Andalucía cuenta con cerca de 200.000 kilómetros de caminos públicos, pero apenas uno de cada diez está acondicionado para que la ciudadanía pueda utilizarlos con garantías. El resto permanece sin inventariar, cerrado por barreras, abandonado o en un estado que dificulta su tránsito, según revela un estudio publicado en el Boletín de la Asociación Española de Geografía (BAGE).

La investigación, realizada por Manuel Trujillo, del Instituto de Estudios Sociales Avanzados (IESA-CSIC), y David Moscoso, de la Universidad de Córdoba (UCO), constituye uno de los primeros análisis de conjunto sobre el estado del patrimonio viario público español y pone de manifiesto las importantes carencias que dificultan su conservación y aprovechamiento.
Miles de kilómetros de caminos públicos siguen sin inventariar
El estudio analiza distintas tipologías de infraestructuras, entre ellas vías pecuarias, vías verdes, caminos públicos municipales, caminos en montes públicos y servidumbres de uso público, así como su potencial para convertirse en itinerarios destinados al senderismo, el ciclismo, atletismo y otras actividades de turismo activo.
Uno de los principales problemas detectados es la ausencia de inventarios municipales, una carencia que impide conocer con precisión qué caminos son realmente públicos y dificulta tanto su protección como su recuperación.
«Destaca la falta de inventarios de caminos, lo que impide concretar con certeza cuáles son los caminos municipales y la existencia de una gran parte de los caminos intransitables, bien por su cierre por barreras o por su abandono», explica Manuel Trujillo Carmona, coordinador de la Unidad Técnica de Estudios Aplicados (UTEA) del IESA-CSIC.
Muchos caminos públicos permanecen cerrados o abandonados
La investigación también revela que una parte importante de los caminos públicos permanece cerrada por propietarios de las fincas que atraviesan o ha quedado abandonada hasta hacerse prácticamente intransitable.
Según los autores, esta situación dificulta que un patrimonio con un enorme valor ambiental, cultural y turístico pueda ser disfrutado por la ciudadanía.
Se trata, además, de un trabajo pionero. Como señala Trujillo, «nunca en España se ha acometido esta tarea en ningún ámbito importante» con el objetivo de conocer el estado real de esta red, ya que «lo que no se conoce es imposible de cuidar».
Un patrimonio con potencial para el senderismo y el turismo rural
En los últimos años, el patrimonio viario ha adquirido un creciente interés gracias al auge del senderismo, el cicloturismo, el turismo rural y la gestión de espacios naturales protegidos.
El estudio analiza precisamente las oportunidades que ofrece esta extensa red de caminos para convertirse en un recurso de desarrollo territorial y en un segmento de interés para el turismo de naturaleza, siempre que exista una adecuada planificación y conservación.
Los investigadores piden catalogar y recuperar esta red de caminos
Los autores consideran que mejorar el conocimiento de la red de caminos públicos es una tarea pendiente para las administraciones.
El trabajo pone de manifiesto que muchas entidades locales desconocen qué caminos forman parte de su patrimonio, una situación que dificulta su mantenimiento y facilita tanto su deterioro como su ocupación.
Por ello, los investigadores instan a las administraciones a catalogar, proteger y recuperar este patrimonio público, favoreciendo su uso social y garantizando su conservación para las próximas generaciones.
Para elaborar el estudio, el equipo recopiló información cartográfica de las distintas tipologías de caminos a partir de un amplio conjunto de fuentes oficiales, sobre las que desarrolló operaciones estadísticas y cartográficas para obtener una visión global de esta infraestructura.













