Ramiro Amador de los Ríos: el primer español que participó en una campaña arqueológica en Egipto

Ramiro Amador de los Ríos (1845-1900) fue un arquitecto y pintor español que, entre otros muchos trabajos, participó en la Exposición nacional de Bellas Artes de 1866, con un proyecto de Monumento a la unión telegráfica de Europa y América. Además, se le conoció por pertenecer a la primera promoción de pensionados de la Academia Española en Roma, gracias a la que puedo recorrer Grecia y Egipto. En este último destino realizó acuarelas del templo de Karnak, en Luxor, pero no solamente. Ahora se acaba de descubrir que este especialista se convirtió en el primer español en participar en una misión arqueológica en Egipto.

Dios Toth, yeso de la Academia de España en Roma (1876-1877).

El investigador y profesor de Área de Historia del Arte de la UNED, Enrique Martínez Lombó, acaba de encontrar la prueba que confirma la participación de Ramiro Amador de los Ríos en una campaña científica en Egipto. Se trata de tres calcos con motivos egipcios conservados en la Real Academia de España en Roma, tomados por el arquitecto y artista español, cuando colaboraba en un proyecto arqueológico financiado por Francia.

Estas tres piezas, pertenecientes a la colección de yesos, son los únicos vestigios materiales del viaje que Ramiro Amador de los Ríos realizó a Egipto entre 1876 y 1877, en el marco de su proceso de formación como pensionado de la institución española, y hasta ahora habían pasado desapercibidos como una de las muchas piezas que atesora la Academia Española en Roma.

Se trata de unos materiales que se salen de la tónica de la colección, compuesta en su mayor parte por reproducciones de esculturas griegas, romanas y de época renacentista; y tampoco hay nada parecido en los archivos de las academias italiana y francesa.

El primer arqueólogo español en participar en una campaña científica en Egipto

Ramiro Amador de los Ríos viajó a Egipto con el objetivo de estudiar templos como los de Luxor y Edfu, así como otros monumentos faraónicos. En ese periodo envió acuarelas y otras creaciones en las que recogía las edificaciones con mucho lujo de detalle. Sin embargo, las piezas en yeso suponen un paso más, ya que acercan su trabajo al de los arqueólogos actuales.

Según los estudios realizados por Enrique Martínez Lombó, el arquitecto español realizó calcos que reproducen tres escenas del templo de Edfu: una figura del dios Toth y dos relieves del faraón junto a Horus y Hathor. Estas piezas han pasado de ser objetos prácticamente anónimos a convertirse en un documento histórico único, que refleja la participación de un español en una de las primeras campañas científicas dedicadas al conocimiento exhaustivo de un templo del antiguo Egipto, el de Horus en Edfu.

Martínez Lombó afirma que estas piezas se deben a Amador de los Ríos casi con total seguridad, ya que las figuras que representan se corresponden a las que presentan los templos situados en la zona de Egipto que el arquitecto español visitó durante su viaje de formación.

Los primeros documentos sobre estas piezas de yeso datan de 1881, concretamente de un registro de la Academia de Artes de San Fernando, su depositario original antes de ser enviadas a Roma; sin embargo, el investigador de la UNED no ha encontrado ningún documento en el que se detalle su adquisición, por lo que es razonable que fueran resultado del viaje al Sur de Egipto realizado por Ramiro Amador de los Ríos.

Diosa Hathor y faraón, yeso de la Academia de España en Roma (1876-1877).

Una colaboración con especialistas franceses

A partir de documentación de archivo y del cotejo con los relieves originales del templo de Horus, Martínez Lombó ha demostrado que los vaciados fueron realizados durante el viaje de Amador de los Ríos al Alto Egipto, donde colaboró con el epigrafista francés Maxence de Rochemonteix en una ambiciosa campaña de documentación arqueológica.

El hallazgo resulta de especial relevancia para la egiptología española, explica el investigador, “ya que es el único vestigio de la primera participación de un intelectual español en una campaña científica que pretendía el total conocimiento y documentación de un templo completo. Antes, hubo viajeros españoles que habían recorrido Egipto, pero no se habían integrado en este tipo de proyectos arqueológicos”.

La pervivencia de los calcos resulta casi milagrosa si se tiene en cuenta el deterioro sufrido por buena parte de la colección de yesos a lo largo de los siglos. Hoy, las piezas siguen en la Academia de España en Roma, integradas en su jardín, donde este descubrimiento invita a mirarlas con nuevos ojos.

“Son memoria de las vivencias de un pensionado de la primera promoción, de un viaje formativo por el Mediterráneo del que en 2026 se cumplirán 150 años, en un momento en el que viajar por esas zonas era una empresa extraordinaria”, relata el profesor. “Aparecen en los primeros inventarios de la Academia y son de los pocos yesos de la colección que han llegado hasta el momento presente, ya que son materiales frágiles y que al tener la condición de copias no siempre se valoran”, concluye.

Un descubrimiento que da nuevo valor a las piezas

Este descubrimiento ha supuesto para Martínez Lombó “la satisfacción de poner en valor unas piezas que no han sido estimadas en su justa medida dentro de la colección de la Academia. Un ejemplo más de lo necesaria que es la investigación en el campo de la Historia del Arte y del Patrimonio Cultural, ya que el primer paso es conocer la relevancia para poder conservarlo y divulgarlo”.

El trabajo, recogido en el volumen Egiptomanía, coleccionismo y falsificaciones del siglo XVIII a nuestros días, reconstruye con precisión el contexto en que se gestó la colección de yesos de la Academia de Roma, fundada en 1873, y cómo esos calcos egipcios llegaron a formar parte de ella. Para realizarlo, Martínez Lombó ha realizado un trabajo arduo de estudio de la documentación contenida en los archivos tanto de la Academia de San Fernando como de la Academia Española en Roma, donde hay constancia de que estos yesos fueron utilizados en las clases de dibujo.