El consumo de cigarrillos electrónicos y vapeadores se ha convertido en uno de los principales focos de preocupación entre los especialistas en tabaquismo, que advierten de un cambio de patrón: cada vez más jóvenes están iniciándose en la adicción a la nicotina sin haber pasado previamente por el consumo de tabaco tradicional.

Esta idea ha sido el punto de partida de la V Jornada de Tabaquismo de Castilla-La Mancha celebrada en la Facultad de Medicina de Albacete. En este encuentro, el neumólogo y codirector de unas jornadas científicas celebradas en la Facultad de Medicina de Albacete, Raúl Godoy, ha alertado de que los dispositivos electrónicos están actuando como una puerta de entrada a la nicotina bajo una percepción errónea de seguridad.
“Se piensa que esto es vapor de agua, que no es nada, pero contiene muchas más sustancias. Además, es la puerta de entrada de nuestros jóvenes al mundo de la nicotina”, ha señalado.
Un cambio de patrón en el tabaquismo: de cigarrillos a dispositivos electrónicos
Los expertos coinciden en que el tabaquismo no está desapareciendo, sino que está evolucionando hacia nuevas formas de consumo.
El cigarrillo electrónico, los vapeadores y otros productos inhalados están sustituyendo progresivamente al tabaco convencional en determinados perfiles de población, especialmente entre adolescentes y adultos jóvenes.
Este cambio de escenario preocupa a los profesionales sanitarios, ya que modifica el perfil clásico del fumador y complica las estrategias de prevención y control de la adicción.
“Detrás del tabaquismo hay personas”: la dimensión humana del problema
La secretaria académica de la Facultad de Medicina de Albacete, Miriam Fernández, ha subrayado durante la apertura del encuentro científico que el tabaquismo no puede analizarse únicamente desde los datos.
“Detrás del tabaquismo no solo hay cifras, hay personas”, ha señalado, insistiendo en la necesidad de visibilizar la realidad de quienes intentan dejar de fumar.
Fernández ha defendido además la importancia del acompañamiento en los procesos de deshabituación tabáquica, ya que muchas personas desean abandonar el consumo de tabaco pero no lo consiguen sin apoyo sanitario, educativo y social.
El vapeo como factor de iniciación en jóvenes
Uno de los principales puntos de preocupación señalados por los especialistas es el papel del vapeo como factor de iniciación al consumo de nicotina.
El riesgo, según explican, es que muchos adolescentes que no habrían empezado a fumar cigarrillos tradicionales sí se inician en el consumo a través de dispositivos electrónicos, normalizados socialmente y percibidos como menos dañinos.
Este fenómeno está provocando un cambio en la epidemiología del tabaquismo, con una entrada más temprana a la adicción y una mayor dificultad para su control a largo plazo.

Un problema que requiere prevención, educación y acompañamiento
Los expertos reunidos en el encuentro científico coinciden en que el abordaje del tabaquismo debe ir más allá del tratamiento clínico.
Señalan la necesidad de reforzar la educación sanitaria, la prevención en edades tempranas y el acompañamiento a las personas que desean dejar de fumar, especialmente en los casos de dependencia a la nicotina.
El objetivo es evitar que el vapeo consolide una nueva generación de consumidores de nicotina bajo formatos distintos al cigarrillo tradicional.
Un escenario en transformación constante
El tabaquismo se encuentra en plena transformación. Aunque el consumo de cigarrillos convencionales ha disminuido en algunos grupos, el auge de los dispositivos electrónicos ha abierto un nuevo frente en salud pública.
Los especialistas advierten de que este cambio obliga a actualizar estrategias, reforzar la vigilancia epidemiológica y adaptar los mensajes preventivos a un contexto en el que la nicotina circula en múltiples formatos.
La conclusión compartida es clara: el problema no ha desaparecido, sino que ha cambiado de forma, y el vapeo se ha convertido en su nueva puerta de entrada.













