SUCHAI-4, el microsatélite para probar un sistema de comunicación óptica por láser

Comunicaciones ópticas mediante láser, transmisión de datos con tecnología LoRa, observaciones en el ultravioleta y el infrarrojo cercano y experimentos biológicos en el espacio. Esas son algunas de las tecnologías que pondrá a prueba el nanosatélite SUCHAI-4, un nanosatélite concebido como un laboratorio autónomo en órbita para validar sistemas que podrían incorporarse a futuras misiones espaciales.

El satélite, desarrollado por el Laboratorio de Exploración Espacial y Planetaria (SPEL) de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas (FCFM) de la Universidad de Chile, fue lanzado con éxito a bordo de la misión Transporter-17 de SpaceX desde la Base de la Fuerza Espacial Vandenberg, en California (Estados Unidos). Tras su despliegue, iniciará una nueva etapa de ensayos tecnológicos en una órbita polar heliosincrónica situada a unos 590 kilómetros de altitud.

Un microsatélite para probar tecnologías espaciales de nueva generación

Con apenas cinco kilogramos de peso y un volumen aproximado de cinco litros, el SUCHAI-4 concentra capacidades que hasta hace pocos años solo podían encontrarse en satélites mucho más grandes. Su principal objetivo es servir como una plataforma experimental para validar tecnologías que permitan mejorar las futuras misiones espaciales.

Entre sus desarrollos más destacados se encuentra un sistema de control de apuntamiento fino de alta precisión, imprescindible para ensayar un sistema de comunicación óptica mediante láser entre el satélite y la Tierra, una tecnología llamada a complementar e incluso superar en determinadas aplicaciones las comunicaciones tradicionales por radiofrecuencia gracias a su mayor velocidad de transmisión de datos.

La misión también evaluará sistemas de comunicación LoRa para la extracción de información desde zonas remotas, incorporará un telescopio capaz de observar en el ultravioleta y el infrarrojo cercano, y estudiará el comportamiento de muestras biológicas expuestas al ambiente espacial, aportando información útil para futuras investigaciones en ciencias de la vida y exploración espacial.

Integrar múltiples instrumentos en un satélite de cinco kilos

Uno de los principales retos tecnológicos del SUCHAI-4 ha sido reunir en un CubeSat de solo tres unidades (3U) instrumentos con funciones muy distintas sin comprometer su autonomía ni su precisión.

El profesor Marcos Díaz, académico de la FCFM e investigador principal del proyecto, destacó que «El principal logro tecnológico de esta misión fue integrar diversos instrumentos en un espacio tan reducido, logrando que el satélite opere con un nivel de autonomía y precisión inéditos para nosotros. El SUCHAI-4 condensa al SUCHAI-2, SUCHAI-3 y PlantSat, ofreciendo diversas oportunidades como plataforma de prueba. Ahora entramos en una etapa crucial: junto a radioaficionados de todo el mundo y estudiantes chilenos, estamos a la espera de captar las primeras señales que nos confirmen que el SUCHAI-4 está activo y listo para comenzar a ser comandado».

Precisamente, la siguiente fase de la misión consistirá en establecer contacto con el satélite y verificar el correcto funcionamiento de todos sus sistemas antes del inicio de las operaciones científicas.

Un banco de pruebas para las futuras misiones espaciales

El SUCHAI-4 no solo incorpora nuevas tecnologías, sino que reúne en una única plataforma los aprendizajes obtenidos durante las misiones SUCHAI-2, SUCHAI-3 y PlantSat, convirtiéndose en el CubeSat más completo desarrollado hasta ahora por el laboratorio SPEL.

Esta estrategia permite acelerar el desarrollo de nuevas soluciones para satélites de pequeño tamaño, una tecnología cada vez más utilizada por universidades, centros de investigación y agencias espaciales para realizar experimentos científicos y demostrar innovaciones con costes muy inferiores a los de los satélites convencionales.

La decana de la FCFM, Susana Mondschein, subrayó la relevancia de esta misión para el desarrollo científico y tecnológico. «Para nuestra Facultad, el exitoso despliegue del SUCHAI-4 es motivo de un profundo orgullo. Esta misión no solo consolida años de investigación y desarrollo tecnológico de frontera realizado en nuestras aulas y laboratorios, sino que es una plataforma invaluable para la formación de nuestros estudiantes. Estamos demostrando que desde la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Chile tenemos la capacidad humana y técnica para liderar misiones espaciales de alta complejidad», afirmó.