Un estudio desmonta la visión tradicional sobre la metalurgia prehistórica en la Península Ibérica

La metalurgia prehistórica del sur de la Península Ibérica era mucho más avanzada de lo que se creía. Un nuevo estudio demuestra que, más de mil años antes de la llegada de los fenicios, ya existían sistemas de producción metalúrgica altamente desarrollados, con especialización técnica, infraestructuras específicas y organización del trabajo.

El hallazgo, realizado por un equipo de la Universidad de Huelva, cuestiona directamente la interpretación clásica que durante décadas sostuvo que las primeras comunidades metalúrgicas de la península utilizaban tecnologías simples, con escasa especialización y fuerte dependencia de influencias externas.

La investigación revela, por el contrario, que estas sociedades dominaban procesos complejos como la fundición, la forja y el recocido, y fabricaban herramientas metálicas mediante cadenas operativas sofisticadas y controladas.

Sistemas metalúrgicos complejos antes de la llegada de los fenicios

El trabajo analiza la producción metalúrgica del III milenio a.n.e. en las primeras sociedades complejas del sur peninsular. A través del estudio de herramientas como cuchillos, hachas o punzones, los investigadores han reconstruido las chaînes opératoires o cadenas operativas empleadas en su fabricación.

Los resultados muestran el uso de infraestructuras técnicas específicas como hornos, crisoles y toberas, así como una clara organización espacial y social del trabajo metalúrgico. Además, el estudio identifica la existencia de ciclos de trabajo complejos en la producción del metal, frente a la visión anterior basada en procesos lineales y simples.

Este descubrimiento permite explicar con mayor precisión el nivel de sofisticación técnica observado en numerosos productos metálicos prehistóricos y la tendencia hacia cierta estandarización en su fabricación.

Elementos procedentes del yacimiento Cabezo Juré, en Alosno (Huelva).
Elementos procedentes del yacimiento Cabezo Juré, en Alosno (Huelva).

El mayor corpus metalográfico sobre este periodo en la península ibérica

Uno de los pilares de la investigación es la creación del corpus analítico más amplio y sólido elaborado hasta ahora para este periodo en la península ibérica en estudios metalográficos.

El conjunto integra evidencias procedentes de yacimientos del suroeste peninsular, especialmente en Huelva, el sur de Portugal, Sevilla y el Valle del Alto Guadalquivir.

Entre ellos destaca especialmente Cabezo Juré, en Alosno (Huelva), considerado el enclave con las evidencias más antiguas de producción metalúrgica documentadas en la región, datadas en torno al 3.100 a.n.e.

Una nueva visión sobre las sociedades prehistóricas

Más allá del avance tecnológico, el estudio propone una reinterpretación global del fenómeno metalúrgico prehistórico. En lugar de sustituir un modelo tradicional por otro, plantea la coexistencia de distintos sistemas de producción: desde prácticas domésticas a pequeña escala hasta formas intensivas y especializadas.

Esta propuesta rompe con los enfoques dicotómicos clásicos y ofrece una visión más dinámica de las sociedades prehistóricas, incorporando variables sociales, económicas y antropológicas como la transmisión del conocimiento técnico. Los resultados también ayudan a comprender mejor la organización del trabajo, las relaciones de poder y el desarrollo de las primeras formas de complejidad social en el III milenio a.n.e.

Publicado en una de las principales revistas de arqueología

La investigación ha sido publicada en Journal of Archaeological Science, una de las revistas científicas de mayor impacto internacional en arqueología.

El artículo está firmado por el profesor del Área de Prehistoria de la Universidad de Huelva, Moisés Rodríguez Bayona, junto al catedrático de Prehistoria Francisco Nocete, referente en arqueología prehistórica y fundador del grupo de investigación MIDAS III MILENIO A.N.E.

El trabajo también supone un homenaje académico a Nocete, fallecido recientemente, cuya trayectoria impulsó la integración de técnicas arqueométricas en el análisis arqueológico y una mayor autonomía científica de la disciplina.

Con esta investigación se abren nuevas líneas de estudio sobre tecnología, organización productiva y complejidad social en las primeras sociedades metalúrgicas del sur peninsular.