Ojo con las cenas que influyen en el sueño: evita estos alimentos

Según un dicho popular, se debe «desayunar como un rey, comer como un príncipe y cenar como un mendigo». Esta frase, como la mayor parte de todos los refranes, tiene mucho de verdad, tal y como demuestran estudios científicos de última generación. Una investigación de la Universidad de Granada (UGR) asocia ciertos alimentos de la cena con un deficiente descanso nocturno y este, a su vez, con un desayuno más calórico y con mayor contenido en azúcares en adultos con obesidad.

La investigación, publicada en European Journal of Nutrition, ha analizado cómo se relacionan la alimentación y el sueño en el día a día de adultos con obesidad.

Por qué tener cuidado con la cena

El estudio muestra que las cenas con una elevada ingesta de energía, grasa, colesterol, proteína, alcohol, carne roja y patatas fritas se asociaban con una peor calidad del sueño esa misma noche. Por el contrario, las cenas con una elevada ingesta de hidratos de carbono, pescado azul y aceite de oliva se relacionaron con una mejor calidad del sueño posterior.

Además, el estudio asoció una peor calidad del sueño con hábitos menos saludables en el desayuno del día siguiente. En concreto, despertarse más tarde se relacionó con una mayor ingesta energética en el desayuno, mientras que un sueño más interrumpido se asoció con una tendencia a consumir más azúcares y menos fibra en esa ingesta. Según los investigadores, estos hallazgos apuntan a una relación bidireccional entre la alimentación y la calidad del descanso.

El estudio se ha realizado en condiciones de vida real con mujeres y hombres adultos con obesidad. Para evaluar el sueño de manera objetiva, los participantes llevaron un monitor de sueño –acelerómetro– durante 14 días consecutivos. Durante ese mismo periodo, se evaluó la ingesta de alimentos, con especial atención a la cena y al desayuno. A partir de ahí, los investigadores analizaron la relación entre lo que cenaba cada persona y cómo dormía esa misma noche, y entre el sueño y el desayuno del día siguiente.

Juan José Martín y el equipo de la UGR que ha realizado este estudio.

Una investigación basada en prácticas reales

Juan José Martín Olmedo, investigador de la UGR y primer autor del estudio, junto a Lucas Jurado Fasoli, investigador de la UGR y autor sénior, explican que “analizar estas relaciones en condiciones de vida libre, fuera del laboratorio, permite acercarse mejor a la realidad cotidiana de las personas, donde intervienen múltiples factores simultáneamente. Por lo tanto, este enfoque aporta una visión potencialmente más generalizable del vínculo existente entre dieta y sueño”.

Los investigadores subrayan también que, aunque las relaciones detectadas fueron pequeñas, contribuyen a comprender mejor cómo interactúan el sueño y la alimentación en la vida cotidiana. Los hallazgos pueden ser de utilidad para el diseño de futuras estrategias para abordar la obesidad, incorporando no solo la composición de la dieta, sino también la calidad del sueño y sus horarios, en un contexto de vida real.