con debates sobre sostenibilidad, energía, infraestructuras portuarias, inteligencia artificial, tecnología y turismo. Entre los participantes previstos figuran representantes institucionales y empresariales como Alejandro Ramírez, vicepresidente primero de la Ciudad Autónoma de Ceuta; Rosa Trigo, CEO de Ecoembes; Nacho Velilla, CEO de Templus, y José Manuel Marqués, del Banco de España.













