Resuelven el misterio de uno de los mamíferos más raros y desconocidos del planeta

La rata arborícola de Emmons (Pithecheirops otion) es uno de los mamíferos más enigmáticos de la Tierra. Endémica de los bosques del norte de Borneo, durante décadas solo se conocía por un único ejemplar conservado en un museo y tres avistamientos fotografiados, todos ellos en la misma reserva natural. Ahora, un estudio ha conseguido desvelar por primera vez su identidad evolutiva gracias al análisis de su ADN.

La rata arbícora de Emmons es una de las especies menos conocidas.

La investigación aporta las primeras evidencias genéticas sobre esta esquiva especie y resuelve una de las principales incógnitas que rodeaban a este singular roedor: cuál era su parentesco con el resto de ratas arborícolas del Sudeste Asiático.

El ADN de un ejemplar conservado durante más de 30 años resuelve el enigma

Para responder a esta pregunta, los investigadores lograron extraer y secuenciar ADN del espécimen tipo, el ejemplar con el que se describieron la especie y su género hace más de tres décadas.

El trabajo, liderado por Melissa Hawkins, del Smithsonian National Museum of Natural History, y Arlo Hinckley, del Departamento de Zoología de la Universidad de Sevilla, junto con colaboradores de Indonesia y Estados Unidos, comparó ese material genético con el de especies emparentadas.

Los resultados confirman que Pithecheirops constituye un género válido y que su pariente vivo más cercano pertenece al género Pithecheir, situándolo dentro del grupo evolutivo conocido como Pithecheirini.

Un mamífero del que todavía se sabe muy poco

Aunque el estudio resuelve su posición en el árbol evolutivo, también pone de manifiesto cuánto queda por descubrir sobre esta especie. Los investigadores advierten de que apenas existen datos sobre su distribución en los bosques de Borneo, lo que dificulta conocer su estado de conservación y diseñar estrategias eficaces para protegerla.

La escasez de registros convierte a la rata arborícola de Emmons en uno de los mamíferos menos conocidos del planeta y refleja el enorme volumen de biodiversidad que todavía permanece sin estudiar en las selvas del Sudeste Asiático.

Los museos y el ADN ayudan a descubrir especies casi desconocidas

Más allá del caso de esta especie, el estudio demuestra el enorme potencial de las técnicas actuales de secuenciación genética para obtener información de ejemplares históricos conservados en colecciones científicas.

Los autores destacan que este tipo de análisis permite reconstruir la historia evolutiva de animales extremadamente raros sin necesidad de capturar nuevos individuos.

Además, consideran que herramientas emergentes como el ADN ambiental, capaz de detectar la presencia de especies a partir de muestras de agua, suelo o sedimentos, podrían facilitar en el futuro la localización y el estudio de animales tan difíciles de observar como la rata arborícola de Emmons.